17 de Mayo de 2012

El techo... o la vida

  • Foto: Mauro Arias
  • Foto: Frederick Meza

    Durante el sismo del 10 de octubre de 1986, los edificios Regis, en el barrio Candelaria, de San Salvador, sufrieron daños graves que se acentuaron a tal punto con los terremotos de 2001 que fueron declarados inhabitables. 84 familias están instaladas ahora en estos inmuebles que debieron haber sido demolidos hace tiempo.

  • Foto: Frederick Meza

    La situación en los edificios 6 y 7 de la Residencial Modelo, a un costado del Zoológico Nacional, es similar a la de los edificios Regis. Clasificados con bandera roja -inhabitables y para demolición- desde el terremoto de 1986, más de 30 familias los habitan por lo menos desde hace un año y medio.

  • Foto: Mauro Arias

    La mayoría de los habitantes de los edificios Modelo son vendedores ambulantes. Ellos explican que carecían de vivienda propia y al ver que estos edificios estaban vacíos los usurparon.

  • Foto: Mauro Arias

    Las familias que ocupan los edificios Modelo dicen haber buscado la manera de “arreglar” los apartamentos. Según el líder de la comunidad, Hernán Lemus, la alcaldía de San Salvador les prometió ayuda, aunque hasta ahora no la ha dado. Entre los habitantes hay por igual adultos, ancianos y niños.

  • Foto: Mauro Arias

    Para suplir las necesidades de agua y electricidad, las familias de la residencial Modelo se surten ilegalmente de conexiones cercanas. La comunidad ha buscado acercarse a ANDA y Delsur, pero un obstáculo es que no habitan legalmente los inmuebles.

  • Foto: Mauro Arias

    Para los niños de los edificios Modelo, el peligro es parte cotidiana de sus juegos. El presidente de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos (ASIA), Juan Guillermo Umaña, señala con preocupación que después de 10 años de los últimos terremotos no haya ninguna actualización completa sobre la situación de los edificios inhabitables y que tampoco haya una evaluación sistemática de todos los edificios de San Salvador.

  • Foto: Mauro Arias

    María José Flores, de 16 años, juega con su bebé en las ruinas de uno de los edificios Modelo. El ingeniero estructuralista José Carlos Hasbún advierte que el hecho de que los terremotos de 2001 no causaran mucho daño en San Salvador y que estos edificios sigan en pie no significa que no hay peligro. Si ocurre un terremoto con epicentro en San Salvador, como el de 1986, explica Hasbún, puede haber una tragedia.

  • Foto: Frederick Meza

    Como si fueran ruinas mayas reclamadas por la selva, los edificios de la Residencial Modelo, al quedar en el abandono, sufrieron la invasión de higueras, cuyas raíces minaron aun más la estabilidad de las estructuras.

  • Foto: Frederick Meza

    Estephany, Melisa, Álex y Adriana juegan en las escaleras del edificio A de la residencial Regis. Christian Reyes, líder de la comunidad, afirma haber solicitado al Ministerio de Obras Públicas la reparación del inmueble. Podrían abandonar el lugar si obtuvieran viviendas en un lugar seguro, dice.

  • Foto: Mauro Arias

    Una bandera de Costa Rica sirve como pared en uno de los apartamentos en el edificio 6 de la Residencial Modelo. En algunos casos, la mampostería de concreto ya desaparecida ha sido sustituida por plásticos, que al menos ayudan a proteger contra las inclemencias del tiempo.

  • Foto: Mauro Arias

    El pequeño Emilio Flores come desde la última planta del edificio de la Residencial Modelo donde vive con su familia. La abuela de Emilio, Julia Campos, ocupa como lavadero y tendedero este espacio, ya que está deshabitado.

  • Foto: Frederick Meza

    Karla Guevara, de 10 años, no tiene por qué saber que esta estructura en la que juega es una amenaza para su vida. Karla y otros 15 niños viven con sus familias en el edificio B del complejo Regis.

  • Foto: Frederick Meza

    Los daños en los edificios son más notables en sus columnas y escaleras. Cuando hay temblores, las familias ya ni se inmutan, pues están conscientes de que las escaleras son inestables y pueden desplomarse con más facilidad.

  • Foto: Frederick Meza

    Carlos González juega con un sillón viejo en uno de los edificios Regis. Los pisos más altos suelen estar deshabitados porque las familias temen que ofrezcan mayores riesgos.

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    Gladis descansa en la sala del apartamento que habita en el edificio 6 de la Residencial Modelo. En este lugar, Protección Civil ha realizado simulacros de rescate por desastres. El ingeniero Héctor David Hernández afirma que todos los edificios construidos antes de 1986 tienen algún grado de vulnerabilidad porque entonces no había exigencia de construcción sismoresistente, como ahora.

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    La panadería de José Marroquín Cruz opera en el edificio D de la residencial Regis, donde José también tiene su hogar.

  • Foto: Mauro Arias

    Erick Ponce, de 37 años, es un comerciante informal que tiene un año de vivir en la Residencial Modelo. Admite que ha usurpado el lugar, y dice que si el dueño le exigiera el apartamento lo entregaría. Aunque sabe del peligro, dice que vive acá porque no ha podido encontrar otro lugar donde vivir.

Diez años se cumplen este jueves del terremoto de 2001... de uno de los terremotos de 2001... Hace tres meses fueron 24 años del terremoto de 1986 y en un mes el otro terremoto de 2001 cumplirá una década. En un país con alta sismicidad, la precaución contra los sismos destructivos sigue siendo la misma: ninguna. A tal punto llega la ausencia de Estado que decenas de familias viven -a sabiendas y en plena capital del país- en las que se sabe que son tumbas anunciadas.

Publicada el 12 de Enero de 2011