Durante la época seca el valle del río Las Cañas se convierte en un lugar ideal para el cultivo de todo tipo de verduras, salvo porque el agua de riego es insalubre. Los agricultores del río, convertidos en residentes de lotificaciones al lado del cauce, recuerdan cuando Las Cañas era limpio. Acá, en Apopa, termina lo urbano y comienza el campo.