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Plática con pastor Edgard López Bertrand hijo, "Toby Jr."

"Si dentro de ocho años he podido hacer mi gabinete, me animo a buscar la presidencia"

Ricardo Vaquerano, Sergio Arauz, Patricia Carías y Mauro Arias / Fotos: Mauro Arias
El Faro / Publicado el 14 de Enero de 2012
Heredero de un “negocio” creado hace 35 años por su padre, el pastor Toby Jr. es consciente del poder de una organización –“Tobylandia”, dice- cuyas operaciones anuales superan los 15 millones de dólares. Que dentro de ocho años busque la Presidencia de la República dependerá de que para entonces haya podido armar un equipo de gobierno y, claro, de que Dios le haya concedido llegar a los 50 años de vida.

 

III – “Monseñor Romero no tenía yate ni viajaba a Disney”

¿Cuánta gente llega cada domingo al Tabernáculo?
En un domingo estarán pasando por nuestra iglesia entre 69,000 y 72,000 personas. Hoy tenemos un fenómeno de 372 obras a nivel nacional que jamás creímos tener, que suelen nacer cuando alguien se gradúa del seminario, va a su comunidad, les gusta lo que está pasando y le dicen al pastor que quieren abrir una iglesia. Empieza como misión, después de un año de comprobar que se están reuniendo, que están predicando, se inaugura como iglesia. Y así comienzan a sumarse ya en Italia, Canadá, Estados Unidos, Nicaragua y México… Lo bonito es que no tenemos ningún tipo de compromiso salvo un “handshake”, un compromiso de caballeros de predicar lo que se les ha enseñado, que es la palabra. ¿Por qué optan por quedarse con nosotros y no con otros? Fíjese que el modelo funciona. Es curioso: ellos no son responsables financieramente con nosotros, sino que nosotros tenemos una planilla que es semanal, se les da viáticos a ellos para que paguen su burro, su vehículo, la gasolina.

¿O sea que ellos tienen plena autonomía financiera, los ingresos que ellos reciben los  manejan como decidan ellos y ustedes les subsidian a todos?
A los que no pueden, que son la mayoría. A este volado, si le quitan la palabra “fe” no funciona.

Se trata entonces de ponerle la marca, porque a ustedes no les dan dinero.
Yo quiero que hable con mi papá, pues él no cree en eso. Yo le digo: “Pastor, a mí me da no sé qué porque estos señores -no todos- se lucran, lo usan, crecen y se van”. La marca, el posicionamiento de una marca, eso es, pero mi jefe no lo ve así.

¿A cuántas personas emplea el Tabernáculo, con paga?
Sí, le voy a contar que por el colegio tenemos todos los maestros, los de mantenimiento de esos edificios, maestros del seminario teológico, los del área administrativa, auditores, secretaria, contadores, recepcionistas, librería. Tenemos personal laborando en los penales, las bartolinas, así que estamos arriba de 142 empleados en planilla.

En la calle hay quienes dicen que después de cada culto hasta cierran una agencia bancaria para que ustedes metan las tanatadas de dinero.
Yo he oído otro que lo tiran al cielo y que dicen: “Agarra lo que querrás Señor, y lo demás es mío”. El tema más difícil para la sociedad hoy, especialmente para el ignorante, es ese. A mí me han pegado unas bandeadas, y uno se acostumbra.

Monseñor Rosa Chávez dijo en una plática con nosotros que ustedes son los comerciantes del evangelio y ustedes han mencionado que ni La Prensa Gráfica ni El Diario de Hoy les cubren nada de lo que hacen. ¿Cree que algunos sectores de la Iglesia Católica los ven a ustedes como competencia y por eso los atacan?
Tal vez ataque frontal no, pero ellos tienen poder, o sea ellos ya comerciaron con la fe por 200, 300 o 500 años. ¿Qué te puedo decir hoy? ¿Por qué no les preguntan cuánto ganan? ¿Por qué si hay una capellanía de la Iglesia Católica, Apostólica, Romana en la Fuerza Aérea y en la Escuela Militar, no abren la puerta para un cristiano evangélico? ¿Por qué si el ministerio policial católico tiene un lugar donde reunirse, nosotros tenemos que reunirnos en el parqueo, si estamos en un país democrático y donde hay libertad de culto? Pero yo creo que no es un ataque frontal, porque las cartas están tiradas. Yo no tengo que denigrar a monseñor para mostrar quién es, la gente sabe. ¿Qué puedo decir yo? Tienen parte del presupuesto de la nación. ¿Qué tal si en lugar de subir los impuestos les decimos ahorita que a partir de 2012 la Iglesia Católica Romana en El Salvador no va a recibir ni un centavo del gobierno y nos ahorramos ese dinero? Tienen cosas como buenos licores y son un Estado dentro del Estado… que renuncien a eso y ayudémonos todos. 

