Gobierno y FMLN“Sería un error que el FMLN cambie de posturas por influencia de Mauricio Funes”El gobierno de Mauricio Funes puede terminar aceptando el resultado de las elecciones en Honduras, pero eso no implica que el partido deba de cambiar de postura. La política internacional es la principal diferencia entre el gobierno y el partido FMLN, asegura el coordinador general efemelenista, Medardo González. Por Sergio Arauz Publicado el 9 de Diciembre de 2009
Mientras el gobierno de Mauricio Funes anunció desde Portugal, la semana pasada, su disposición a normalizar relaciones con el próximo gobierno de Honduras, el coordinador general del FMLN, Medardo González, llama "una farsa" a esos comicios que dejaron como presidente electo a Porfirio Lobo. Las relaciones internacionales marcan una diferencia entre partido y gobierno, asegura el coordinador general efemelenista. Según González, la diferencia más notable entre ambos es sobre política internacional. Lo de Honduras fue solamente un paso más en el camino de marcar distancias, señalizado ya por frecuentes declaraciones de funcionarios como el vicepresidente Salvador Sánchez Cerén, que Funes ha tenido que desmentir posteriormente. Sánchez Cerén ha advertido al presidente de Estados Unidos Barack Obama que tenga cuidado con lo que hace en Latinoamérica, mientras Funes ve a Washington como un socio fundamental. Sánchez Cerén dijo al presidente venezolano Hugo Chávez que la nación suramericana va por buen camino, mientras Funes ha dicho que el programa Alba, que impulsa Chávez, no es una opción para El Salvador. Sánchez Cerén impulsa una reforma educativa que no tiene aval del presidente, quien dijo que lo que se conoció públicamente era algo que aún debía de discutirse en el gobierno. Con motivo de los comicios en Honduras, el gobierno salvadoreño dijo que los vio como un parteaguas en la situación de ese país, y que ponían a Honduras en un nuevo momento. Si el presidente electo, Porfirio Lobo, muestra cierta actitud, El Salvador terminará reconociendo a ese gobierno, dijo Cancillería en su momento, en explicaciones a El Faro. La posición gubernamental contrastó con la del partido, que repetidas veces aseguró que las elecciones iban a servir nada más para lavar el golpe de Estado contra Manuel Zelaya el 28 de junio pasado. González, muy prudente para explicar “la diferencia” y muy parco para comentar cómo su partido digiere las decisiones de un gobierno del que no se saben parte, llama a entender una relación que apenas empieza: “Nosotros mismos estamos aprendiendo a hacer política en nuestro país El Salvador”, dice y continúa: “Esperamos que la gente lo entienda, que entiendan que debe de haber una relación amigable entre partido y presidente, entre el partido y los ministros.” La referencia a la relación amigable que hizo el coordinador general del FMLN fue realizada cuando el presidente aún no había descartado un tema sensible para el partido, descartar aliarse a la la Alternativa Bolivariana para las Américas, conocida como Alba, que lidera Venezuela. “Al menos bajo mi gobierno y bajo mi mandato, no formaremos parte del Alba”, dijo Funes días después de que el vicepresidente del país y dirigente histórico del Frente hablara de “analizar” dicha alianza. En una entrevista anterior, González había pintado a El Faro el escenario que él ve en el FMLN dentro de cuatro años y medio, cuando Funes deje la presidencia. En esa ocasión, analizando las posibilidades de que el presidente intente quedarse con un cargo de dirección partidaria, el coordinador general aseguró que Funes no es un líder dentro del partido. Aunque sí está afiliado, no es militante. La calidad de militante es la que permite, por ejemplo, postularse para cargos de dirección partidaria. Un militante es un afiliado que aparte de ser miembro del partido realiza actividades regularmente en pro del FMLN. Este miércoles, Funes volvió a descalificar las declaraciones de su vicepresidente sobre la eventual incorporación al Alba. Sánchez Cerén dijo en su reciente visita a Cuba que él creía que el gobierno de Funes está en posibilidad de incorporarse al proyecto económico de Chávez. El presidente lo refutó: "Al menos bajo mi gobierno y bajo mi mandato no formaremos parte del Alba". Esta corta entrevista, realizada luego de las elecciones con Honduras, habla de una relación que deja entrever que la política internacional es solo la primera de una serie de diferencias. Queremos entender la diferencia entre el FMLN y el gobierno de Mauricio Funes sobre las elecciones en Honduras. ¿Qué han discutido ustedes? El presidente... Y la del presidente Funes... Entiendo que el fin de semana de las elecciones en Honduras hubo un debate en el partido sobre qué posición asumirían. ¿Cómo se traga y dirime el FMLN esta diferencia con el gobierno, que ya dijo que ve en las elecciones el primer paso hacia una posible solución? Sin embargo, la diferencia es tan clara que al FMLN le parece una farsa la elección. ¿Cómo maneja esta diferencia el partido? Por eso mismo, ¿cómo le cae al FMLN que la voz del país ante el mundo no hable como el partido que lo llevó a la presidencia? Además, el canciller del país es Hugo Martínez y es militante del FMLN. Pero, mire, ¿cómo discutir fuertemente sin que nadie se dé cuenta del pleito que hubo para llegar a esa decisión? Al final, el que pierde el debate -en este caso ustedes- debe de aceptar una decisión totalmente diferente a la que hubieran tomado si fuera de ustedes el gobierno. Respetan las decisiones. ¿Cambiarán sus posturas y su visión de partido por influencia de Funes y del Ejecutivo? ¿No cree que al final de tanto debate entre el partido y el presidente Funes terminen peleados, con una relación llena de escollos? Así como los novios, pues, primero discuten suave, pero cada vez van subiendo el tono... ¿Este de las relaciones internacionales es el primer tema o hay varios?
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“Sería un error que el FMLN cambie de posturas por influencia de Mauricio Funes” |





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¿División o diferencias?
Escrito el 2009-12-10 11:58:48 por Julio Martinez
En nuestro país se ha institucionalizado la idea de que el partido y la presidencia tienen que seguir la misma línea de pensamiento. Y es por eso, que ahora, se nos dificulta la idea de que estas dos instituciones puedan diferir. En Estados Unidos, en donde el presidente puede ser elegido por dos periodos consecutivos, tenemos que, en el primer periodo, el partido en el poder apoya rotundamente las políticas del presidente. Aquí el partido tiene poca palabra en decisiones políticas, ya que, para ellos, es más importante ganar las elecciones para un segundo periodo. Ya estando en el poder en un segundo periodo, el partido toma más relevancia, precisamente, porque comienza la batalla interna de buscar a un sucesor. El presidente puede hacer lo que se le da la gana y el partido no necesariamente lo apoya. Hay un poco más de debate y opinión. En El Salvador no existe la posibilidad de elegirse consecutivamente y esto es bueno, si lo vemos desde la perspectiva de que en una democracia, lo que importa es el debate y la opinión. Según las recientes encuestas, la población apoya, con márgenes bastante amplios, el accionar del presidente y del FMLN sobre los demás partidos. Los datos no sustentan la idea de que la izquierda está fragmentada. Al contrario, pareciera que el pueblo acepta que haiga diferencias. Los partidos políticos son un instrumento de expresión popular, pero nada mas. La presidencia es de todo el pueblo. Aquí hay diferencias, pero no divisiones. Un intento mas de consolidar la democracia.