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Director de Centros Penales

“Nunca imaginé a profesores o personal de clínica involucrado”

Carlos Martínez y Jimena Aguilar
El Faro / Publicado el 23 de Mayo de 2010
El director de Centros Penales cuenta cómo un cáncer galopante le comió las entrañas al sistema penitenciario y corrompió todo lo que había: custodios, enfermeras, profesores, abogados, médicos...

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Douglas Moreno muestra la maqueta de un módulo de prisiones hecho con contenedor de carga.

En un cálculo mínimo, la mitad de los empleados del sistema carcelario es pieza en algún engranaje del crimen organizado: unas enfermeras que introducen teléfonos, un custodio que indica a un reo cómo estropear un aparato bloqueador de señales telefónicas, un médico que autoriza 14 veces la salida de un reo, que a su vez duerme a un "ingenuo" celador con unas pupusas sicotrópicas y escapa, y romance entre profesoras y alumnos-presidiarios.

Admite que el presidente anunció un plan de intervención de las fuerzas armadas, que de plan solo tenía la decisión de emplear a la institución militar y poco más. Los detalles de cuántas cárceles intervenir, cuáles de ellas y cómo aún esperan en documentos que no han sido aprobados. Cree que luego de 12 meses es capaz de entregarle al país un sistema de custodios civiles calificados y con el suficiente respaldo del Estado como para soportar el coqueteo de la corrupción.

Según nos dijeron, el viernes pasado afinarían los detalles del plan de intervención de las fuerzas armadas. ¿Qué nos puede contar al respecto?
Sobre eso hay acuerdo entre el cómo, el cuándo y el dónde. Lo que pasa es que por seguridad, aunque suene repetida la palabra, si nosotros nos adelantamos a anunciarlo puede ser peligroso, porque no sabemos qué reacción se puede generar.

Bueno, ¿pero esto comenzaría a operar más o menos dentro de un mes, dos meses…?
Esto depende de si los diputados no se tardan demasiado. Si esas discusiones sobre las reformas legales no llevan mucho, consideramos que los planes puedan desarrollarse entre 45 días después y dos meses, más o menos.

¿Cuáles son los criterios con los que se decidió en qué penales intervendría la Fuerza Armada?
Tú tienes que derivar cuáles son los penales más peligrosos, o los que están causando más daño a la sociedad. No es un esfuerzo hacia todos los penales.

¿Cuántos penales han calculado que van a intervenir?
¿De los 19? Hemos centrado la discusión en 15 penales.

Eso no es restringir mucho…
No te digo que ahí van a intervenir, sino que de los 19, en 15 penales está nuestra discusión.

¿Pero ya saben en cuántos finalmente quieren distribuir a los mil 500 efectivos que anunció el presidente?
Esa es otra decisión táctica que tenemos que ver.

O  sea, ¿no están definidos ahorita los nombres de las prisiones que van a…?
No, lo que estamos discutiendo es el criterio de dónde es que hay que pegar el golpe.

¿Usted puede contarnos más sobre la manera en la que se elaboró el plan de intervención de la Fuerza Armada? Lo pregunto por esto: entiendo que este plan no era parte original de la propuesta que hicieron ustedes dentro de la “Política nacional de seguridad pública”.
Fijate que sí (solicita a una ayudante que le traiga una copia del documento “Política penitenciaria de El Salvador”)... Desde que yo vine, a los tres meses, empecé a ver que la corrupción estaba llegando más allá de lo que yo podía percibir. O sea, yo imaginaba un custodio, dos custodios. Nunca me imaginé a profesores de escuela que estuvieran involucrados; gente de clínicas que estuvieran involucrados... era exagerado lo que había encontrado. Entonces, decía, “¿y cómo hacemos para depurar? ¿Dónde está el personal que va a aguantar mientras depuramos? No me salía la fórmula. (Le llevan el documento) En el punto 17 tú ves: “Colaboración de la Fuerza Armada en la seguridad externa de los centros penales”. ¿Ves? Hasta ahí llegaba mi concepción primaria. Pero después pasé y dije yo: “Pero aquí va a haber que depurar un personal fuerte”. Sé que meter después de los portones a la Fuerza Armada es atrevido.

¿Básicamente la idea es ocupar a la Fuerza Armada para poder aguantar el proceso de depuración?
La esencia de la idea es esa.

El presidente de la República anunció el viernes 7 de mayo que tenía un plan. Pero hasta la fecha, dice usted, no hay claridad sobre cuántas cárceles, qué cárceles y a hacer exactamente qué.
Claridad sí hay, lo que falta tomar son las decisiones y el momento de revelarlo, porque si lo revelás antes va a ser complicado.

