Simbología para un día de paz

  • Foto: Mauro Arias
    Este lunes, cuando se cumplen 20 años de la suscripción de los Acuerdos de Paz, un soldado custodia el puente sobre el río Torola, en Morazán, punto que simbolizaba el inicio del territorio controlado por la guerrilla durante la guerra civil. Hoy aquí inicia la Ruta de la Paz, una iniciativa de las comunidades del norte de Morazán para buscar un mejor nivel de vida promoviendo el turismo en esa región.
  • Foto: Mauro Arias
    Un soldado de los Comados de Fuerzas Especiales cuida el desvío que de la carretera a Perquín deriva hacia Arambala y El Mozote. La conjunción entre ejército y exguerrilla, hoy representada por el partido FMLN, ya no es una ironía, sino un símbolo claro de la apertura política que dieron al país los acuerdos de Chapultepec.
  • Foto: Mauro Arias
    Soldados montan guardia a la entrada del caserío El Mozote mientras algunos de los participantes en el acto oficial de conmemoración de los 20 años de la firma de la paz, pasan ante ellos mientras se dirigen al lugar de la ceremonia. El uso de la cabellera larga entre los jóvenes a menudo fue un símbolo de rebeldía que inició a finales de los años 60 con el movimiento hippie, que entre sus razones de ser estaba el antimilitarismo. En años pasados, el partido de derechas Arena propuso en dos ocasiones aprobar una "Ley de estado peligroso" que incluye la detención de personas por el solo hecho de su aspecto, como usar cabello largo y parecer desarregladas.
  • Foto: Mauro Arias
    Como una cruel alegoría del cerco militar y posterior exterminio de unos mil habitantes de El Mozote y caseríos aledaños en diciembre de 1981, el lugar escogido por el presidente Funes para conmemorar los 20 años de la firma de la paz abundaba en soldados este lunes. La  Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (Fespad) y el Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA) pidieron formalmente a Funes que el ejército no se presentara al caserío para evitar una revictimización a la población que vivió la masacre. El presidente respondió que la Fuerza Armada no es la del pasado, que su seguridad personal es militar y que no puede prescindir de ella.
  • Foto: Mauro Arias
    Los militares (algunos, como estos vestidos de azul oscuro, que parecen policías nacionales civiles) decomisaron banderas y pañuelos del partido FMLN a algunos de los asistentes a la ceremonia provenientes de los alrededores de El Mozote. Un oficial explicó que tenían orden de hacerlo porque querían despojar al acto de conmemoración de todo tinte partidario. Las banderas son utilizadas por los humanos como símbolos de un grupo de personas desde tiempos prehistóricos, pero los indicios del uso contemporáneo se remontan a los estandartes ("vexilla") que utilizaban los soldados del imperio romano.
  • Foto: Mauro Arias
    Un militar vestido de civil custodia una de las entradas a la iglesia de El Mozote, erigida después de la firma de la paz porque la original fue incendiada por el ejército con decenas de las víctimas adentro, particularmente mujeres y niños. El mural que decora el nuevo templo está lleno de símbolos de las expectativas de un poblado que un día fue exterminado por completo: un sol naciente = renacer, una laptop = futuro, un libro = educación, una flor de izote (flor nacional de El Salvador) = la pertenencia a un país.
  • Foto: Mauro Arias

    Un soldado custodia el todoterreno que el presidente Mauricio Funes utilizó para moverse entre el lugar de la ceremonia, en El Mozote, y el helicóptero que lo trasladó desde San Salvador hacia la zona. El color negro trasladarse hacia el helicóptero presidencial el cual llego a El Mozote para dar su discurso. El negro solía ser uno de los colores asociados por las culturas mesoamericanas a la sabiduría, aunque ahora se relaciona más con la muerte, el misterio y lo impuro.

  • Foto: Mauro Arias
    La zona norte de Morazán donde se ubica El Mozote es una de las zonas más pacíficas de un El Salvador con una epidemia de asesinatos que tres gobiernos consecutivos no han podido aplacar. El fusil de asalto que porta el miembro del Batallón Presidencial es un M-16, utilizado por el ejército salvadoreño durante la guerra civil, y que es el arma personal por excelencia del ejército de los Estados Unidos desde la guerra de Vietnam. Los militares estadounidenses entrenaron a los soldados del Batallón Atlacatl que perpetraron la matanza.
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    Un par de miembros del equipo de seguridad personal del presidente Funes custodia la barda que separa a los invitados del resto de asistentes a la ceremonia de conmemoración del vigésimo aniversario de la firma de la paz. El presidente dijo haber ordenado a la Fuerza Armada que deje de rendir culto a militares que cometieron graves violaciones a los derechos humanos, como el coronel Domingo Monterrosa.
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    El presidente Funes aborda su vehículo y se dispone a manejarlo para trasladarse hacia donde está el helicóptero que lo sacará de El Mozote. Sus guardaespaldas tratan de mantener a distancia a las personas que querían acercarse al gobernante.
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Los símbolos son eso, solo símbolos. Son parte de la comunicación humana y su lectura depende del contexto histórico y geográfico. El Mozote es uno de esos símbolos: para unos, el de la crueldad de la guerra, y para otros, una mentira o una venganza contra la crueldad de la guerrilla. El ejército es otro: para unos, el perpetrador de esa crueldad, y para otros, el salvador de la patria. El lunes 16 se juntaron esos símbolos en el caserío El Mozote.
Publicada el 18 de Enero de 2012
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