Editorial

Militares activos, militares retirados

Por El Faro

Publicado el 25 de Enero de 2012

Con el nombramiento del general Francisco Salinas como director de la Policía Nacional Civil termina de confirmarse el viraje total de Seguridad Pública en este gobierno. Es lo que el nuevo ministro de Seguridad, el general David Munguía Payés, probablemente pidió cuando asumió el cargo. Ahora controla todo el aparato y lo ha puesto, todo, en manos de militares. 

Él mismo, además de ministro, quedó como coordinador del gabinete de seguridad, una función que antes desempeñaba el Secretario de Asuntos Estratégicos. En el Organismo de Inteligencia del Estado colocó a Ricardo Perdomo, un civil asesor suyo, y a un militar, el coronel Molina Montoya, debajo de aquel. Además, desde luego, la Fuerza Armada conservó el ministerio de Defensa.

El general Salinas, quien pasó a retiro justo el día en que fue nombrado director de la policía, es ahora, en palabras del presidente, un "civil" y por tanto su nombramiento no contradice la prohibición constitucional de que un uniformado esté al frente de la policía. Con el mismo argumento, Funes también negó que se esté militarizando la seguridad pública. 

Funes habrá analizado la conveniencia de entregar a los militares el gabinete de seguridad. Pero decir que no son militares, y decirlo públicamente, expresa o ingenuidad de su parte o irrespeto hacia los ciudadanos al negar algo tan evidente. 

Supone el presidente que al hacerlo, al menos jurídicamente, ha salvado los impedimentos constitucionales para poner militares donde los puso. Corresponde a los magistrados determinar si la prohibición se ha salvado con la solicitud de baja de todos los uniformados. Pero más allá de la letra, el presidente ha violado el espíritu de la constitución. Las reformas constitucionales emanadas de los Acuerdos de Paz tienen una razón clara: apartar a los militares de la política nacional y del control de los aparatos de seguridad pública. Es una lección de la historia.

Este presidente ha hecho todo lo contrario. Ha dejado todo el aparato en sus manos. De paso, ha puesto en riesgo a la Fuerza Armada, porque ahora serán ellos los responsables de cumplir con la promesa del Ministro de Seguridad, de disminuir en 30 por ciento los homicidios en un año (le quedan diez meses), una promesa muy difícil de mantener.

No bastándole, Funes coronó el nombramiento del nuevo director con el llamamiento al coronel retirado Sigifredo Ochoa Pérez a formar una comisión limítrofe, como representante de la Fuerza Armada, y llamándole a volver al servicio activo. 

Paradójicamente, esta semana el editorial de El Faro hacía eco de las palabras del mandatario en El Mozote, posicionándose fuertemente contra actitudes como la de Ochoa Pérez que saltó en defensa del coronel Monterrosa, quien estuvo al mando del batallón Atlacatl durante la masacre de El Mozote. Las palabras de Ochoa Pérez, desafiando al Estado, significaron el punto más bajo de la controversia desatada por el discurso presidencial. Pero el llamado para que vuelva al servicio activo, que le niega a Ochoa Pérez el derecho a seguir optando por una diputación en las elecciones de marzo, es una acción de poca estatura que está al mismo nivel que las declaraciones de Ochoa Pérez. Lo lamentable es que provenga del presidente. Y que abuse del Estado para callar a un opositor.

Es lamentable y alarmante, por los visos de autoritarismo. Pero además es paradójico que Funes llame a servicio activo a un militar como Ochoa Pérez, con más de dos décadas de retiro, pero que considere civil a otro como Francisco Salinas, que amaneció el 23 de enero siendo general activo y al mediodía ya estaba retirado y dirigiendo la policía. 

Ojalá, dentro de dos décadas, el presidente de turno no se vea obligado a pedir perdón a nombre del Estado y ordenar a la Fuerza Armada que revise su paso por la seguridad pública en el Siglo XXI. 

Militares activos, militares retirados

Los medios de comunicacion son vende patria.

