Editorial

Los que pagan la fiesta y los que la disfrutan

Por El Faro

Publicado el 20 de Febrero de 2011

Los intercambios de los últimos días entre funcionarios del Ejecutivo y representantes de las gremiales empresariales evidencian la diferencia entre la visión de país de unos y otros; las enormes dificultades para trazar un mapa viable hacia el desarrollo y, a fin de cuentas, la pugna entre las aspiraciones de transformación nacional y las resistencias del poder tradicional.

El actual sistema tributario, que fue diseñado a medida de la gran empresa privada, ha demostrado su obsolescencia, su incapacidad para dotar al Estado de los recursos necesarios y su incompatibilidad con cualquier plan de redistribución de la riqueza (o de la pobreza) nacional.

El último informe de desarrollo humano de Naciones Unidas lo dice: En El Salvador, los más ricos reciben mayores subsidios del Estado que los más pobres.

Es en este contexto en el que se dirime la discusión sobre una urgente reforma tributaria. El Ejecutivo quiere discutirla en el Consejo Económico y Social y las gremiales empresariales quieren discutirla aparte, con los partidos políticos y el Gobierno, alegando que en las demás organizaciones que componen el CES (organizaciones sindicales e instituciones académicas) saben de reivindicaciones pero no de políticas fiscales.  Ante la negativa del gobierno a ceder en esta “condición” de la empresa privada, sus representantes decidieron no participar en la discusión, y así evitar la consecución de un pacto fiscal.

El presidente de la Cámara de Comercio lo dijo con estas palabras: “Nosotros somos los que pagamos la fiesta y ellos los que la disfrutan. Sin nosotros eso puede ser un paquetazo fiscal, pero no un pacto”.

La historia, lamentablemente, demuestra que esas palabras son falsas. En El Salvador, histórica y actualmente, son los grandes empresarios los que han disfrutado de la fiesta que pagamos los ciudadanos; los que más gozan de incentivos fiscales, los que más se benefician de los subsidios y los que más han influenciado las políticas de Estado para hacerlas a su medida desde una posición paternalista y prepotente que no parece haber cambiado al ritmo del país: “Ya les dijimos qué hacer y no quieren”, dijo la semana pasada, también, el presidente de la Cámara de Comercio. Acto seguido pidió un debate con números, no ideologizado.

Aquí hay algunos números para el debate: de cada dólar que el Estado recibe, la mitad es a través del IVA, que pagamos los consumidores. Casi todo lo demás viene a través de otros impuestos como la renta o los que están incluidos en el precio del combustible que pagamos consumidores y empleados. En El Salvador el modelo fiscal es tan regresivo que, siendo el país más densamente poblado del continente, ni siquiera se pagan impuestos a la propiedad. Porque el modelo fue diseñado a la medida de los que más tienen.  

Un reciente informe de la Unidad de Análisis del Presupuesto de la Asamblea Legislativa da cuenta de lo siguiente: el Estado deja de percibir más de mil millones de dólares al año en incentivos fiscales (principalmente para zonas francas y gran turismo) y estos generosos incentivos no se han traducido en crecimientos significativos de estos sectores ni en la generación de empleo esperado.

En otras palabras: se han beneficiado pero no han reinvertido. Han aumentado sus márgenes de ganancia pero no han puesto ese aumento a producir más empleos o a generar más riqueza para el Estado. Estos son los números que las gremiales no quieren discutir porque les parecen ideologizados, aunque abiertamente hayan hecho campaña política e ideológica (el entonces presidente de ANEP fue precandidato de ARENA a la presidencia; y el de la Cámara de Comercio públicamente advirtió sobre las amenazas a la libertad que representaría un eventual triunfo del FMLN y su candidato Mauricio Funes).

Las gremiales empresariales han hecho, sin embargo, un listado válido de propuestas que consideran de cumplimiento anterior a la discusión sobre impuestos: han pedido mayor transparencia en la administración pública y una reforma a la Corte de Cuentas. Ambas propuestas son no solo legítimas sino urgentes en El Salvador, y fue una promesa del actual gobierno que aun espera ser cumplida. A mediados de año la Asamblea debe renovar las magistraturas de la Corte de Cuentas. Con el Ejecutivo en una posición idónea para conseguir la aprobación de sus candidaturas, el presidente Funes tendrá una oportunidad única para demostrar su verdadero compromiso con la rendición de cuentas.  

Los empresarios también piden un recorte en el gasto del Estado, que a la luz de los descubrimientos de plazas fantasmas en la Asamblea Legislativa y el manejo antojadizo del presupuesto de ese órgano del Estado es también pertinente y deseable con urgencia.

