Micheletti se dice angustiado por elecciones sin paz plena

El gobernante producto del golpe de Estado en Honduras dice que a cualquier futuro presidente de este país centroamericano se arriesga a ser derrocado si actúa de manera similar a como actuó el depuesto Manuel Zelaya.

AP/El Faro

elfaro.net / Publicado el 24 de Noviembre de 2009

Tegucigalpa, noviembre 24. El presidente de facto hondureño, Roberto Micheletti, dice estar "muy angustiado" por no poder garantizarle al pueblo un clima absoluto de paz para las elecciones de este domingo y porque el presidente derrocado, Manuel Zelaya, continúa refugiado en la embajada de Brasil.

"Me causa angustia no poder garantizar de manera absoluta a la población que vamos a una consulta tranquila y también que el señor Zelaya esté detenido en la sede diplomática", dijo Micheletti en una entrevista con The Associated Press el lunes en la noche en su despacho.

Micheletti aclaró su disposición a que la experiencia del derrocamiento sufrida por Zelaya se pueda repetir con algún otro gobernante en el futuro. "A cualquier gobernante que intente hacer lo que hizo Zelaya le pasará lo mismo que a él por no respetar la democracia y al pueblo", advirtió.

Los militares derrocaron el 28 de junio al presidente Zelaya con el argumento de que pretendía convocar a una asamblea constituyente para reformar la Constitución y continuar en el cargo. Zelaya siempre negó que tuviera intención de reelegirse.

El Congreso designó a Micheletti de inmediato para concluir la gestión de Zelaya, hasta el 27 de enero, después de la lectura de una supuesta carta de renuncia de Zelaya que este siempre dijo que era un documento falso.

La Constitución prohíbe la reelección presidencial en Honduras y dispone la deposición del cargo de los funcionarios que promuevan infringir esa norma constitucional.

Micheletti acusó en esta entrevista a Zelaya de izquierdista, aunque fue el mismo Micheletti quien en el Congreso le apoyó a Zelaya la moción de que Honduras ingresara a Petrocaribe y al Alba, dos programas del presidente venezolano Hugo Chávez.

La comunidad internacional en pleno condenó el golpe y demandó la restitución de Zelaya en el cargo. El mandatario depuesto arribó secretamente el 21 de septiembre y se alojó en la representación brasileña de esta capital.

"Él ya no creía en la ideología de su partido (el Liberal), que lo llevó al poder, y se hizo izquierdista en el momento en que (el 25 de agosto del 2008) trajo (al presidente venezolano Hugo) Chávez a Honduras", cuando adhirió al país a la Alianza Bolivariana para las Américas.

En esa ocasión, Chávez fue acompañado a Tegucigalpa por sus colegas sudamericanos Evo Morales, de Bolivia, y Rafael Correa, de Ecuador.

Micheletti se definió como un demócrata y aseguró que "el pueblo hondureño, especialmente los más humildes, ahora pagan las consecuencias sólo porque un seudocomunista (Zelaya) intentó cambiar la ruta y el destino democrático de Honduras".

El gobernante de facto se mostró confiado en que Estados Unidos reconocerá el resultado de la consulta popular del 29 de noviembre en Honduras y que el resto de la comunidad internacional hará lo mismo gradualmente.

"Creo sinceramente que habrá un mejoramiento en las relaciones internacionales", subrayó Micheletti.

La OEA suspendió a Honduras de su seno luego del golpe de Estado y Estados Unidos dijo en un principio que no iba a reconocer el resultado de los comicios a menos que se restituyera a Zelaya.Sin embargo, hace tres semanas, después de que se acordó formar un gobierno de unidad, Washington anunció que estaba dispuesto a reconocer al gobierno que surja de las urnas este domingo.

Los hondureños elegirán al sucesor de Zelaya, tres vicepresidentes, 256 congresistas, 20 diputados al Parlamento Centroamericano, 298 alcaldes y más de 3 mil concejales municipales. Para la consulta popular están habilitados unos 4.5 de los 7.5 millones de hondureños.

Con el fin de no comprometer los comicios, Micheletti se ausentará del cargo a partir de este miércoles hasta el próximo 2 de diciembre, cuando el Congreso se reúna para decidir si restituye a Zelaya o no. El Consejo de Ministros gobernará el país en ese lapso.

"Pero si hay incomodidad mientras esté ausente, retornaré a dirigir el país porque no permitiré que mi ausencia provoque la oportunidad a los izquierdistas de cometer actos de vandalismo o de terrorismo en el país", agregó Micheletti.

En los últimos cuatro meses se han registrado más de 20 ataques con explosivos a centros comerciales y sabotajes a torres eléctricas en Honduras.

Y en el nombre de preservar el orden público, Micheletti ya cerró cuatro medios de comunicación y tuvo al país bajo toque de queda durante dos semanas, entre finales de septiembre e inicios de octubre.

 

Micheletti se dice angustiado por elecciones sin paz plena

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