Escrito el 2012-02-03 16:35:17 por Oswaldo Fernandez

Yo creo que los que tienen que pedir perdon son los vende patria como los que escriben este articulo lleno de objeciones sin sentido y que solo tratan de quedar bien con los ultra derecha .Los medios de comunicacion son parte de una ofensiva orquestada en contra del gobierno ,que no importa lo que haga para ustedes todo lo que Funes hace esta mal.Pues la agenda derechista que ustedes llevan es contraria a la verdad . El faro no es la excepcion. Hay tantas cosas malas en el pais como la corte suprema de justicia y este gran aparato madiatico que solo trata de confundir a la gente con mentiras y calumnias como lo es este reporte.Los que le faltan el respeto al pueblo son los medios de comunicacion que nunca hablan de los logros de este gobierno . Bien saben que los militares que puso Funes son tambien para combatir la corrupcion de los de cuello blanco algo que los anteriores miembros del gobierno no pudieron, por ser de ultra izquierda.Pero a darle paja a Bareta porque muchos ya estamos bien despiertos y le deseamos lo mejor a Funes y a su nuevo ministro de seguridad.


No es de rasgarse vestiduras, los hechos lo muestran.

Escrito el 2012-01-31 19:48:35 por Rigoberto Cruz

Los cambios hacia exmilitares en la PNC, en los mandos se están dando. La PNC, desde Sandoval, se vino para abajo y la violación de derechos humanos de su parte se incrementó significativamente, la corrupción al interior se incrementó y desde allí la población ya no confió en la PNC. Porque creen que la gente no testifica. La razón es sencilla no cree ni en el sistema judicial ni en la PNC, pues es desde allí donde se filtra la información que termina haciendo a un lado a los testigos; eso no es paja ni pendejada, son hechos. Al Comisionado Ascencio le tocó bregar por sanear la PNC, había avanzado,sin embargo hoy se retrocede y que no les quepa duda que van camino de donde estaban.Esos son los problemas que se ven.La delincuencia va a disminuir, entonces los pajaritos salen preñados.


Rasgarse las vestiduras...

Escrito el 2012-01-31 10:10:22 por Barrabas

Tanto rasgarse las vestiduras ya es cansino, pareciera que han nombrado a la mismísima “tandona” al frente del gabinete de seguridad, no exageremos. No han nombrado a la institución castrense como cuerpo de seguridad si no a profesionales formados en ella, no han despedido a todos los policías y dado atributos policiales a los soldados, la corporación sigue siendo la misma en términos generales, igual en cuanto a los elementos mayoritarios que la conforman. ¿Sigue siendo valido el discurso “militar = malo”? ¿Por qué es más valido un ex guerrillero al frente de seguridad pública que un ex militar? Es que no es ex militar me va a decir, sigue siendo militar…y el ex guerrillero? (por definición un hombre armado organizado para la lucha ilegal contra el estado) deja de serlo solo por que bajo del cerro? Yo lo que veo es que, aunque no lo admitan, la corporación policial esta infiltrada en diversos niveles desde agentes que cobran las rentas (que los hay) hasta sub inspectores que protegen los “baby carteles” y quien sabe cuanto más. Por tanto la dirección de la misma se convierte en una suerte de “puesto de confianza” por donde pasa la efectividad de la implementación de las políticas de represión del delito. De ahí, me parece, que el ministro solo crea en un colega de su confianza para el puesto. Una consideración de tipo practico, nada más. El caso de Ochoa Perez nos guste o no es persecución política y obviamente esto decepciona a quienes pensaron que el primer “gobierno de izquierda”, esa “ultima ofensiva”, iba a ser el inicio de una nueva era…creer eso ya no solo es inocente, es una pendejada. Estos burgueses de izquierda solo quieren su tajada y mantener su rebaño alineado para asegurarse el mantenerse en el gobierno (por que son gobierno). Se comprende que lo que quiere en el editorial es plasmar cuanto le decepciona las decisiones del presidente y la evidente inconsistencia entre sus palabras y sus acciones, pero ya, en serio, desde el 743 ¿usted aun esperaba algo diferente?


