|

|
Ana Vilma de Escobar, vicepresidenta de la República y ex precandidata de Arena a la presidencia.
“¡No tengo pecados!”
Sergio Arauz/Ricardo Vaquerano/Diego Murcia/Óscar Luna
Fotos: Mauro Arias
cartas@elfaro.net
Publicada el 12 de mayo de 2008 - El Faro |
¿Y fue determinante ese trabajo que hicieron de ir a convencer a las bases de votar por Ávila?
Claro.
¿Pero cómo lo puede decir con tanta certeza?
Porque me consta.
Explíquenos.
Esas son cosas que para mí… ya le di vuelta a la página, ya pasaron…
Sólo para que quede claro para la historia. ¿Cómo fue que “ellos movieron las cosas”?
Se va y se da instrucciones. Se dice: “No se vote por esta persona”, y nada más.
¿Si no hubiera ocurrido eso tenía posibilidades reales de ganar?
Veía las encuestas independientes que se habían hecho. Lo que le puedo decir es lo que reflejaban las encuestas y las opiniones de personas, de salvadoreños. ¿Usted hubiera votado por mí?
¿Esa era una de las preguntas que incluían las encuestas?
¿Usted hubiera votado por mí? Ja, ja, ja.
Ja, ja, ja... está desviando la atención. ¡Qué tramposa!
Ja, ja, ja.
Con esta situación que se dio en el partido, ¿no le ha pasado por la cabeza salirse de Arena?
No.
Del sector femenino, del que usted fue parte, sólo como dos personas votaron por usted. ¿No le dolió eso?
A mí no, a los que no votaron por mí les ha de haber dolido.
¿Pero por qué no votaron por usted? Digo, porque una cosa es que les lleguen a decir que voten por fulano de tal, pero si estaban convencidos de que usted era mejor, ¿acaso temían alguna represalia o estaban amenazados?
No, eso ya pasó y ustedes conocen todo lo que ha sido…
No, no conocemos. Cuéntenos.
Ja, ja, ja. No, eso fue una etapa y creo que no todas las cosas salen como uno quisiera que salieran. La política y los intereses son así aquí en El Salvador y en todas partes del mundo.
Mire, ¿y qué se ha hecho Pancho Laínez?
Fíjese que no he sabido de él. Le llamé durante la campaña, porque Pancho y yo trabajamos juntos en la embajada de los Estados Unidos.
¿Y Hugo Barrera?
Hugo Barrera… somos amigos, pero ya no lo he visto.
Le preguntamos para indagar si los que no ganaron la nominación han formado una especie de “Los Amigos de Rodrigo Ávila” para apoyarlo en su campaña.
Ahi le voy a avisar...
Ja, ja, ja.
No, no hemos conformado ningún grupo.
¿Usted alguna vez le dio tips a Ávila para que mejorara su oratoria?
No.
Porque tiene dificultades y ha estado trabajando mucho en eso.
Yo creo que Rodrigo tiene su propio estilo.
¿Cómo diría usted que es ese estilo?
Propio.
¿Propio?
Propio.
Ja, ja, ja.
Tiene su propio estilo y siento que tiene mucho compromiso también. Tiene mucho compromiso con el país; el trabajo que él ha realizado, o que realizó antes de entrar como precandidato, es arriesgado, y no cualquiera se mete a ese trabajo y no cualquiera va con todo como lo hacía él.
¿Él se metió o lo metieron?
Tenía encuestas a su favor en ese momento.
¿Ah, sí?
Aparentemente.
Usted nos está contando...
Ah, bueno, yo les estoy contando. La verdad es que desconozco cómo fue, Rodrigo y yo nos conocíamos bastante bien, pero nunca tuve la confianza para preguntarle cómo había entrado. Él les podrá contar, porque sería interesante saber cómo entró él de precandidato. Yo les puedo contar cómo entré yo.
Cuéntenos.