Finalmente, la empresa privada pide concesionar algunos servicios y empresas del Estado, entre ellos el sistema de transporte, el Puerto de La Unión y el aeropuerto. Y aquí ya la lista se vuelve muy extraña: el sistema de transporte ya es privado, es manejado por empresarios y no por el Estado; el aeropuerto, por otro lado, es una empresa estatal rentable y eficiente por lo que no hay ninguna razón para privatizar su administración (lo que requiere es una inversión astronómica para su ampliación que no está en los planes ni la capacidad de las empresas nacionales).

Estamos llegando, pues, al inevitable momento de choque entre los intereses y las prácticas del poder tradicional y la urgencia del cambio estructural en el modelo de nación, y es un choque porque son intereses opuestos; la consecución de uno necesariamente agrede la naturaleza del otro. Pero un país donde las mayorías aún padecen las consecuencias de rezagos y marginaciones históricos, y que debe construirse buscando que todos los salvadoreños tengan una vida digna, requiere sacrificios de sus miembros. Otra vez, recurriendo a la historia, es fácil determinar quiénes han puesto las mayores cuotas de sacrificio en términos de trabajo, salud, educación y economía familiar. O mejor dicho, a quiénes se les ha obligado a poner esa cuota. Esa fórmula no funcionó. Es buen momento para probar con una nueva fórmula: que el sacrificio lo hagan, esta vez, los que más tienen. Los que han disfrutado de la fiesta.

 

Los que pagan la fiesta y los que la disfrutan

Mientras nosotros nos peleamos Otros se ríen.

Escrito el 2011-03-05 08:49:21 por Jose Guillermo Arriaza

El tema de toda la vida en El Salvador es el de los ricos contra los pobres (¿no sera mucha novela mexicana?) En El Salvador TODOS son pobres. Hasta el rico que se cree rico no le gana a cualquier extranjero de primer mundo que sea rico. De hecho la mayoría de ricos en el país, mínimo, tienen su jefe. La realidad es que nuestro producto interno bruto de acuerdo con la CIAworldFact fue de casi $44 billones comparado con los casi $15Trillones de los Estados Unidos o La comunidad Europea. jaja Una cosa de risa si se toma en cuenta como se dividen nuestros ingresos y quien se los mete a la bolsa. Lo cual no lo hacen en su mayoría los salvareños precisamente calculo yo. Recuperar nuestros recursos, empresas multinacionales vendidas al extranjero y la banca. Así como invertir en limpiar nuestro país debería de ser prioridad.


Para qué los impuestos

Escrito el 2011-02-25 14:49:17 por Mario Archila

El tema tiene un enfoque incorrecto. No es la cantidad de impuestos lo que hará a un país rico o no. Lo que hace a un país rico es la cantidad de riqueza que produce. En Latinoamérica se cree que saldremos de pobres pagando impuestos. Es tan ridículo como pensar que uno va a tener más dinero si se lo pasa de la bolsa izquierda a la derecha y deja un poco en el camino. ¿Para qué sirven los impuestos? Ése punto se ha perdido desde 1850 en Latinoamérica. Los países ricos son ricos desde antes de la existencia de los impuestos y únicamente se hicieron ricos en los momentos de baja tributación. Mario E. Archila


La Fiesta

Escrito el 2011-02-25 11:04:57 por Oswaldo Martinez

Estoy de acuerdo en que si se debe revisar el tema tributario... pero no seamos parciales e injustos atacando solo un lado, y objeto esto: ¿por qué no existe una revisión de salarios, prevendas, dietas, viajes, viaticos, etc etc del Estado? a ver, como es posible que organos como la CSJ, la Asamblea, el ISSS, CEL, CNR etc, paguen salarios muy onerosos y al igual que con los buseros, no vemos mejoras en el servicio prestado o en los frutos ofrecidos? como es posible que el Estado siga creciendo como una fabrica de empleos innecesarios (como el caso del ISNA)?, cómo es posible que por un lado le tuerzan el brazo los buseros con un subsidio que a todas luces triplica el salario minimo de muchos? por qué el Estado paga "obras" a valores muy altos (millones) cuando son obras que valen miles? quien valida la honestidad en esto? esta bien, paguemos mas impuestos, pero para algo util, no para mantener rémoras inútiles. No se trata solo de ingresar mas fondos al Estado, si no, ver en qué y cómo se gastan esos fondos! y bueno, también cobren impuestos al sector informal, a las iglesias sobre las donaciones o diezmos (ahi circulan millones) ... yo creo q tambien hay fuentes alternas de donde sacar y no seguir ordeñando a la misma vaca!