No se es militar por el uniforme

Escrito el 2012-01-28 19:33:41 por Pedro Albanes

Ponerse o quitarse el uniforme jamás será sinónimo de ser o no ser militar, eso es aquí y en todas partes. La profesión de militar es igual que cualquier otra de las profesiones existentes, sirven para ganarse la vida y sostener a una familia, nada más ni nada menos. Si la fuerza armada formada por militares activos o pensionados, que en un pasado reciente hicieron lo que no era su misión ni su función causando tanto daño, es eso precisamente lo que en su historia aun le queda por pagar a la civilidad salvadoreña si tienen que ser honestos. Eso es así mientras sobrevivan todos aquellos militares hoy en retiro responsables o coresponsables de de ese proceder funesto y que hoy andan queriendo arroparse en la política como mansas palomas. Estar de baja o en retiro pensionado, darle de alta y después darle de baja de nuevo a un militar sin importar las razones que se esgriman, no es un pecado pero por sí un acto que riñe con lo sensato. Esto sienta un precedente para que en un futuro otro presidente quiera emular lo mismo porque ya existe un antecedente. El militar no deja de ser militar porque deje la bota y vista de zapatilla, o se quite el uniforme y se vista de traje. Esas son formas que no tienen significado con la esencia de lo que es ser un militar. Parecen haberse creado espectivas con la llegada de un militar al cuido de la seguridad, que dicho sea de paso jamás ha escondido sus ambiciones políticas, así el actual presidente le está dando la oportunidad de que se ahogue en sus sueños de ser presidente si falla en el trabajo que le ha asignado o que sobreviva si obtiene algo de éxito. Estamos en presencia de un jueguito de lecciones aprendidas del librito de maquiavelo, que de paso ya cayó en desuso. Todos sabemos que la violencia está enmarcada en una violencia regional y más allá y que no depende sólamente de un pais como El Salvador erradicarla. Este gobierno terminará y la violencia seguirá imparable, el próximo gobierno continuará con los mismos niveles de vilencia más o menos parecidos a los que hay en estos días. Ponerle porcentajes a la violencia es ponerle porcentajes a la muerte. Al final pasará lo que tiene que pasar y todo mundo aquí está pensando algo que no quiere decir, por el temor de que le pase algo peor de lo que le está pasado al militar pensionado con ambiciones políticas que le han dado de alta por abrir la boca más de la cuenta. Miren que democracia la que se vive en El Salvador,miren el legado que ha dejado el espíritu de los llamados acuerdos de paz, es excelente para todos aquellos políticos y demás personas que lo firmaron, pero para el ciudadano común que solo la ve pasar, no le encuentra la gracia porque no le sirve de nada, no le encuentra principio ni final, no la digiere ni le importa en lo absoluto. Los salvadoreños disfrutamos con el teatro gratis, ese circo que se ha montado con militares de alta, de baja,de nuevo de alta y de nuevo a la baja. Es el nuevo tratro de la política de acordión, una nueva estrategia cuyo actor principal es el presidente del pais. Sin embargo, eso solo es un libreto de referencia escrito con guiones estratégicos adornados con barras y estrellas, con botas y uniformes pero que con el pasar del tiempo nos daremos que todo ha sido montado sobre la base de otro libreto cuyos guiones están cimentados con una estrategia política que finalizará en la nada así como finalizaron los gobiernos anteriores. Pobres matando a pobres, en esencia a nadie le interesaría resolver ésto a no ser porque se proyecta el pais como uno de los más violentos del mundo y esto no es bueno para la economía local, y debido únicamente a esto es que es urgente para los gobiernos terminar con la violencia, no por la clase de muertos en sí.


