21 de Mayo de 2012

La tormenta con ojos de niño

  • Foto: Mauro Arias
  • Foto: Bernat Camps
    Ástrid tiene 2 años y aún no habla. Su mamá, Concepción, dice que Ástrid ha dibujado un gato y una casa. Cada vez que llueve, rompe en llanto y no se le pasa hasta que su mamá la tranquiliza y le da la pacha.
  • Foto: Bernat Camps
    Beatriz tiene 5 años y ha pasado los últimos días cantando “Sol solecito” invocando el regreso del astro. Cuando las maestras le pidieron que dibujara, llenó su lienzo con nueve soles.
  • Foto: Bernat Camps
    Grandes gotas de lluvia forman parte del dibujo de Carla Daniela, de 9 años. Quisiera que el sol saliera pronto, pero ante la adversidad dibujó dos grandes flores porque sabe que las plantas necesitan de la lluvia para vivir.
  • Foto: Bernat Camps
    El perro Doggy, de pelo largo y colocho, se ha quedado solo cuidando de la casa de Cristian (9 años) y de sus papás. Es por eso y porque lo extraña que Cristian lo ha plasmado en su dibujo.
  • Foto: Bernat Camps
    Eduardo José, de 9 años, nos cuenta: “Dibujé mi casa pero un poco más grande. El año pasado se derrumbó por culpa de un deslave”. También ha dibujado un cocodrilo y una serpiente porque según dice son sus animales favoritos junto con los patos.
  • Foto: Bernat Camps
    Gerson tiene 11 años y dibujó una casa cualquiera. Bajo las grandes gotas de lluvia aparecen un perro y un gato que dice haber dibujado porque se los puede llevar la “corrientada”.
  • Foto: Bernat Camps
    Henry Daniel ha dibujado el amenazante paredón que lo obligó junto a su familia a dejar su comunidad. La vivienda más cercana al peligro es la suya , a la que ya el año anterior un derrumbe le reventó la puerta y destruyó los juguetes de su hermano.
  • Foto: Bernat Camps
    Katherin, de 5 años, dibujó su casa acosada por grandes gotas de lluvia y nubarrones negros. Quiere que las lluvias terminen ya.
En el albergue instalado en la Escuela Concha viuda de Escalón, de San Salvador, hay 67 refugiados de entre 3 meses y 80 años de edad. Son residentes de las comunidades San Diego, Francisco Núñez Arrué y 12 de octubre y ahora las lluvias los han obligado a dejar sus viviendas. Los más pequeños, puestos a dibujar por los coordinadores del refugio, se inspiraron en la tormenta que les amenazó sus vidas.
Publicada el 19 de Octubre de 2011