NOTICIAS
ELECCIONES 2009
INTERNACIONALES
OPINIÓN
PODCAST
REPORTE ESTRATÉGICO
EL ÁGORA
PLÁTICAS
CARTAS
ESPECIALES
EDICIÓN ANTERIOR
ARCHIVO
SUSCRIBIRSE
RSS EL FARO


Tecnología
Libros
Revistas
Computadoras
Salud

 

Verónica Guerrero, presentadora y locutora

“Me veo en un programa más serio en el futuro”

Verónica llega puntual. Una sonrisa enorme y sus ojos grandes y almendrados adelantan una plática sobre su carrera de casi 18 años en la televisión, el medio en el que quiso estar desde pequeña siguiendo los pasos de su padre; la eterna “modelo” de “Domingo para todos” que sigue viviendo en la casa de su familia; su incursión como locutora en la radio; y sus planes futuros: su boda en noviembre próximo y sus sueños de hacer un programa más serio de consejos y entrevistas muy al estilo al que conduce Lichi Rusconi en Canal 33.

 “¿La competencia?”, dice y vuelve a mostrar su gran sonrisa. “De hecho, lo tomaría como modelo porque veo el programa y me veo en algo así, más serio; incluso, hasta me veo produciéndolo”.

Por Edith Portillo y Rodrigo Baires Quezada
Fotos: Mauro Arias
cartas@elfaro.net

Publicada el 18 de febrero de 2008 - El Faro

Enviar Imprimir

Más de 15 años como modelo y presentadora….
… 18 años en los medios y 16 en “Domingo para todos” cumplo el próximo 25 de agosto.

¿Y a dónde fueron los dos primeros años?
Fueron en canal 10, en el programa que se llamaba “Notas chic”, que mucha gente todavía lo recuerda. Era un programa juvenil de hace mucho tiempo.

“Notas chic”, es cierto
Sí.

Ja, ja, ja. Rodrigo se acuerda.
Creo que tú sí... Tú ya habrías nacido pero has de haber estado súper chiquita. Era un programa juvenil, donde aprovechabas tocar algunos temas para la juventud como las drogas, lugares de entretenimiento en el país y la música de ese tiempo. Era un programa que prácticamente no era tan formal, porque habían días en que llegabas y decían: “Hoy no va a haber programas”. Nos pagaban de caja chica. O sea, era una escuela más que todo… Realmente la experiencia es la que no se compra en cualquier parte, ¿verdad?

Así que vos también eres de la gran escuela que ha fue Canal 10…
…Totalmente. Totalmente, comenzando porque para estar en un programa de Canal 10 tuviste que haber recibido un curso de dos semanas, si no mal recuerdo. Eran más de 300 jóvenes quizás y como cinco nada más quedamos. Quizá unos dos o tres, excepto los que se han ido del país, todavía están en el medio. Alex Oviedo, por ejemplo, es uno de ellos. Él salía en un programa de niños y le hacía de matemático. Salía como el profesor de matemática, pero vestido de número y etcétera. Y de ahí, pues, Claudia Mirar que se fue. Creo que sólo nosotros.

¿Cuántos años tenías?
Tenía 18 años.

¿Y estabas estudiando algo ya en…?
…En el colegio, todavía. Costó por mi papá. Yo era de las niñas de microbús, de la casa al colegio y del colegio a la casa. Y entonces aquella presión de tus papas: “¿Cómo que la niña va a andar sola?”. Pero, la gente no sabe que mi papá empezó con la televisión aquí en El Salvador. Mi papá es Rafael Guerrero, que hizo teatro e hizo televisión. Pero a raíz de un accidente que tuvimos cuando estábamos chiquitos, como que poco a poco se fue separando de este medio. Obviamente, él quería que uno de sus hijos, pues, siguiera el camino, verdad.

Quería, pero no quería dejarte ir al canal.
Quería y no quería. Mi mamá dice que yo chiquita decía “yo quiero ir allí”, cuando veía la tele. “Así (hace un ademán con la mano como si sostuviera un micrófono), no pero a hablar”, decía yo. Yo no recuerdo, quizás estaba muy chiquita. Pero fue mi papá el que llegó y me dijo: “Mirá va a haber un curso para jóvenes que quieren incursionar en radio, en prensa, en televisión en Canal 10”. Era un curso que estabas prácticamente todo el día, de 8:00 a.m. a 7:00 p.m. Y luego, a la semana, mandan el telegrama diciéndome que había quedado en uno de estos programas. Yo feliz, obviamente. Ya cuando probé por primera vez sentarme y agarrar un micrófono, supe que era lo mío, la verdad.