Nada más decidí que era importante entrar a participar y abrir espacio también para las mujeres.
¿Y sabía que se iba a meter en problemas con el presidente?
No.
Pero se metió en problemas...
Yo creo que en problemas no. Ahora tenemos una relación positiva, y la vamos a seguir teniendo; yo creo que el presidente me respeta como persona, yo lo respeto a él como persona. Siempre he dicho que le agradezco que me haya llevado como vicepresidenta; pero eso no significa que en todo absolutamente vamos a estar de acuerdo, pues.
¿Cómo se atrevió usted a sugerir que los ricos deben pagar más impuestos que los que pagan?
Porque tienen más. Ja, ja, ja...
Decir eso en Arena sonó como a pecado por el historial de discursos de su partido. Habrá hecho usted sus cálculos antes de proponer eso...
Ehh... creo que estaba haciendo un análisis de cómo podía apoyarse mejor a los grupos vulnerables. Tenemos que partir de lo que es la realidad nacional y darnos cuenta de que necesitamos esa solidaridad de los que tienen más con los que tienen menos, eso es evidente. Y aún cuando en ningún momento debemos desestimular o desincentivar la inversión que hay de los grupos empresariales. Creo que cada vez más hay una mayor comprensión de los grupos empresariales de ese apoyo que tiene que haber con otros niveles de salvadoreños.
Pero nadie le compró ese discurso dentro del partido.
Porque no llegué a candidata... ja, ja, ja.
Además, esa propuesta contradice el discurso del presidente Saca.
De ninguna manera, porque si ha habido un presidente que ha enfocado totalmente lo social es el presidente Saca. Yo creo que nadie había puesto el énfasis que ha puesto el presidente Saca en el discurso social.
Pero por el contrario, él ha dicho “no más impuestos” y usted vino y dijo “sí, más impuestos”. Y se supone que presidente y vicepresidenta hacen equipo...
Es un tema que se tiene que discutir responsablemente. Tiene que verse las finanzas del país, tienen que verse los proyectos que se tienen, los niveles de recaudación que hay en un momento dado, analizarse las posibilidades de continuar recaudando más o si ya se topó, tiene que verse si se ha ampliado la base tributaria en todo lo que se tiene que ampliar; y de ahí, ver también que no haya mal uso de recursos para que la gente en el momento que uno diga que se necesita una mayor tributación esté dispuesta a hacerlo. Ahora, no es una medida que se da en el vacío, es una medida que se da, como le digo, después de haber hecho un análisis responsable de lo que se tiene hasta el momento, de la capacidad, de ampliar la base tributaria, de ampliar las necesidades que se tienen para el país; y sólo entonces puede hablarse de incrementar impuestos.
¿Alguien la regañó por ese discurso?
La verdad que no. Hay una mayor conciencia a nivel nacional de lo que tiene que ser la interacción entre los grupos que tienen más y los que tienen menos, creo que hay una mayor conciencia y hay una mayor responsabilidad también en cómo se abordan muchos de estos temas; no es como un simple no, o no es como un simple no queremos, sino es veamos lo que se puede hacer y lo que el país necesita. No digo que esto es un sentimiento generalizado, digo que hoy nada más se aborda el tema más responsablemente de lo que se abordaba hace varios años.
Después de ser vicepresidenta, ¿qué hará?
Está la posibilidad de apoyar a Rodrigo en su gabinete...
¿Ya se lo plantearon?
Él me lo ha planteado, me lo ha planteado cuando estaba en campaña. Creo que tengo la capacidad de atraer inversión extranjera; creo que no se mide suficientemente el impacto que esto tiene en la generación de empleo, y esta es una de las medidas o de los pilares fundamentales que hay en otros países para poder crecer.
¿Qué pasaría si un día de estos le cae una llamada en su teléfono y resulta que es Mauricio Funes, y le dice: “En caso de que gane, me gustaría saber si considerarías una oferta mía para que me acompañés en el gabinete”?
