EditorialSeguridad y popularidadPor El Faro Publicado el 23 de Noviembre de 2011
El nombramiento del general David Munguía Payés tiene varias implicaciones que no han querido ser abordadas correctamente por el presidente de la República. La primera es el hecho de que Munguía Payés no es un civil. A pesar de su retiro, el 31 de mayo, como militar activo, ha seguido uniformándose y ha recibido a militares retirados (los acusados del caso jesuitas) en una Brigada militar bajo el argumento de que los militares nunca dejan de serlo. A esto hay que agregarle algo más grave, y es que Munguía Payés se sigue viendo como militar y no como un civil y ha ejercido su cargo en el Ministerio de Defensa como un militar y no como un civil. Munguía Payés pertenece a la generación de militares que peleó la guerra. Es una generación compuesta por varias tandas que tuvieron por norma protegerse y defenderse de los "ataques" de los civiles. Es la generación que perdió poder tras los acuerdos de paz y que cerró filas, bajo el liderazgo del hasta ayer ministro de Defensa, alrededor de los militares acusados en el caso jesuitas. En los últimos años, Munguía Payés ha demostrado ser uno de los militares más progresistas y más apegados a las nuevas reglas del juego, y tiene todo el derecho a aspirar a ocupar el ministerio de Seguridad que ocupa desde ahora. No se trata de cuestionar su aspiración al cargo, sino la decisión del Presidente de la República. El nuevo ministro de Seguridad ya había externado con anterioridad su visión de la seguridad pública, que es totalmente congruente con alguien de formación y doctrina militar: guerra territorial, decretar estados de emergencia en territorios localizados y tomar control absoluto del sistema de prisiones. Su propuesta que centra el esfuerzo en la represión es popular; la decisión del presidente en nombrarlo ministro es populista. Porque hay demasiados estudios ya que demuestran que la violencia no se resuelve con medidas de fuerza, sino con reformas estructurales que el señor Funes prometió en campaña y se ha negado, hasta hoy, a emprender. Entre ellas: disminuir la desigualdad, mayor inversión social, en educación y en salud, mejorar las condiciones de vida, la dignidad de la población, reformas que difícilmente se consiguen si no es con una inmediata y profunda reforma fiscal que todos los que votaron por él esperaban (porque así lo prometió en campaña). El sistema de prisiones que recibió esta administración estaba podrido. Uno de los últimos directores de Centros Penales, el señor Tomás Vilanova, dijo que renunciaba al cargo porque no se podía ya hacer nada con ese monstruo que se había creado con los años. El actual director, sin embargo, ha conseguido avances extraordinarios con un bajísimo presupuesto, pero todo su trabajo será en vano si al nuevo ministro se le permite llevar a cabo su misión de militarizar los centros penales, cuya periferia ya ha sido militarizada sin que esto haya significado una mejora sustancial. Luego está el problema con la policía, que necesitaba, por acuerdos de paz, ser civil y no militar. Meter a militares a dirigir la policía es un evidente retroceso. No porque Munguía Payés no sea capaz de hacerlo, sino porque ya sabemos qué pasa cuando se confunden las dos cosas y llega gente, de la que le sobra a este país, a utilizar las nuevas estructuras para otros fines. Por eso, por principio, es inconveniente tener a un militar por encima de la policía. Por principio no es de ningún modo conveniente contrariar el espíritu de los Acuerdos de Paz. Pero el mayor inconveniente de todo esto es que el presidente, durante su discurso de juramentación al general, se refirió a él como quien vendría a corregir todos los problemas en materia de seguridad pública, y en este mismo tono se ha dirimido el debate público alrededor de su nombramiento. Cuando en el fondo ni Munguía Payés ni la cúpula entera del Ejército podrán resolver el problema de seguridad pública. Porque para ello, además de las reformas estructurales económicas y sociales, hay