¿Pero no estudiaste comunicaciones?
No, estudié psicología. Pero igual, la psicología se aplica en cualquier trabajo, en tu vida diaria y no la ejerzo actualmente, pero básicamente la ejercí cuando todavía la estudiaba.

¿En dónde?
En un kínder, donde fui maestra de parvularia por 10 años. Parte en el María José Pedrosa, que está aquí sobre la 75.ª avenida norte,  y parte en El Esparza, que está en Antiguo Cuscatlán. Hoy me da pena ver a mis alumnos, verdad. Porque ya podrías ser tú y decirme…

Ja, ja, ja.
“Seño, usted fue maestra mía”.

Para los niños debe haber sido una gran cosa tener una maestra que salía en la televisión
Fijate que, en ese entonces, empezaba en “Domingo para todos”, que fue en 1992 a  raíz del suplemento de la portada Ella.

¿Ella?
Sí, la revista. Bueno, llego de la universidad a la casa y mi hermana me dice: “Mirá, Charlie Renderos está hablando pero maravillas de la foto de la portada”. Entonces cuando hablo con Charlie al aire y le digo: “Te habla ‘Ella’”; “¿Ella qué?”; “Ella, de la que estás hablando”; “¡Ella!”, me dice, “¡La de la prensa!”; “Sí”. “Esperate”, me dice y entonces pone comerciales y me propone estar en “Domingo para todos”.

Daniel (Rucks) en ese entonces andaba en la Caminata (Antidrogas) y no me pudo entrevistar. Vino Charlie, se reunió conmigo y me dice: “Mirá, le voy a decir a Daniel, porque ahorita Beatriz Mirón -que era una de las modelos- se ha retirado del programa”. Y el siguiente domingo yo no estaba en la casa y cuando llego me dice mi mami: “Te hablaron que te fueras para el canal”. Yo pensé que había perdido mi oportunidad porque no me habían dicho nada, me habían dicho que iba a empezar hasta que Daniel regresara de la caminata. Hablé el lunes, ni lenta ni perezosa, y les digo: “Mire que…”; “No, venite el domingo”, me dice Daniel. Y yo dije a ver…

¿…A ver cómo se hace la cosa?
Pero pensé que era para conocerme, etcétera. Y cuando llegué me dice: “Vaya, yo el primer domingo no te voy a dar micrófono. Te voy a probar tres meses. Si me gusta tu trabajo, te dejo; y si no, te vas”. Así de claro.

¿Cuánto ganabas?
Ganaba, híjole, en colones en aquel entonces, quizás unos 200 colones.

¿Mensuales?
Sí, por allí.

¿Pero en el primer programa, entonces, no estuviste al aire?
No, llegué el primer programa ya lista para salir en el programa. Ja, ja, ja.

Y así con lo perfeccionista que es…
No, a mí me encantó trabajar con Daniel. De hecho…

Le aplicaste la sicología
Sí.

Ja, ja, ja
Que no la conocía todavía. Pero, mirá, parte importante de este trabajo, creo yo para mantenerte, es la responsabilidad. Aparte del amor que le ponés y que sabés que es tu vocación. Si no es así,  entonces mejor no estés. Entonces, cuando viene Daniel digo que no me costó tanto porque ya estaba en mí ese papel, ese rol que quería desempeñar dentro de la televisión. Que él me enseñó cómo se hacía, sí. Y que fue una gran escuela, también. Y Daniel era extremadamente puntual y tú llegabas cinco minutos tarde, sólo veía el reloj y sabías. Era el jefe.

El nos contó cuando estuvo en esta plática.
Sí. Era el jefe y para mí en ese entonces, con 20 años, hasta esos cinco minutos eran como fallar, pues. Fallar y no estar en nada. Ahora la gente me pregunta: “¿Quién es más difícil: Daniel o ‘el Gordo’?”. Pero es diferente. Primero, “el Gordo” no es mi jefe. Hay una gran diferencia. Yo con Daniel tenía el compromiso de que era mi jefe, aparte de ser mi compañero. Entonces, no tenía tanto la libertad dentro del programa para bromear con él. Primero porque yo todavía no tenía la experiencia para desenvolverme en el programa como yo hubiera querido. Sentía que tenía limitantes aunque Daniel nunca me las ponía. Él me decía: “El programa es el programa, y tú, dale”. Pero no sabía hasta dónde, ¿me entendés? Porque no sabía si iba a decir una tontería y entonces mejor me quedaba callada; no sabía si iba a cometer un error o si iba a meter la pata. Entonces me frenaba mucho.