La gente también observa que los pastores del Tabernáculo andan en BMW…
Todavía lo estoy pagando. Es fruto de un trabajo pero no necesariamente del trabajo de una iglesia. Por eso les hablaba al principio de qué vivo yo, de qué comen mis hijos. Ahora, tampoco voy a andar explicándole a medio mundo. ¡Venga, vea, compruebe! 

¿Cuál es el monto, en dinero, de las operaciones del Tabernáculo? 
¿Me creerá usted que en 35 años nunca hemos hecho un presupuesto anual? Es algo que me dijo el pastor: eso no se puede. Los directivos son hombres de números, este tipo, el presidente del Tabernáculo, es la cabeza de Avícola Salvadoreña y es un hombre que anda por toda Centroamérica, él solo se ríe y dice: “Mire, pastor, el Señor me ha bendecido” ¿Cuánto nos va a costar el año 2012? Yo solo sé que necesito 42,000 dólares diarios para funcionar.

¿Cuánto?
42,000 dólares. Si no los tengo, cierro radio, televisión, internet, colegio, centro de orientación, orfanato, iglesia, todos los ministerios que tenemos funcionando. Para nosotros es de todos los días, 42,000 dólares es el promedio para mantener y sostener una operación así de grande.

Ya me asustó: ¿sabe cuánto sale 42,000 dólares multiplicado por 365? 15 millones 330 mil dólares.
¿Será? Es algo… tienen que verlo.

Es impresionante la cifra. Ustedes, ¿tienen que calcular su renta para pagar el impuesto correspondiente, como cualquier empresa normal?
Fíjese que como somos consumidor final y no ONG, todo lo que se hace, se compra, se paga, va como una empresa administrable normal, no sé cómo nos tasarán porque no es administrativa mi área.

Edgar López Bertrand

'Todos mis amigos sinvergüenzas políticos llegan al Tabernáculo. El último fue de Gana... ¡Hasta de uniforme llegó el desgraciado!'


Si ustedes pueden convocar a 70,000 personas en un día y piden el voto, ustedes fácilmente pueden decidir las elecciones.
Fíjese que así lo han dicho, todos mis amigos sinvergüenzas políticos llegan… el último fue de Gana, el domingo…

¿Quién era?
¡Aaaah…! Un candidato para una alcaldía. ¡Hasta de uniforme llegó el desgraciado! Llegó vestido de servidor, con corbata y un gorrito de Navidad.

¿Y nunca antes lo había hecho?
¡Nooo! Y entonces vengo y le digo, con mucho respeto: “¡Hombre, fulano, qué bueno verle aquí!” Y nosotros oramos con todos los servidores, y digo: “¿Ustedes saben por qué está él aquí? ¡Porque él va para la alcaldía de tal lugar y este señor es de este partido nuevo con el que van a ganar!” Y todos se reían. Después le dije: “Mira, perdóname pero yo debo respetar a todos mis servidores y pedirte a ti que tengas un poquito de ética”.

Usted es muy activo en las redes sociales. Tiene miles de seguidores en Twitter…
… ¡Sí! Me insultan, hasta el Viejo Lin me escribe, ja, ja, ja...

… Y seguramente no pasó inadvertido para usted lo que escribió recientemente Rafael Domínguez, sobre una campaña del Ministerio de Salud para la prevención del VIH-sida, sobre las etiquetas… 
No lo he leído, pero me encantaría hacerlo.

La campaña exhorta a no etiquetar, por ejemplo en las redes sociales, poniéndole a alguien…
… ¿Lesbiana, homosexual, pastor?

