Un niño salta desde la grúa del muelle de pesca artesanal del puerto de La Libertad. El perfil de la ciudad-puerto ha cambiado en los últimos años con varias construcciones recientes, como un centro comercial y un malecón. Sin embargo, no desaparece su atmósfera tradicional de olor a mar, pescado y gente curtida por el sol.

Foto de Mauro Arias

Publicado el 4 de Febrero de 2010