Cuando llega “el Gordo”, que prácticamente es de mi edad, que no es mi jefe, que es más relajado y entonces se le di un giro al programa. Aparte de que yo, ya cuando entra “el Gordo”, paso a ser animadora del programa. Algo que la gente no entiende todavía. Yo no sé si es error de la misma imagen que tengo en el canal o que la gente me quiere ver como siempre. A mi no me ofende en lo más mínimo, pero cuando ya hablamos de trabajo, tú decís el tiempo también te hace ganar cierto nombre (…).

¿Pero por qué decís que la gente no lo entiende?
Porque tú ves los mensajes y dicen “a las tres modelos”…

Ya.
“El Gordo y sus modelos”, la misma Prensa o el Diario de Hoy de repente pone “este domingo no te pierdas ‘Domingo para todos’, con ‘el Gordo’ y las modelos, que tiene diferentes premios”. Yo a veces lo quiero ver como un juego. Algún día van a decir “Verónica, las modelos, ‘el Gordo’”, o “‘El Gordo’, Verónica y las modelos” o no sé. Y pues es una lucha. De repente con mi jefe, en los promos, incluso le decía que dijeran: “‘El Gordo’, Verónica y las modelos”. Porque para mí fue un paso adelante llegar a ser la co animadora del programa.

(…)
Cuando Daniel decide irse del programa yo dije: “El programa se acabó para mí también”. No sabía cómo iba a quedar. ¿El programa va a desaparecer? ¿Solamente van a poner a un presentador? ¿Voy a seguir igual o voy a pasar a estar a la par de alguien? Es lo normal que pasa siempre, la expectativa porque no se nos había reunido para decirnos “esto va a pasar, va a haber un cambio, va a haber nueva imagen, el nombre se mantiene”, etc. Era ese miedo, porque sabes del éxito que tiene “Domingo para todos”, después de ya casi 20 años. Ahora todavía hay gente que está en lista de espera para ir a disfrutar el programa los domingos en el estudio.

¿Hay lista de espera?
¡Sí! La gente llega a pedir pases y no hay espacio. Y si llegas un domingo al estudio de Canal 2 verás que está rebalsando. Y eso que lo limitamos para que la gente esté cómoda, que no esté tanta gente parada. Limitamos espacio. Pero es increíble la cantidad de gente que viene y…

¿… Cuántos pases se dan?
¿Pases? Son 300… ¡150, pases! Y a veces se da un poquito más. Porque ese es el pulmón de nosotros en el programa: el público.

Y esa es la diferencia desde el principio. Yo recuerdo estaba “Fin de Semana”, o sea los sábados en canal 4, y “Domingo para todos”…
…Ajá. Y Willy es más serio.

Sí, es más serio y el programa era más pausado, era más…
…Más relajado, más ordenadito. Él no quería ver a nadie parado. Hasta donde yo sé, le gusta que todo el mundo esté sentado, en su butaca, y a nosotros nos encanta el relajo. Entre más público… Y cuando tú salís y ves ese público rebalsando. El estudio rebalsando de gente y cuando llegan grupos de colegios… por eso es que nos gusta invitar grupos, porque entre ellos se…

…Hay más ambiente
Se hacen barra. Entonces eso, a nosotros en el programa, nos da un “feeling” increíble. Por eso yo digo, un programa sin público… bueno, cuando probé en “Viva la mañana”, que me invitaron seis meses cuando María Fernanda se fue del país un tiempo, para mí fue como “¿Y aquí qué pasó?”. Totalmente diferente.

¿No te sentís cómoda en un programa como “Viva la mañana”?
Tendría que acostumbrarme. Sí me siento cómoda porque también siento que es lo mío. O sea, un programa así ya, de otro corte, ¿verdad? donde se puedan desarrollar temas es lo que a mí me gusta, entrevistar.

¿Nunca pensaste, como han hecho otras personas, que entraron a unas secciones de espectáculo, de diversión y terminaron presentando noticias…?
…La noticia no es lo mío. Siento que soy más expresiva como para dar noticias.