¿Por qué mejor no se anunció un plan cuando este ya existiera?
Bueno, yo un plan ya lo tenía, yo tengo claridad sobre el plan.

Entonces ya sabe en qué prisiones, cuántas prisiones...
Eso yo ya sé dónde habría que hacerlo, hoy lo que tengo que hacer es compaginar con el equipo para saber la decisión... la decisión que hay que tomar... no es imprecisión...

Lo que dice es que usted ya tiene un plan con nombres: cárcel A, cárcel B, cárcel C... que hasta la fecha no le han aprobado.
Hasta la fecha lo seguimos discutiendo.

¿Por qué el presidente habrá anunciado esto antes de que haya un plan aprobado?
Porque lo demás es carpintería, son decisiones táctico-operativas, reveladas hasta el momento en que se ejecuten.

De hecho, un plan consiste en un conjunto de decisiones táctico-operativas.
Pero es que la decisión más complicada es la política, esa es la difícil, que el señor presidente aceptara eso.

En el documento que nos presentó, el plan seguía siendo utilizar a la FAES solo en la seguridad perimetral.
Porque presentarlo en un plan de un solo, es como molesto.

¿Cuándo se lo presentó usted al presidente?
Al ministro se lo presenté hace como ocho meses.

Si usted lo consideraba indispensable para mejorar la situación de los centros penales, ¿por qué se ha esperado tanto para anunciarlo?
Por la repercusión de lo que viene, el impacto, no es fácil. Tú ves que al principio aparecían Salvador Samayoa, el coronel Almendáriz diciendo “la fuerza armada y la fuerza armada”... Y cuando llegó el momento, retroceden y dicen: "No, no vayás a meter a la Fuerza Armada", "que no tengan contacto con los internos", "la Fuerza Armada no está preparada para eso"...

Usted aseguraba que la corrupción actual en centros penales alcanzaba al 50% de los custodios…
No. De todo el personal.

¿50% del personal completo es corrupto?
Corrupto.

¿Cómo estimó ese 50%?
Si en un penal hay 150 personas trabajando, desde el director, pasando por los custodios, hasta clínicas... yo empezaba a tener información: “Mire, los custodios... algunos están involucrados directamente. Pero esto está entrando por las enfermeras de clínicas. Pero también están ayudando los profesores de la escuela. Puede ser que los tengan amenazados”. Hablábamos con ellos. Hablábamos con el que considerábamos que no estaba muy complicado y de repente te decían: “Mire, no creo que sean amenazas. Creo que encontraron una ruta para hacer dinero”. Entonces tú empezabas a sumar, porque estaba involucrada la que registra, estaba involucrado el custodio que pasa todo el día a la par del privado de libertad, el que abre la puerta... Pero cuando van a la enfermería, ahí era donde se introducían los teléfonos para que se los llevaran para adentro. Entonces, tú empezabas a sumar y decías: “¡Dios mío, si contamos a todos estos, de los 100 me salen 50 involucrados!”. Y de repente me iba a otro penal y me decían: “Son los custodios, pero nosotros dudamos del doctor”. Acuérdese del caso de un reo que durmió al custodio.

No recuerdo ese caso.
Fue famoso. Al custodio le dieron unas pupusas y se durmió y en ese momento se fue el reo, que por cierto ya lo recapturamos. Pertenecía a una banda. Entonces le decíamos al custodio que con 30 años de experiencia cómo le aceptaba pupusas a alguien que no conocía. Yo pedí que me averiguaran en el registro médico del reo y resultó que este muchacho había salido más de 14 veces en el año, a que le trataran una infección de piel y pregunté si no podíamos tratar la infección de piel en la cárcel y me dijeron que sí. “¿¡Entonces cómo es que lo hemos mandado 14 veces desde el penal de San Vicente al Hospital Rosales por una infección de piel!? Esa frecuencia no es normal. Entonces uno empieza a sumar conexiones. Una cosa que al principio vos no vinculás. He encontrado hasta relaciones sexuales con profesoras. Yo me negaba a creer y cuando seguimos investigando todas las conexiones de la información llegaban a que un grupo de profesoras estaban involucradas emocionalmente con los reos en San Vicente.