La Fiesta

Escrito el 2011-02-24 17:23:10 por Oscar Guillen

Muy buena expocisión aunque creo que se quedaron cortos en lo que al disfrute de la fiesta que estos que se autodenominan "nacionalistas" han hecho durante el desarrollo de nuestra pequeña y corta historia democratica, ciertamente son los que menos han aportado y los que más han gozado y aprovechado la "fiesta", creo que sería conveniente quitarles las prevendas y que como lo estipula la constitución paguen los impuestos que les corresponde. CREO QUE LA MAYORIA APOYARÍA DICHAS MEDIDAS. Pero cuidado con el show mediático que seguirìa a continuaciòn, recordemos como desprestigiaron al ex presidente Duarte (Con la complicidad de los "medios de comunicación" tradicionales)


Dos Puntos

Escrito el 2011-02-22 15:20:59 por Linda Estrella Peña

Uno – Me gusta mucho el desarrollo del articulo. Pocos artículos como este se ven en medios bien establecidos. Dos – Ojala que el gobierno de Funes decida dejarnos una reforma fiscal propia de un estado capitalista desarrollado, no se le pide más. Porque sabemos qué clase de estado está administrando es que no le pedimos más. Que no tenga miedo jugar con las piezas que tiene a su disposición, el pueblo, para hacer entrar en razón a los oligarcas de la ANEP y la Cámara de Comercio de que a la larga les conviene una reforma fiscal al estilo Costa Rica, por lo menos.


Pacto fiscal

Escrito el 2011-02-22 11:53:02 por Flavio Vaquero Andrade

NO NOS ENGAÑEMOS, ESTA ES UNA ESTRATEGIA DE LA ANEP PARA NO ENTRAR EN ESA DISCUCIÓN (NO OLVIDEMOS QUE QUIEN ESTA DETRAS DE TODA LA INFORMACIÓN FILTRADA ES EL DIARIO DE HOY) CON ELLO OBLIGAN AL GOBIERNO A TOMAR LA DECISION DE APROBAR EL AUMENTO DE IMPUESTOS SIN EL CONCURSO DE ARENA, PERDON ANEP, YA VERAN COMO LOS TITULARES DE ALLA POR 1986 SE REPITEN EN EL DIARIO DE HOY.... PAQUETAZO FISCAL Y PASARAN CON ESA CANTALETA 6 MESES O MAS HASTA LLEGAR A LAS ELECCIONES. ASI QUE NO HAY DONDE PERDERSE, SI NO SE SIENTAN A DISCUTIR, NO LOS TOME EN CUENTA.... NO SOLO ELLOS SON EL SALVADOR. ESTA MAS QUE DEMOSTRADO QUE SU METODOLOGIA PARA LOGRAR DESARROLLO NO FUNCIONO (BAJAR LOS IMPUESTOS) SOLO SIRVIO PARA HACERLOS MÁS RICOS Y MÁS AVAROS, ASI QUE HOY ES DIFERENTE, SIN OLVIDAR QUE TAMBIEN UNA MAYOR RECAUDACIÓN PUEDE NO BENEFICIAR A LAS MAYORIAS, SOBRETODO SI LOS POLITICOS SE LO ROBAN....


Adelante amigos del Faro

Escrito el 2011-02-22 08:58:01 por Oswaldo Ernesto Feusier

Adelante amigos del Faro, a parte de uds. son contados con los dedos de las manos quienes estan defendiendo la verdad, por favor, por el bienestar de nuestra enferma democracia, ojala continuen con su labor!!!


pacto fiscal

Escrito el 2011-02-21 15:36:34 por Jorge Adonay Santamaría Valencia

El Faro poniendo el dedo en la llaga. Qué excelente investigación presentando por un lado al Presidente de la CCIES diciendo que el debate está ideologizado y que se necesitan cifras y El Faro los presenta. Es en serio, la carga fiscal de nuestro país es mínima se hace necesario el pacto fiscal. A la larga, todos tendremos que pagar más impuestos, pero así el pueblo exigirá que se le informe en que se invirtieron y gastaron esos recursos. El Pueblo ya no está para que le den atol con el dedo,, y está consciente que en las elecciones será el momento oportuno de castigar o premiar.


MUCHA VERDAD PERO POCA ESPERANZA

Escrito el 2011-02-21 14:10:38 por Fernando José Roca Cabrales

Bastante de acuerdo con la exposición de El Faro, pero lastimosamente no creo que la ANEP (q por ahora reemplaza en el tinglado político a la muerta Arena)vaya a ceder y si a la fuerza lo hace pues ya sabemos que los costos los traslada al consumidor y entonces los mismos de siempre estaremos mas jodidos y ellos seguirán en su fiesta.-


Sobre el tema fiscal

Escrito el 2011-02-21 12:46:31 por José A. Otero

Si se está acostumbrado arreglar todo con visitas a despacho y reuniones informales, dificilmente se querrá cambiar y discutir con todos los actores que generan la riqueza de este país, que con toda propiedad podemos decir que es su gente. Y precisamente esta gente es la que necesita saber cómo es que se manejan las finanzas del estado y entender en forma correcta cómo es que se componen los ingresos por impuestos, ya que incluso en una discusión de un canal local, el moderador se atrevió a decir que los sindicatos no tenían nada que ver porque no contribuían en nada. Desgracia que Marx viniera a develarnos cómo se produce la riqueza, talvez estaríamos más felices y conformes en la ignorancia, como muchos pretenden.


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