¿No podrías decir “cinco muertos en un accidente de tránsito”?
Sí podría. De hecho lo hago en la radio, en la 102.9.

Cuando decís la radio, es un formato mucho más serio y allí no es tanto el relajo…
…No, de hecho la radio, y fue lo primero que me dijeron. El formato de “Esperando la noche” es mucho más serio que el de “A primera hora”. Mucha gente creía que era como la continuación de “A primera hora”, el programa de la mañana con Pecho y Aída. Y vienen y dicen “no, queremos que sea más informativo”. Y es más tas, tas, tas, ahora pasó esto, vamos a hablar con fulanito, la noticia del día, de política. Y yo le dije a Pencho “Momento, yo periodista no soy, que quede claro”. Es que a mí no me vas a hablar con términos de “y entonces la economía del país…”. Yo eso no lo entiendo. “No está bien”, me dijeron, “para eso está Eduardo”. Por eso es que cambiaron a Eduardo porque él está en la noticia. Es mi compañero, él es el jefe de prensa de TCS. Entonces él es el que me va apoyando y yo voy aprendiendo. La verdad es que yo siempre veo atrás y digo “hoy hice más que hace un mes”.

¿Pero es muy diferente estar frente a un micrófono, como Eduardo sentado en el estudio y Manuel en los controles que frente a las cámaras?
Es diferente. Pero la televisión no es algo tan tranquilo por lo mismo. Yo digo que no me voy a sentar frente a un micrófono para hablar tonteras. Para eso, me quedo callada.

¿Pero es diferente estar frente a cámaras?
Sí, la televisión a mí me apasiona.

¿Y leer noticias?
¿Leer noticias?

Sí, es mucho más serio. No podés estar sonriendo todo el tiempo.
Es que hay más compromisos. A parte de la imagen fuera del noticiero. Porque eso es lo que oigo de la gente que trabaja en noticieros. Pero sí para un noticiero, no me veo. Me veo más en un programa de entrevistas, de temas de cualquier tipo… Sociales, médicos y hasta políticos, por qué no, pero el lado más Light. No tanto en “el tema de”.

¿Tenés ya algún proyecto planificado?
Pues sí, lo tengo desde hace ratitos. No me he sentado a prepararlo. Necesito alguien que me asesore, que me diga cómo se hace y cómo se pude presentar… Tenés que ver qué tipo de programa hace falta ahorita; y, qué es lo que la gente quiere ver y no hay.

¿Un programa cómo cual?
Me gusta mucho el programa de Lichi Rusconi.

¿“De mujer a mujer”?
Sí, me gusta mucho un programa así.

Será la competencia, pues.
Ja, ja, ja.

Ja, ja, ja.
Es que me veo en un programa así.

En ese período en el que estuviste en “Viva la mañana”, ¿te sentías cómoda?
Sí, de hecho sí.

Bueno, llegabas a trabajar con un viejo conocido, con Daniel.
Sí, estaba Daniel. Y aunque a los demás no los conocía, la gente que trabaja en cámaras y en todo eso son como un poco de la familia. Lo que me daba temor era porque no me podía el programa: utilizaban otros términos para presentar a un patrocinador y mientras te explicaban casi que te sentías una inexperta. Pero es por el teje y maneje de la producción del mismo programa y no porque no pudiera desarrollarlo. Y sí me sentí muy cómoda. Lo que me gustó es que la gente también cómo que lo tomó muy bien según algunos comentarios que me hicieron, como  “¿por qué te fuiste?”. Estaba como invitada y cubriendo a María Fernanda, nada más. Aunque fue una experiencia diferente, bonita y muy cómoda.

       
Enviar Imprimir  
 
 
Google

 
 
  + NOTICIAS
El embargo de Palo Alto
Daniel Valencia
Lea también:
  Palo Alto en Cartas
“Terrorista” por 26 largas noches
Rodrigo Baires Quezada

Lea también:
  Asamblea debe justificar esta semana la ley antiterrorismo
Resolución de la Corte favorece a Copa… por el momento
Edith Portillo
Breves
El Faro

Verónica Guerrero, presentadora y locutora

 
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Bulevar del Hipódromo, Edificio 237, Cuarta Planta,
Zona Rosa, Colonia San Benito, San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfono:(503) 22 45 64 69, Teléfono-Fax:(503) 22 98 04 80
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2006
Fundado el 25 de Abril de 1998