PORQUE NO UN MILITAR…

Escrito el 2012-01-27 13:52:53 por Rigoberto Cruz

El problema no radica en que sean militares o civiles quienes combatan la criminalidad, sino, los métodos empleados por uno y por otro. Los militares están entrenados para la guerra, y en la guerra los objetivos militares no son selectivos, sino que son directos. Atacan el objetivo sin medir consecuencias de que si los que están en el lugar a atacar son responsables o no. Nuestra guerra civil es ejemplarizante, sino, revisen la historia de otras guerras y encontrarán los mismos resultados. El militar no está preparado para enfrentar la seguridad pública, el hecho de vestir uniforme no implica que conoce de todo tipo de estrategia. No se trata de dar oportunidad a fulano, zutano o perengano y que en esa lotería va a aparecer alguien que resuelva el problema de seguridad. No es así. El problema de la criminalidad, el crimen organizado y el narcotráfico tiene sus causas específicas, y es por allí donde se debe tratar. Los que ya están hay que combatirlos, pero a la par atacar las raíces de los problemas. Caso contrario, llenaremos cárceles de delincuentes y siempre aparecerán más y más. Hay que atacar las fuentes que los producen y es harto conocido que la desigualdad tanto económica como social, es la principal fuente de generación de delincuencia. Hay muchos estudios sobre ello, bien argumentados: lo que sucede que fuertes intereses se oponen porque la delincuencia es un negocio de fuertes dividendos financieros. ARENA, no lo combatió porque hizo crecer el negocio de la seguridad privada y mucho de sus políticos están metidos en ese negocio. Vean que bueno es, que su número supera significativamente a la PNC. No me vengan a decir que poniendo militares la cosa va a mejorar. Hace poco leí que el General Munguía, propone combatir la delincuencia como en la favelas, zonas marginales, de Brasil. Allí fue el ejército el que combatió Con métodos de guerra, además era narcotráfico y no lo eliminó, solamente lo movieron. Otra cuestión usada: La confianza de la población, por favor la población no es la experta en el combate de la criminalidad, es más no quiere participar de ello, no quiere testificar, tiene temor, Entonces al diablo con ese argumento. Ataquen las causas que generan el problema, solo así facilitarán que el problema se resuelva. Tenemos un ejemplo reciente: el coronel Ochoa, un personaje de no muy buena trayectoria militar y civil, se envalentonó y retó al presidente de la república que si guerra quería, guerra tendría. Afortunadamente el militar actual ya no sigue esos cantos de sirena, pero dele más poder y suéltele las riendas; en el arca abierta el justo peca


a veces cansas

Escrito el 2012-01-27 11:06:45 por gloria burgos

Carlos, me gusta la mayor parte del tiempo tus posiciones sobre algunos eventos de la vida política del país pero algunas veces eres una verdadera patada en el c…, ayer en el programa de Nacho Castillo te vi casi derramar lagrimas por la triste situación del pobre e indefenso Ocho Pérez, al recriminar el abuso de Mauricio, quizá fue error del presidente, pero cuanto debe Mauricio de aguantar de estos sinvergüenzas que todos los días lo viven insultando calumniando, demostrando que les importa un pito su condición de presidente y l máxima autoridad en la fuerza armada, es que debe vivir poniendo la otra mejilla para que los mojigatos y los eternos detractores estén felices, ocho Pérez es un prepotente bocón ya era hora que recibiera una de su propia medicina, y por cierto cuando lo criticaste a él no tenias ni la mitad de la intensidad en tus palabras como en contra de Mauricio.


Editorial

Escrito el 2012-01-25 08:53:14 por Oswaldo Martinez

¿cuál es el temor a que un profesional formado en las Fuerzas Armadas tome el mando? acaso no son distintas las circunstancias de este siglo XXI a las que existieron en el siglo XX? no hay una observación minuciosa y con voz, desde adentro y afuera de nuestro a país a las cosas que pasan? Ya se probó con "civiles" y no ha dado resultado, porque es claro que no existe disciplina dentro de la Policía, no existe compromiso y hay poca lealtad a la patria. Si el nuevo "comandante" de la PNC logra imprimir esos valores, pues en horabuena! por qué tantos se rasgan las vestiduras y se escandalizan? no ha dado muestras la FA de ser distinta, de ser profesional? acaso no es la que mayor confianza tiene en la población? o es que hay intereses de otro tipo para que la PNC no entre en cintura? da lugar a sospechas sinceramente. Me uno a la gente que tiene fe que las cosas van a cambiar en nuestro país, por eso doy el voto de confianza. Mi último párrafo en este editorial hubiese sido " Ojalá que esta decisión sea acertada, y que dentro de dos décadas tengamos un país más seguro" porque eso manda un mensaje positivo y optimista! Basta ya de criminalidad y si para solucionar eso hay que poner militares al frente, pues que vengan. El ciudadano honesto y honrado demanda solución a esta situación sea como sea.


observacion

Escrito el 2012-01-24 21:34:42 por Anastasio Rojas

Estoy de acuerdo con el editorial solo una observacioó en el ultimo parrafo donde dice: "Ojalá, dentro de dos décadas, el presidente de turno no se vea obligado a pedir perdón a nombre del Estado y ordenar a la Fuerza Armada que revise su paso por la seguridad pública en el Siglo XXI". Dentro de dos decadas sigue siendo el siglo XXI 


Ingresar
Usuario:
Contraseña: