08 de Febrero de 2012

La belleza se crea en el centro

  • Foto: Mauro Arias
  • Foto: Frederick Meza
    Mary de Guevarra tiene nueve meses de haber adquirido un espacio en la Calle Arce, donde instaló el salón de belleza Mary´s. A pesar de su corto tiempo en el negocio, los clientes llegan desde varias zonas de San Salvador. ¿La razón? Carlos Dina responde frente al espejo: "Deja bien los cortes y es económico". Él pagó 1 dólar.
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    Las filas de clientes de los salones de belleza Beatiful y Estilo´s Salón son las más largas de todos los salones del centro. Estos son las más grandes en la 5a. Avenida Norte, y durante las temporadas altas, como vacaciones y navidad, son los más buscados por los clientes. Los precios de los cortes de cabello van desde 1 dólar hasta los 3, aunque ofrecen combos que incluyen tinte y pistoleado que pueden valer hasta 15 dólares.

  • Foto: Frederick Meza

    Hace tres años el salón de belleza Beatiful abrió sus puertas en un pequeño local ubicado en la Calle Arce. Su propietaria, Yeny Reyes (sentada, con blusa azul) asegura estar feliz con su puesto. Reyes dice que llegan un promedio de 10 clientes por día.

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    Atendida como reina, Gloria de Tobar, de 45 años, comerciante, se hace un pedicure, un manicure y un pistoleado de cabello, todo a un precio de 15 dólares. Tobar llega más o menos cada 22 días al salón Imágenes de Josseline, para recibir su tratamiento de belleza. "Me gusta como me dejan", dice. Atrás, las estilistas llaman a otros clientes a pasar a su local.
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    Por la exigencia  de su esposa, quien le dijo que lo quería ver guapo, Erick Vásquez, de 24 años, se hizo un corte extravagante de cabello y, además, pintó su cabello de morado. El corte y tinte le costó 10 dólares. Durante el largo tratamiento fumó un cigarillo para relajarse.
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    Para los gustos hay colores. Así dejan ver el muestrario de los cortes y peinados disponibles en el salón de belleza Mary´s, ubicado en la Calle Arce y 5a. Avenida Norte.
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    El trabajo de embellecer requiere ayudar al cliente a relajarse. Daniela Pleités, del salón Imágenes de Josseline, lo tiene muy claro. El pedicure cuesta 5 dólares, e incluye limpieza de pie, uñas y masajeado.
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    Para romper el cansancio y olvidarse del calor de la tarde, la estilista Brenda Ramírez (a la derecha), de Estilo´s Salón, hace una broma su hermana Beatriz (atrás) y a su compañera Sandra (izquierda) con un muñeco que dispara agua.
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    Con el estribillo "¿qué se va a hacer, amor?", las estilistas invitan a sus clientes a transformar su aparencia. La dueña del salón Beautiful piensa que el precio es sumamente reducido para el trabajo que ofrecen.

  • Foto: Mauro Arias
    Estilo´s Salón tiene tres sucursales en el centro de San Salvador. A cada uno llega un promedio de 20 clientes al día.
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    Josseline, dueña del salón Imágenes de Josseline, fue una de las pioneras en abrir un local de belleza en la Calle Arce, hace cuatro años. Antes fue vendedora de ropa y reina gay de varias discotecas. "Aprendí de ver a las muchachas que me cortaban el pelo y hacían tintes", dice, y ahora tiene 10 empleadas que se especializan en todas las artes de la belleza.
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    El salón de belleza Unisex es uno de los primeros que se encuentra sobre la Calle Arce cuando se camina hacia el centro de San Salvador. Sólo en los alrededores de esta vía hay unos 20 salones de belleza, que comparten aceras con las ventas de ropa y dvds y cds.
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    "Desde chiquita me gustaba travesearme el pelo y a mis hermanas las pintaba", dice Blanca Elizabeth Reyes, estilista del salón de belleza Unisex. Reyes tiene tres años de trabajar en este oficio. "Es mi vocación", dice.
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    Para hacer las mezclas de los tintes, en Imagénes de Josseline las estilistas guardan los colores en esta caja de cartón. El entintado del cabello cuesta 10 dólares.

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    Desde temprano en la mañana hasta poco después de que se oculta el sol, estos salones abren a sus clientes solo con el objetivo de crear el mejor peinado, la mejor imagen.

Había una vez un pueblo en donde reinaban el caos y el desorden. La parroquianos tenían que sufrir, día a día, la fealdad de su alrededor, la contaminación, las calles sucias y abarrotadas. Un día, en el lugar más concurrido y desastroso a alguien se le ocurrió ayudar a lucir mejor a la gente del lugar. Y así nació el corredor de los salones de belleza de la calle Arce, en el centro de San Salvador.

Publicada el 8 de Febrero de 2010