Plática con Milena Mayorga, modelo y presentadora de televisión
“El hombre es el jefe del hogar, el que debe ser respetado”
Es espiritual, dice ella. Se declara temerosa de Dios y prefiere calificarse como coqueta en lugar de vanidosa. Es Carmen Milena Mayorga, una guapa mujer que pasa de los 30 años y que asegura haber cumplido su máximo sueño en dos ocasiones: el primero era llegar a participar en Miss Universo y el segundo tener una familia. En la plática la miss y presentadora de Hola El Salvador revela que una vez tuvo que apelar a una orden judicial para alejar a un fanático. Cree que el libre albedrío, y no un designio divino, es la causa original de la miseria. Y ya en lo doméstico, esta hija de venezolana y sobrina de un ex candidato a la vicepresidencia, piensa que la cabeza del hogar es el hombre.
Por Sergio Arauz, Daniel Valencia y Óscar Luna
Fotos: Mauro Arias cartas@elfaro.net Publicada el 28 de abril de 2008 - El Faro
Vas caminando por la acera. ¿Qué personaje te gustaría encontrarte?
Me gustaría encontrarme con Jesucristo, es alguien a quien admiro mucho y me gustaría preguntarle muchas cosas, algunas dudas que tengo del evangelio, que a veces el hombre mete mano. Realmente me gustaría verme sentada con él y tener una plática de amigos y conocerlo más porque lo admiro bastante.
¿Qué le preguntarías? ¿Cómo le entrarías?
Primero corro a abrazarlo. Y “usted es Jesús, ¿verdad?”
Ja, ja, ja.
Y le haría preguntas directas. Quizás le diría que por qué Dios lo escogió a él para venir a pasar la pasión que pasó, pues, que realmente fue bien fuerte. Como seres humanos no creo que nosotros aguantaríamos eso, de dónde agarró valor.
¿Cuáles son esas dudas que decís que quisieras preguntarle sobre el evangelio?
Por ejemplo, yo siento que las religiones son las que nos están dividiendo y nos están distanciando de él, de su verdadero mensaje. Y como él puso, por ejemplo, a Pedro como el primer apóstol, ¿qué pretendía él, si quería hacer una iglesia o qué, o simplemente que pasaran su legado, sus palabras, todo lo que él predicó? Pero han venido los hombres y cada quien ha hecho de Jesús su forma de vida por medio de una religión en sí, y a veces las religiones… no todo mundo encaja en una religión.
¿Para vos cuál es el verdadero mensaje?
Bueno, pues todo lo que él predicó, lo que está en los evangelios. Varios apóstoles de verdad han venido y han transferido mucho de sus enseñanzas, y de repente viene el hombre y toma lo que le conviene, y lo que no, no. Entonces cuál es el verdadero significado de todo eso, a mí más que todo lo que me incomoda son las religiones.
No te imaginaba tan religiosa.
No, es que no soy religiosa, soy espiritual, que es diferente.
Explicanos.
Espiritual porque busco llenar mi espíritu por medio del espíritu santo, siento que esa área no hay nada en el mundo que me la pueda llenar, ni mis hijos, que los amo con todo mi corazón, ni mi esposo, ni mis padres, ni mi trabajo, ni un logro, ni un éxito, nada. Yo siento que es un amor diferente.
¿Pero cómo te imaginás a Dios?
Si me pedís que lo describa, lo describo de blanco, muy tierno, me veo sentada así en su regazo, él abrazándome, como muy protector, alguien serio que hay que respetar, pero que también amás, por eso me veo sentada en su regazo, porque también sería alguien como que te da confianza.
Como un abuelito.
Exacto. Bueno, no tan viejo, pero sí mayor.
No sé si esto se parecerá mucho a las preguntas que te hicieron cuando estabas en los concursos de belleza. ¿Qué respondés cuando alguien te sale con la clásica de cómo Dios puede dejar que haya tantos niños pobres?
Tanta pobreza, tanta maldad… bueno, porque hay libre albedrío. Nosotros los humanos decidimos a veces hacer cosas que no son adecuadas, porque si los pueblos fueran justos, si los empresarios fueran justos, no habría tanta pobreza en El Salvador, por ejemplo. Siempre quieren salirse beneficiados, siempre hay un interés atrás de todo, no hay totalmente bondad. Entonces si vos me decís que por qué Dios permite eso, yo te digo que es porque nosotros somos libres, libres de decidir muchas cosas.
¿Dónde te congregás?
Fijate que yo me congrego en una iglesia que se llama CIA (Centro Internacional de Alabanza), desde que tuve un encuentro personal con Jesús, porque yo obviamente desde siempre había ido a la iglesia católica desde antes, pero ahí fue donde fue el clic.
¿Te acordás del día exacto?
Fue en octubre de hace aproximadamente seis años.
¿Y eso cómo fue?
Una mi amiga que desde chiquita “vamos, a la iglesia, vamos a la iglesia” y yo “yo voy a misa”. Pero en la religión tradicional con la que yo me crié no tuve ese clic, y ese contacto y esa gana de saber más y sentirme llena del amor de Dios. Entonces fue por agradar a esta mi amiga, yo dije “bueno, es el cumpleaños, le voy a caer de sorpresa”. Tantas veces que me había insistido. Entonces llegué y lo más chistoso fue que ese día no llegó, se dio el día libre.
Ja, ja, ja.
Pero realmente me encantó, me gustó cómo predicaban el evangelio, porque era de una forma como mucho más digerible, que de verdad podés decir “estoy voy a poner en práctica, esto estoy haciendo mal”. Así fue que me empecé a acercar cada vez más.
¿Y no viste una luz o sentiste algo particular?
Se siente la presencia, es algo… se te enchina el cuerpo, cosas que no podés explicar cómo suceden. Yo, por ejemplo, padecía de un dolor de espalda muy severo porque tenía una leve desviación. Hasta hacer ejercicio me costaba, y mantenerme bien es parte de mi carrera. Una vez en lo mayor del frío no me pude levantar de una cama, era como algo bien obvio en mi cuerpo lo que yo sentía. Y desde que empecé a acercarme más a la iglesia y estar en oración, una vez te lo juro que sentí como que me quemó el cuerpo algo que no te puedo explicar. Y desde esa vez no me volvió a doler nunca más la espalda. Para mí eso es un milagro.
¿Qué diferencia hay entre la Milena de hace seis años y la de hoy?
Un montón. Veo la vida ahora tan diferente, no me agobio por cosas insignificantes. Cuando me siento angustiada por algo, no sé, a veces uno por tonterías se siente nervioso, angustia o algo, busco su presencia o platico con él.
¿Cuáles son los principales problemas de Milena Mayorga?
Son tonterías, como por ejemplo que de un día para otro tenés algo que hacer que es importante para tu carrera, y te genera ansiedad. Hoy que estoy trabajando un programa propio lo tengo que comercializar, además de producir, y hay días que uno se siente de menos ánimo que otros. Pero cuando acudís a esa presencia y tenés ese contacto, como que no sé… te llenás de una energía bien bonita, como de paz, de tranquilidad.
Yo, por ejemplo, ahorita cuando voy manejando me preocupa si me va a alcanzar el sueldo para la gasolina. ¿A vos te preocupa eso, por ejemplo?
Claro que sí, yo vivo bien lejos.
Al principio preguntamos qué personaje te gustaría encontrarte por la calle. Ahora decinos con quién no te gustaría cruzarte por la calle.
No sé, como un marero o algo así. Hay mucha maldad y como que sí me intimidaría bastante encontrarme a una persona así.
Y si ya lo tenés enfrente, ¿qué le dirías al pandillero?
No sé… de la protección de Dios. Porque ellos realmente andan en otro mundo, pues, no son ellos, me pueden salir con cualquier cosa, me puede ofender, me puede atacar. Pero realmente yo le diría que Dios lo ama, no sé… que hay mejores formas de vida, no haciendo el mal, no dañando a otros, destruyendo familias.
¿Creés que ellos son la encarnación de la violencia aquí en el país?
Síííí. Por ahí comienza.
¿Cuál es el principal problema que creés que tiene el país?
Bueno, tiene muchos, pero parte de eso quizás es la delincuencia. Yo, gracias a Dios, no tengo que pagar para pasar a mi casa. Esas cosas son graves, aparte de lo económico. Dormir en paz creo que es lo mejor, entonces sí creo que la delincuencia es algo que nos está afectando bastante.
Ja, ja, ja, ja. ¿Cuál es la noticia que más te afligió o te impactó la semana pasada?
Lo de la violación de la menor, lo de la niña de 14 meses. Tremendo. Algo está mal, el respeto, los valores. Imagínense, ¿a quién se le ocurre dañar a un niño, lo más inocente, más puro?
¿Por qué creés que pasa eso?
Son personas que primero tienen trastornos mentales; segundo, a saber qué consumen. Y a saber quién los crio. No sé, si a ti te crían sin temor a Dios, no sé…
A mí me criaron sin temor a Dios.
¿Pero te da miedo algo? ¿Tenés como respeto a algo? Alguien te tuvo que inculcar que tenés que respetar al que está a la par.
Sí.
No sé, si no fueron tus papás, tus maestros, la sociedad misma te educa.
¿Nunca te ha tocado la violencia?
Tan cerca…
¿Nunca te ha pasado nada?
Bueno sí, la vez pasada asaltaron al que iba a la par y sentí un escalofrío espantoso cuando vi la pistola afuera. Te lo juro que lo primero que hice fue pensar en Dios. Porque y yo qué hago desde el carro. ¿La policía? Por favor.
Ja, ja, ja...
Gracias a Dios le tocaron la puerta al de a la par y no a mí.
Solo te has casado una vez, ¿verdad?
Gracias a Dios y espero quedarme ahí. Ya tengo cinco años... fijate que yo antes fumaba y de un día para otro decidí no fumar. Trabajaba en noticias, me daba tos, todos los lunes llegaba con ronquera y yo ¡qué tonta! Y es una de las cosas que pude dejar de repente. No necesité parche, nada. Y luego me enteré de que a mi esposo no le gusta.
¿Cuánto fumabas?
No llegaba a fumarme los 20 cigarros, pero sí era bastante. ¡Y yo asmática! Era una tontería.
¿Para vos cuál es el papel que corresponde a la mujer en la sociedad salvadoreña?
Muy importante.
¿Pero cuál es el papel?
Bueno, el de la formadora, educadora. Es la que tiene las herramientas en la casa para ir construyendo el hogar. Si es inteligente sabe construir el hogar, sabe llevar a sus esposos. A veces las mujeres tontas los sacan ellas mismas y los empujan a la calle o a otras mujeres.
¿Cómo?
Siendo de repente injustas, siendo muy materialistas. No apreciando lo que tenés a la par, el esfuerzo que hace. No sé. La mujer tonta bien fácil destruye lo que puede tener. Si tenés hijo, familia, creo que es algo que tenés que apreciar. Yo crecí así y aprecio mucho a la familia. Y la mujer inteligente es la que construye, la que une. Nosotras somos las que educamos a los niños que dirigirán el país en el mañana.
¿Y el papel del hombre cuál es?
Es que mirá… yo no sé… igual de importancia tiene la mujer que el hombre. Ahora, el hombre es el jefe del hogar, el que debe tomar decisiones, el que de ser respetado, la cabeza de hogar. Pero a veces tenemos cabezones y no una buena cabeza de hogar. Es importante tener hombres de buenos principios, rectos. Porque muchos hombres son los que realmente manejan las naciones, no las mujeres. Aunque estamos a veces ahí influenciando.
¿No crees en la discriminación positiva entonces?
¿Cómo positiva?
Una política impulsada para igualar los espacios. Una política que obligue a que…
¡Ah, ya sé!
… el 50% de cargos sea para mujeres y el otro 50% para hombres.
Nosotras las mujeres tenemos bastantes capacidades, pero como que somos diseñadas diferentes a los hombres. Y a veces tenemos un buen olfato para algunas cosas, un talento especial, esas sensibilidades como mujer. Yo considero que debería ser por la capacidad, pero desgraciadamente a la mujer toda la vida se le ha visto de menos. No sé por qué el hombre siempre ha estado en una posición superior. Y estas cuotas que se piden en empresas, política, etcétera, son necesarias para que la mujer capaz pueda llenar esos espacios. Que si no, los hombres te hacen un lado, te ven de menos.
¿Cuántos años tenías cuando participaste en Miss Universo?
20 recién cumplidos.
Si en esa época hubieras sido tan espiritual, ¿hubieras participado?
Yo me sentaba en el inodoro y todos los días cuando llegaba o antes de acostarme o de irme decía: Dios mí, ayúdame, que se haga tu voluntad y ayúdame a hacer lo mejor. Fue un sueño desde chiquita. Había ido a otros concursos, me fue bien, pero mi máximo sueño era ir a Miss Universo.
¿Ese era tu máximo sueño?
Desde los 10 años.
¿Qué se siente cumplir tu máximo sueño?
Tal vez el sueño completo hubiera sido haber ganado.
Pero estuviste entre las 10 semifinalistas.
Fui la séptima, estuve en una posición muy importante. Pero de cierta forma siempre busqué a Dios y le dije: ayúdame, pero que sea lo que vos querás. Imagínate hubiera ganado ese concurso, ¿a dónde estaría yo ahorita?
¿Paris Hilton?
Hubiera sido un destino que no sabes. La sociedad o el ambiente te pueden contaminar, más si estás inmadura.
Después de Miss Universo, cuando regresaste, ¿no dijiste y ahora qué hago?
A mí siempre me gustó la televisión.
¿Pero cuál es tu máximo sueño ahora?
Ya cumplí varios. Mi familia, mis hijos. Ahora le estaba diciendo a una compañera de trabajo que me siento tan realizada al ver a mis dos hijos crecer. Me siento plena, como mujer, algo bien personal. Si me decís de carrera, de verdad que siempre he querido trabajar en una empresa de televisión fuerte, no aquí. Qué sé yo, Univisión, Telemundo. Yo tuve una oportunidad de irme a Televisa. Tenía una buena amiga y había una novela de moda para la cual estaban haciendo casting y me dijo: metete, vos vas a quedar…