¿Y a esa gente sólo la van a suspender o va a ser llevada ante la Fiscalía?
Al personal que lo he encontrado en corrupción directa, que yo tengo la prueba, se remitió a la Fiscalía. Te voy a enseñar este video que fue posible gracias a una inversión que hicimos de 11 mil dólares en Zacatecoluca, donde pusimos cámaras y por eso detectamos al custodio donde le está diciendo al privado de libertad que corte los cables del bloqueador de señal. ¿Cómo siendo el penal de Zacatecoluca vos podías tener celulares? Es evidente. Pero encontrar la foto de la corrupción siempre cuesta.

(Nos muestra un vídeo filmado en “Zacatraz”, cárcel de máxima seguridad, en el que se puede ver a un custodio al lado del aparato bloqueador de señales telefónicas. A la escena entra un reo, vistiendo los pantaloncillos cortos, blancos, que son el uniforme de esa prisión. El custodio imita con sus dedos el movimiento de una tijera y el reo corta un cable del aparato con un cuchillo. El custodio se va. El reo también. Ya no hay bloqueador de señal. El guardia renunció y pese a que fue denunciado ante la Fiscalía, Moreno asegura que no se ha hecho nada en contra del ex vigilante).

Corríjame si me equivoco: ¿depurar no va a significar necesariamente judicializar al 50% del personal?
No va a ser posible. Yo quisiera pero no va a ser posible, porque esa foto de la corrupción no la logro encontrar en todo.

¿Cómo se puede despedir a alguien si no se tiene pruebas en su contra?
Esperar hasta la renovación del contrato, no hay de otra. Para mientras, toca seguir controlándolos. Porque otra cosa que ha fallado también son los controles. Al personal no lo podés abandonar en un sistema penitenciario. El personal estaba descuidado.

El papel de la Fuerza Armada se ha planteado como transitorio, para dar paso a un sistema depurado. ¿Cómo sabemos que no volvemos a echar a esta nueva gente a merced de la corrupción?
Eso va a ocurrir si no te interesás por ellos... no generarles un sentido de identidad con la institución para la que trabajan. Tienen que sentirse reconocidos.

¿Van a doblarles el sueldo?
No alcanzamos a doblarles el sueldo y de todas maneras al corrupto no importa que le doblés el sueldo. Pero vamos a darles un poco más. Luego también otro tipo de motivaciones: hasta ahora los uniformes ellos los pagaban: les daban la tela y ellos pagaban la hechura. Nosotros les damos los uniformes ahora. Todo el equipo del cincho, de armas no letales, al menos el bastón y eso, lo tenían que casi comprar ellos. Ves a un privado de libertad en Izalco de dos metros y ves al custodio chiquitito con la camisa como que es cebolla, entonces el privado de libertad se ríe de verlo. Nosotros les dimos botas, el uniforme...

¿Cómo se escoge a los custodios?
De donde salieran, de donde los pudieras agarrar con alguna experiencia militar.

¿Como si fueran vigilantes privados?
No había diferencia... bueno, no hay diferencia. Era el abandono... ¡y de repente los centros penales se convirtieron en una cosa nefasta!... nooooo, era nefasta desde hace mucho tiempo. Si algo hay que agradecernos es que al menos lo sacamos a la luz y “despidan al director porque no sabe hacer nada”... ¡chis!, pero lo discutimos. Si me echan a mí y ya no lo discutimos, eso es tapar el mismo asunto. Cuando te digan que todo va perfecto, entonces ya perdimos. ¿Tú creés que este desastre se construyó en 24 horas? No´mbre, se fue fraguando, haciendo, yo sigo sospechando que no te hacías de la vista gorda por gusto. A mí me encanta cuando la gente me destroza y está en los medios, pues. Hoy, por primera vez llevamos 11 meses de estar en los medios, y no sólo por un motín, sino que por corrupción y cuestionando el sistema que no sirve, ¡pero lo estamos discutiendo!

¿Usted sospecha de las autoridades anteriores?
No, los directores de centros penales no creo que se hayan prestado a eso. Yo lo que sospecho es por qué no se debatía como se debate ahora.

Ayúdenos a estimar cuán clave es el sistema nacional de centros penales para el crimen organizado.
Fijate que si tú vas a la policía y les pedís que te prueben el método para calcular que el 80% de los delitos salen de ahí... a mí no me lo han podido probar. ¡Que me digan el método verídico por el cual dicen que el 80% de delitos salen de ahí!

¿Según usted es menos?
O sea que quizá no es el 80%. ¿Y si es el total de delitos relevantes los que se ordenan desde las cárceles? O bien podría ser menos, pero no quiero entrar en una discusión de si es un 40 o un 80%. A mí lo que no me gusta es que no expliquen el método según el cual estás verificando esa cuestión.