que reestructurar todo el sistema de seguridad del país: depurar exhaustivamente el sistema de jueces, la fiscalía, la policía y los partidos políticos. Y eso no lo podrá lograr el general. Y menos cuando entra con el rechazo de los dos principales partidos políticos del país: ARENA y el FMLN. La pregunta que no alcanzamos a responder es por qué el señor Funes, a pesar del desgaste político, tomó esta decisión. Salvo que sea por populismo. Ahora que la decisión ha sido tomada, el nuevo ministro deberá, en primer lugar, escuchar a los partidos políticos, a los expertos, a los demás funcionarios y a las institucones que ahora tiene bajo su cargo. Para determinar qué parte de la política de seguridad sí está funcionando, qué parte no y por qué, para que no todas las decisiones terminen siendo tomadas con una perspectiva militar. Los militares deberan aportar sus sistemas de inteligencia. Al país le urgen resultados en materia de seguridad pública, pero resultados duraderos y no mediáticos. Y esto requiere verdaderas reformas. De fondo. |
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Del populismo al Cesarismo
Escrito el 2011-11-28 13:08:12 por Sergio
Cuestionar la decisión del Presidente de la República. El Faro tiene mucha razón cuando establece la diferencia entre cuestionar al militar que aspira a un cargo el cual, por su condición le está vedado y otra, es la decisión del Presidente siempre con los ojos puestos en los efectos “virtuales” provocados en las encuestas de opinión:. Ya es mundialmente reconocido el método que no por clásico es nocivo; ese mismo de plantear “si las encuestas me dan la razón entonces tengo razón”. El Faro apunta a un populismo de procedimiento que se está convirtiendo en un cesarismo como práctica política. La política de aquel que nunca ha hecho política. Aunque le pese al comentarista López (a secas) admirador a fondo del Presidente en sus comentarios en El Faro.
Nosotr@s no tenemos valor en la filosofía
Escrito el 2011-11-28 10:20:34 por rebeca
1-Melgar se desgastó, el puesto es para éso. 2-Melgar no es civil y nunca lo será; o ya nadie recuerda el END. 3-Aún siendo una condición para pactar el Asocio, NUNCA DEBIO NOMBRARSE A UN MILITAR! Lo que sí es obvio es que nuestra opinión,la del demos, es absolutamente prescindible y siendo así nuestros muertos son tirados a pérdidas y también el dolor de nuestras madres.
eleccion del ministro de seguridad
Escrito el 2011-11-28 01:13:15 por guillermo
Comparto la opinión de relg y pregunto al editorialista si melgar fue un civil? O acaso olvida que fue comandante guerrillero, responsable según dicen de la matanza de los marines de la zona rosa, o solo se aplica, como siempre a la fuerza armada? También aprovecho para comentar el silencio cómplice de los jesuitas de la UCA. En relación al fracaso y desgobierno de su delfín , ya que antes no eran suficientes todos los canales de televisión para escuchar sus criticas y denuncias sobre lo que el partido ARENA hacia o dejaba de hacer; sin embargo, ahora, como por arte de magia, como no pueden criticar a su alumno, callan cobardemente ante la critica situación económica y de seguridad que agobia al sufrido pueblo salvadoreño y del cual es responsable este nefasto gobierno.
Propongo..
Escrito el 2011-11-26 18:14:16 por Rodrigo Lopez
Al editor de este articulo como Ministro de seguridad, no es lo mismo estar en los graderios que en la cancha sr. El cancer se extirpa y las celulas buenas se les permite crecer. ley de la vida periodista..
Mentalidad Fascista!
Escrito el 2011-11-24 16:12:01 por Salvador San Salvador
Los salvadoreños en general tenemos mentalidad fascista y ello queda bien demostrado. La sociedad salvadoreña fue acostumbrada y condicionada al golpe del garrote y a estar debajo de la bota militarista del gorila; ¿que más podíamos esperar? El lenguaje vernáculo mejicano pregunta: ¿a que le tiras mejicano cuando sueñas? En El Salvador para infortunio personal todavía no llegamos a ese estado... a lo menos de soñar en una posibilidad diferente de nación.
