Cola en el duicientro de Santa Tecla, donde desde las 4 de la mañana las personas esperaban la hora de tramitar su nuevo dui.
Rosa Fernanda Pérez, de 73 años de edad, hizo fila durante nueve horas en el duicentro central de San Salvador este jueves, solo para que le dijeran que debe volver el viernes, cuando será atendida. Para pasar el tiempo, estuvo leyendo un libro de oraciones católicas.
Es tan larga la espera y tan carente de atenciones al usuario el servicio de Docusal, que hay quienes incluso llevan su propio banquito. Como esta mujer, que llegó a las 6 de la mañana al duicentro de Santa Tecla y ya había una fila de 400 personas esperando que abrieran.
A Marlene Hernández y Evelyn de Polanco, de San Salvador, un vendedor de hot dogs les prestó unas sillas para descansaran después de cuatro horas de hacer fila en el duicentro central de San Salvador. A pesar de que habían echado mano del mecanismo de cita previa, no les sirvió de nada.
Un empleado de Docusal pide paciencia a la multitud aglomerada a la entrada del duicentro de Santa Tecla. El joven al menos se tomó la molestia de escuchar las quejas -muchas en tono elevado- de quienes criticaban el servicio.
Manuel de Jesús Soriano busca a su esposa, que hace cinco horas logró entrar a las oficinas de Docusal en Santa Tecla. Soriano llegó con su esposa a las 5 de la mañana, ella logró entrar al duicentro a las 10, y a las 4 de la tarde aún no salía.
El duicentro de Santa Tecla, frente al parque Daniel Hernández, fue un desastre este jueves. Roberto Meléndez, un campesino de Aguilares, estaba molesto porque perdió un día entero haciendo el trámite, le costó 6 dólares el pasaje y perdió la posibilidad de vender sus productos del campo por estar haciendo fila. "Imagínese cuánto pierde el país por todo este tiempo que la gente pudo estar trabajando", observó, indignado.