Primero tiene que ganar.
¿Eso le respondería, “primero tenés que ganar”? Eso es dejar la puerta abierta entonces.
Yo creo que siempre hay que pensar que, cuando se hace un trabajo, se hace por el país; se hace por los salvadoreños, se hace por beneficiar a las personas que necesitan un empleo; por eso digo, hay que pensar siempre en el país.
¿Podría ir a PROESA si Funes ganara en 2009?
Bueno, no sé si él me quiere tener ahí, y no sé tampoco si va a ganar...
¿Cree que el Frente va a cambiar el sistema en cinco años?
No es lo que yo crea, sino que necesitamos una mayor claridad del partido de oposición sobre las propuestas y las acciones que pretenden. La polarización que hemos vivido en el país con las dos principales fuerzas políticas no ha permitido conocer lo suficiente cuáles son las acciones que puede tomar un gobierno de izquierda. También hay preocupación por el hecho de que no ha habido un acompañamiento, por ejemplo, a nivel de Asamblea Legislativa, y en muchos temas que son de país.
Francisco Flores tampoco anunció que iba a dolarizar y con los años explicó que eso lo recogía en el plan de gobierno cuando decía que iba a proteger el poder adquisitivo de los salvadoreños. Yo no pude entender que hablaba de dolarizar.
Usted no leyó bien, ja, ja, ja.
Usted trabajaba en el gobierno de Flores cuando tuvo un accidente aéreo. Debe ser fea esa experiencia.
Fue el 4 de agosto del 99. Mi esposo es piloto de aviones, ese es su hobby.
Ya quisiera tener yo un hobby así...
Su abuelo era también piloto, y aprendió a pilotear aviones antes de aprender a manejar carros, entonces íbamos mucho a Corral de Mulas. En esa ocasión él había reconstruido una avioneta, la había mandado a reconstruir. Fuimos a Corral de Mulas y despegamos y cuando ya íbamos en el aire empezó a moverse raro, y como ya había volado con él yo ya sabía más o menos cómo tenía que moverse. Él empezó a tocar todos los botones y yo me preocupé y le dije ¿qué pasa? No sé qué pasa. ¿Cómo que no sabés?...
¿Qué sintió cuándo le dijo que no sabía qué pasaba?
Pánico, pánico... no me pasó toda mi vida por la cabeza, como dicen que pasa, ¿verdad? Ahí sólo dije, ¡uuuuy, de dónde me voy a agarrar y cómo voy a hacer! Me quedé callada, ni un grito, porque yo sentía que él necesitaba toda su concentración para saber qué iba a hacer, y empezamos a buscar dónde aterrizar y como aquí en El Salvador cada campesino cerca su terreno, no había ningún lugar suficientemente largo para aterrizar. Y fuimos perdiendo altura.
Y avisaron por radio que tenían problemas...
¡Cuál! ¡Ahí había que ver cómo aterrizábamos, cómo planeábamos!
¿Pero y el famoso mayday-mayday?
¿Aaaah, quién nos iba a llegar a traer? Total que aterrizamos ahí de un sólo, tuvimos que planear, estuvimos perdiendo altura, pero lo bueno es que no perdimos el control. Nos fuimos a estrellar contra unos árboles y milagrosamente no nos pasó nada, nada, nada. Y yo todavía me quedé viendo, no podía creer lo que había pasado… bajate, bajate, que la gasolina puede estallar, me dijo mi esposo.
Salieron de Corral de Mulas. ¿Dónde cayeron?
En Corral de Mulas, y ahí en la pista andaba un reportero de la KL; en ese momento empezó a pasar la noticia, salió en los diarios, yo era la directora del Seguro.
¿No quedó con pánico a volar?
Después me obligué a subirme en una avioneta otra vez.
¿Pero ya por terapia?
No. Como al año, ya bastante tiempo. Empezando porque ya ni nos quedó avión. Ya no había en qué subirse.
|