Oswaldo Martínez
Escrito el 2011-11-24 11:58:10 por Oswaldo Martinez
Pensé en opinar, pero hombre, el señor Juan Posada lo ha dejado más que claro. Secundo su opinión y ojalá el General tenga resultados positivos por dos razones 1. Para bien de nuestro sangrado país y 2. Para que sus detractores (incluido el editorialista) metan su cola entre las patas. Gracias.
Ser equitativos
Escrito el 2011-11-23 16:13:32 por Rosa Armida
Bien sabemos que la delincuencia y criminalidad no desaparecerá abarrotando las cárceles de delincuentes, valga la redundancia; pues no es el mejor lugar para su rehabilitación, antes bien salen mucho más profesionales de como llegaron. Este flagelo desaparecerá cuando todos gocemos de la distribución equitativa de los bienes que hay en nuestro querido El Salvador. Que hasta el momento está concentrado en manos de una minoría y el resto que somos muchos , tenemos muy poco o no tenemos nada. La paz nace de la justicia y donde hay justicia hay igualdad, donde hay igualdad hay libertad y donde hay libertad allí está Dios. Si se va a aplicar la justicia a los criminales hay que comenzar por los de arriba Señores, por los de cuello blanco, que hasta el momento han estado inmunizados, privilegiados, se han vuelto intocables a las leyes del país; no así con el que roba una gallina, que lo hace por hambre; sin embargo aplican la ley con todo rigor. Esperamos que el nuevo Ministro no nos decepcione; ni haga acepciones de personas. Porque eso sí es una gran injusticia; y es una herencia que esta clase de adultos avaros y corruptos heredan a las nuevas generaciones.
Demasiado idealista
Escrito el 2011-11-23 15:23:21 por Juan Posada
Me parece que el editorialista se ha olvidado de varias realidades de nuestro pais que le quiero mencionar: 1. Vivimos en El Salvador, con 30,000 mareros armados y una sociedad ya infectada por los narcos, si usted no se ha dado cuenta , eso significa que estamos en guerra. 2. Cada día mueren más de 12 personas, cuyas familias quedan no solo llenas de tristeza sino de miedo, mañana morirán 12 más y pasado mañana otras 12 más. Ni usted ni yo, ellos son los afectados y me parece que usted aún no se ha dado cuenta que estamos en una verdadera emergencia. 3. Los más violentos actualmente son niños de 12 a 16 años, miles de ellos que parecen demonios y miles más que están a punto de entrar a esta vorágine, esto debe pararse y tenga la seguridad que ningún programa social tiene efecto inmediato, además de esto deben haber medidas de choque que paren esto. 4. El principal problema aparte de la violencia es la falta de crecimiento de la economía, eso se debe a la falta de inversión pues en nuestro país no existen condiciones para invertir y no es capricho de la empresa privada local pues aquí no viene nadie a invertir, ni siquiera los brasileños amigos del presidente ni los venezolanos amigos del frente, un paquete de impuestos sería poner un muro más para los nuevos inversionistas. 5. El espíritu real principal de los acuerdos de Paz era hacer que en el largo plazo los salvadoreños trabajemos juntos por el progreso de este pais, guerrilleros y militares sin distinción, que desparecieran los rencores y los odios entre nosotros, con su actitud da a entender que los odios entre ambos bandos aún persisten y que solo han estado en hibernación, entonces estos 20 años han sido en vano? Yo no lo creo. 6. Hay algo en lo que estoy de acuerdo con usted, el nuevo ministro no puede el solo con este paquete, se necesita la ayuda de la fiscalía y los jueces, a mi juicio el mayor fracaso de nuestro país (la culpa la tienen todos por igual) ha sido que NADIE ha logrado que estos organismos se pongan de acuerdo en trabajar JUNTOS en contra de la delincuencia, es hora que el Sr. Presidente haga su mayor esfuerzo de negociación para lograrlo.