A la luz de la experiencia que tiene usted dirigiendo los centros penales y de conocer a la gente que los habita... ¿cuál es su estimación al respecto?
Mirá, no te voy a decir un porcentaje, pero yo empecé a ver esto: yo miraba a privados de libertad que tenían todas las facilidades de irse y me preguntaba: ¿por qué no se van? Yo veo algunas cárceles muy vulnerables y me preguntaba por qué no se iban. Cuando empecé a recopilar información yo lo que veo es que no les conviene irse, porque el mismo sistema te da la seguridad que necesitás, mientras tengás un teléfono. Especialmente el teléfono, que es clave para manejar los negocios, porque eso de que oigan tu voz es importante. Entonces al final el mismo sistema penitenciario te protege de que no te maten, porque al final te van a matar afuera tus rivales, pero adentro tú lo controlas. Yo creo que la mejor forma de reacción la vamos a medir cuando logremos meter los bloqueadores que van a cerrar al 100% eso. Se van a inventar otra forma, pero ya mandar una carta o decírselo a alguien para que se lo aprenda ya no tiene el mismo impacto.

Metámonos con la Fuerza Armada. Usted ha estimado que al cabo de un año se pueden hacer mejoras sustanciales. ¿Cómo se puede estimar eso si ni siquiera está definido cuántos ni cuáles centros penales o si no se sabe cuán profunda es la intervención de la Fuerza Armada?
Es que ahí viene el problema de la profundidad. No es que yo no lo tenga claro, sino revelarlo. Revelarte en detalle esas otras cosas es poner sobreaviso de lo que queremos hacer.

Le comparto algunas de las opiniones de los partidos en la Asamblea: el PCN dice que no se le puede dar a la Fuerza Armada funciones para las que no está preparada. El Frente dice que entre la Fuerza Armada y se saque a toda la autoridad civil y se depure y luego se reintegre la autoridad depurada.
Si tú vaciás todo el centro penal y metés a la Fuerza Armada en lleno no va a saber qué hacer. Por eso yo decía que tiene que ser una gradualidad y tiene que haber una gran racionalidad en lo que vas a hacer. Además, si metés a la Fuerza Armada en esa forma, el tema de concepción del sistema penitenciario se te cae, están realmente militarizando.

¿La Fuerza Armada va a estar subordinada a la autoridad civil de custodios?
En coordinación, vamos a hacer comandos conjuntos.

¿Quién va a evaluar su desempeño?
La Fuerza Armada en sí misma con su control y nosotros también... ¡ah, y la Procuraduría para los Derechos Humanos!

¿La Fuerza Armada a la hora de intervenir adentro de los centros penales va estar armada con armas letales?
Dentro de lo que puede ser la relación con internos, no.

¿Van a tener poder de fuego dentro de la prisión?
Eso sí, claro. Todos los custodios tienen poder de fuego.

¿Estos señores tendrán poder de alterar la infraestructura dentro de los penales?
Sí, claro, para hacer mejores condiciones de seguridad.

¿Estará involucrada la FAES en las labores de registro?
Sí.

Supongo que no entrará sólo tropa de bajo rango, también habrá oficiales...
Y tienen que ser muy buenos oficiales.

Entiendo que ya habrán buscado los mecanismos por los cuales haya un mínimo de garantías para que los militares no sean corrompidos.
El control. En primer lugar el escogimiento. En segundo lugar, la rotación y el control que hay que hacer con otras fuentes de inteligencia.

Bueno, hay una tarea política muy difícil por delante y supongo que cuando uno se la juega políticamente ofrece al público criterios de evaluación.
Sí claro.

Cuéntemelos.
El impacto de la disminución en las extorsiones, por ejemplo.

Números.
Tenemos que tener un método científico para eso, a través del cual yo te pruebe... a través de los bloqueadores y durante los primeros seis u ocho meses de aquí no va a salir una llamada. Con la tecnología que adquiriremos vas a poder identificar qué es lo que salió y qué es lo que entró.

Vaya, una disminución sensible de extorsiones, ¿qué más?
Realmente tratar de incapacitar a aquellos que están dirigiendo el delito hacia afuera.

Lo que significa en términos prácticos y medibles, ¿qué cosa?
Que van a surgir nuevos liderazgos quizás afuera, pero realmente vas a incapacitar a los que están adentro.

Denos garantías de que va a haber cero llamadas desde el interior de la cárcel.
Te garantizo de que te voy a poder llevar a que veás el método que vamos a tener para controlar el sistema.

Imagen de documental institucional de la Dirección de Centros Penales del asinamiento en el penal de San Vicente.

Imagen de documental institucional del penal de San Vicente.


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