Exactamente. ¿Qué piensa usted de estas etiquetas?
Yo molesto mucho con esto, lo hago en el púlpito, hago bromas, humor negro… por ejemplo, ayer puse algo en el Twitter por lo que me bandearon: “Llegó el presidente y le dice a Santa: ¿Cómo hago para que mi pueblo me adore? Y Santa le dice: suicídate en cadena nacional”. Y de repente me comenzaron a bandear. Miren, no me molesten, si yo tengo Twitter para tener amigos, no enemigos. Pero miren, tengo amigos que son gays abiertamente y no trato de imponerles mi estilo de vida, sino que los motivo. Uno de ellos, con mucho respeto y cariño, llega hace dos, tres días a mi oficina y me dice: “Mira, yo me siento mal, tengo una depresión severa”, etcétera. Le digo: “Mira, yo no te voy a etiquetar, ni a estigmatizar, pero fíjate que Dios es tan perfecto que no te vas a llevar bien con otro hombre, es que la mujer la hizo como un complemento precioso, que no te gusten es tu problema, pero Dios te dio una salida, pues vos y yo sabemos que lo que vos tenés es lujuria”. Y le pregunté a qué edad se dio cuenta de que era gay y me dijo que a los 17 años. “Amanerado es un bicho que se cría entre mujeres o pícaro”, le dije, “pero tú te diste cuenta de que eras gay ya grande, esto significa que tu punto de partida para llamarte a ti mismo gay y decirle a Dios que se equivocó contigo porque no tuvo la capacidad de poner un hombre dentro de un hombre sino una mujer dentro del cuerpo de un hombre, fue cuando experimentaste la lujuria”. Ahora bien, las estadísticas me callan a mí la boca porque nos damos cuenta de que las parejas gays que adoptan hijos los crían mucho mejor que las heterosexuales que son funcionales y normales, pero mi consejo y opinión va al punto de que nosotros damos la bienvenida a todos, y mi visión del evangelio es que yo no debo imponerle a nadie nada sino motivarle a descubrir sus verdades, es un “coaching”.

¿La Biblia dice que es malo ser homosexual?
Sí, pero no me dice que se lo restriegue en la cara, solo me dice que se lo cuente, yo creo que es malo y no lo compartiría pero hacer sentir al tipo humillado… ¿me entiende? Les voy a poner un ejemplo. Yo tengo un problema grave en la Biblia, pues ni los adúlteros, ni los mentirosos, ni los fornicarios entrarán al reino de los cielos. ¡Santo Dios, ya nos fuimos! Pero eso tiene un contexto para el cual fue escrito, que era “traten de vivir de la manera más honesta, confesando vuestros pecados para alcanzar misericordia”.

¿Lo han acusado de intolerante en esa área?
Cómo no: Las Dignas. Estuve yo en una escuela en Izalco predicando y llegaron unas señoras de Cemujer, perdón, y buena onda la señora, muy amable, pero tenía una cosa en su corazón. Yo la saludé y no me saludó. “Mire”, me dijo, “usted hace bromas muy pesadas en su púlpito y la gente se ríe”. “Pero perdóneme”, le digo, “es parte de mi humor negro para hacerles llegar el mensaje”… me agarró feo ella.

¿Se tomó con mucho humor esta campaña de Benetton en la que, por ejemplo, hay un montaje de Hugo Chávez besándose en la boca con Obama?
Es bien grosero eso… es que n´ombre, es el Papa…

¿Usted se sentiría ofendido si lo mostraran a usted besándose con…
… ¡Jue púchica! ¿Con Funes? 

… Ja, ja, ja… no, con el Arzobispo de San Salvador? 
¡N´omb´e, ese está feyo ja, ja, ja!

Ja, ja, ja… ¿los demandaría?
Yo lo twittearía ja, ja, ja y le pusiera “tumblinblin”… Pero no, de verdad, estos de Benetton… yo no soy católico, pero el Papa merece respeto… los presidentes, al final de todo… ¿verdad?

Hay otro muy terrenal del que queremos hablar: el de la inseguridad. ¿Por qué el problema de la inseguridad no se resuelve a pesar de infinidad de fórmulas que nos vienen recetando los gobernantes desde hace años y ninguna funciona?
Ya no hay amor. Yo no soy terrorista espiritual, tampoco soy cobarde. ¿Cómo defino yo al terrorista espiritual? “¡Ahí viene el Señor, ya van a ver ese día!”