retroceso
Escrito el 2011-11-23 10:11:33 por jeronimo calles
Es una lástima que a casi 20 años de los acuerdos de paz, empecemos a vislumbrar un gran retroceso, lo dicho: con el gane de un militar en Guatemala, nuestra región tiende a militarisarse, son las condiciones del imperio ¿y los títeres gobiernos de C.A.?: amén, y estirando la mano..si fuera cierto que con la represión se acabaran los problemas, ya lo hubieran hecho los MARENEROS, pero no lo hicieron y muchos de ellos están contentos con la elección de Munguía Payés, pero Cristiani se ha desmarcado y todos saben por qué..primero Dios e ilumine al "nuevo ministro" para que las cosas en mi país salgan bien, porque eso le garantizaría a Munguía Payés ser candidato para la presidencia en el 2014 y eso quieren los gringos. Pero, ojo, no es con represión que van a terminar con este problema heredado, pues conociendo nuestro pasado, hubo víctimas inocentes por aquello de que si no sos te parecés o le caías mal a algún prepotente que solo llamaba y te mandaban a desaparecer...que Dios nos bendiga!
Criminalidad
Escrito el 2011-11-22 23:31:04 por RELG
Sres. de El Faro, estoy de acuerdo con que la criminalidad no se termina con represion, pero a los criminales si hay que reprimirlos, arrestarlos y meterlos a la carcel. El problema es que bajo esa optica aqui todos hacen lo que quieren, nadie respeta las leyes y mientras nos educamos y alcanzamos niveles culturales de paises nordicos la gente muere a diario y el desorden e incumplimiento de leyes evoluciona en crimen. Como se pueden hacer medidas preventivas en comunidades presas por la delincuencia? Estos son territorios donde no hay estado, pero para que llegue el estado en forma de salud, educacion, oportunidades, primero debe haber orden y seguridad. Bajemos de la nube y pongamonos a trabajar.
Cambios en Seguridad
Escrito el 2011-11-22 23:24:27 por RELG
A mi me hubiera gustado tambien que los civiles hubieramos podido manejar la seguridad publica de este pais, pero este gobierno inepto perdio la oportunidad, y no por que no hayan "civiles" capaces, sino porque ha escogido a los mas incapaces. De hecho los gobiernos anteriores no hicieron lo mejor que se podia hacer, pero no todo se hizo mal. Sin embargo estas izquierdas boicotearon y atacaron todo este trabajo y quien puso la cereza al pastel fue la Admon. Saca con Rene Figueroa. De hecho Melgar hizo creer a varios ingenuos, y especialmente a Funes, que por haber sido acerrimo critico entonces, seria un buen Ministro de Seguridad (igual que un acerrimo periodista critico creyo que eso era suficiente para ser presidente), pero Funes ha chocado con la realidad, no tiene a nadie de confianza para llenar ese cargo tan importante. Creo que espera que todo lo que hizo falta en el tema de seguridad pueda ser cubierto por la formacion militar de Munguia Payes: estrategias, planes, liderazgo, coordinacion y accion y busqueda de resultados. Estamos en una guerra contra la delincuencia y el gabinete de seguridad ni el partido de gobierno no lo queria aceptar y no actuaba con esa conviccion. La izqda. ha contribuido en esta situacion pues uno de los mayores obstaculos para la tranquilidad de los salvadorenos es la formacion hipergarantista de los jueces, que se han vuelto intocables y preocupados por el bienestar de los delincuentes. Bajo ese esquema todo esfuerzo por frenar (no prevenir porque ya no estamos en esa etapa) la delincuencia es "ilegal" o inapropiado. El presidente no ha querido mojarse el trasero para liderar el esfuerzo de limpiar las instituciones y definir un rumbo claro para la seguridad publica porque carece de liderazgo. Munguia Payes, como militar, le duela a quien le duela y le guste a quien le guste, puede tener el liderazgo que a Funes le hace falta. Parece que es la primera eleccion acertada de este presidente al que le irrita en extremo la critica y prefiere los aduladores a los que le dicen la verdad, que prefiere la buena vida, los aviones privados, su escola de camionetas y su propia imagen en lugar de trabajar por resolver los problemas del pais. Esta unica y sabia decision ha sido poner a alguien que tiene de sobra lo que a el le falta.