¿Y de cuál amor está hablando?                         
Yo creo que de los tres: el filial, el ágape y el eros. Hoy ya no hay amor, hoy es sexo. Ese tipo de amor irreverente. Nos vale sorbete la dignidad de una mujer, la dignidad de un hombre, la de mis hijos.

¿Significa que ya no hay solución?
Yo creo que sí la hay, cómo no, al contrario, no hay amor en la sociedad salvadoreña, no hay interés del uno por el otro, aquí se trata de quién se para sobre el otro para llegar primero.¿Por qué no se paran los homicidios? ¿Porque hay muchas armas en la ciudadanía? Las armas no matan, mata el hombre. Debemos de despertar y motivar a volver a amarnos, pero, ¿cómo podemos amar a alguien si no nos amamos nosotros mismos? La misión de la iglesia, entonces, ¿cuál debería ser? Motivar ese amor a través de la tolerancia y esas cosas que ahora hemos compartido, que para eso son necesarios los impuestos para el gobierno, las ofrendas para la iglesia local, personal voluntario para que podamos desarrollar los proyectos y llegar a un final feliz.

Hablando de homicidios e intolerancia, para usted, ¿quién fue monseñor Romero?  
¡Uauu! Estaba tan chamaco, pero tan chamaco… tenía 16 años… Yo creo que él estaría muy molesto por el tipo de gente que lo anda promoviendo, porque el hombre tenía un corazón con el pueblo. Monseñor Romero no tenía yate, no iba a Disney en jet tampoco. O sea, no lo hacía y podía. Era un hombre muy importante. A mí me llamó la atención cuando Calle 13 vino y se presentó con la camisa alusiva a monseñor Romero. ¡Uauuu!, dije yo, ¡este loco vino a tocar las fibras más profundas del corazón! Pero hoy lo ocupan para política y él lo ocupaba para justicia social. Son dos cosas completamente diferentes.
 

30 años después del asesinato, ¿qué es monseñor Romero? 
Un trademark, una marca. Mire, yo he tenido poca oportunidad de escuchar sus homilías, pero ese señor tenía valor. Tenía valor. Le digo algo para mi lado en detrimento de mí mismo: si Jesús hubiese predicado como yo predico no lo hubieran crucificado. Lo hubieran hecho hijo meritísimo de San Salvador, ja, ja, ja. Hay que tener las cosas bien claras y hablarlas como son. Siento que ahora a monseñor Romero lo han hecho una marca en la cual se refugian un montón de sinvergüenzas que hablan de pobreza pero viven como millonarios. ¡He dicho! Ja, ja, ja. 

A monseñor Romero lo asesinaron hace ya tanto tiempo, al igual que a los jesuitas. Si usted fuera fiscal general de El Salvador, ¿buscaría hacer estas investigaciones? 
¡Yo me echo ese tiro! Me encantaría. Por mis hijos, por los suyos, por las familias. ¿Y por qué no? Tenemos derecho a saber. El problema más grande en nuestras universidades es que estamos produciendo cascajo. La educación no está a la altura, no hay proyectos de investigación. Todos quieren ser chef. ¿Y qué vamos a hacer con tanto chef, tanto ingeniero en sistemas? Yo lo haría como fiscal, o yo lo haría como decano de una facultad, yo retaría a los de la Nacional diciendo "Señores, esta promoción me va a hacer esta investigación". ¿Por qué no? El punto es que necesitamos un poco más de compromiso con la verdad. De verdad, de verdad, fuera de palabreríos. Decir la verdad cae mal, y El Faro puede saber de qué estoy hablando. No son bienvenidos en todos lados, les tienen miedo, pero los hace libres, ustedes caminan con satisfacción de que su trabajo es real. Mi punto es que yo creo que el compromiso con la verdad en este específico caso es de todos. ¿Por qué no, si es parte de nuestra historia, si son errores históricos y al final tenemos que  concluir quién fue y por qué fue? No podemos restituir esos tres, cinco, ocho talentos, pero podemos evitar que se cometa de nuevo.  

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