NOTICIAS
ELECCIONES 2009
MIGRACIÓN
EL FARO ACADÉMICO
INTERNACIONALES
OPINIÓN
PODCAST
REPORTE ESTRATÉGICO
ENCUENTROS
EL ÁGORA
PLÁTICAS
CARTAS
ESPECIALES
EDICIÓN ANTERIOR
ARCHIVO
SUSCRIBIRSE
RSS EL FARO


Tecnología
Libros
Revistas
Computadoras
Salud

 

Plática con Óscar Santamaría

“Yo quise ser presidente…”

Comandó el grupo gubernamental para la negociación de los Acuerdos de Paz, fue canciller de la República y casi casi candidato a la presidencia. Óscar Santamaría, un hombre que parece nunca perder la calma, llegó a La Ventana ofreciéndonos una hora para entrevistarlo… y se quedó, al final, tres horas completas, incluyendo un jugoso tiempo off the record que no les vamos a compartir.

Pero con la grabadora encendida habló sobre su llegada al gobierno de Cristiani y su mala relación con el expresidente Flores, que le ganó la candidatura presidencial.

Santamaría dice que, “si se dieran las circunstancias”, estaría dispuesto a buscar otra vez esa candidatura, siempre y cuando no tenga que confrontar con nadie. De cualquier forma, dice, para las próximas elecciones ARENA necesita a alguien con canas, que conozca a fondo el proceso salvadoreño de los últimos 20 años “y no de cinco”.

El excanciller tampoco rehuyó a las preguntas sobre la ley de amnistía, que quince años después sigue en el debate nacional.

También exploró otras partes desconocidas de su vida, como su paso por el fútbol profesional con el Atlético Marte y la Universidad de El Salvador;

La plática se hizo en la tarde, así que se conformó con un café capuchino y no quiso pedir postre, porque “desde joven no me gusta lo dulce”. Aún en las partes más incómodas de esta conversación, Santamaría ofreció siempre una sonrisa y una tremenda serenidad para responder abiertamente a todas nuestras preguntas. Con el mismo carácter con el que negoció la paz.

Por Carlos Dada, Sergio Arauz y Edith Portillo / Fotos: Toni Arnau
cartas@elfaro.net
Publicada el 12 de noviembre de 2007 - El Faro

Enviar Imprimir

Después de los Acuerdos de Paz, Cristiani lo propuso a usted para la candidatura presidencial, y no sólo fue con Calderón Sol, sino también, y mucho más, para la candidatura de Francisco Flores.
Sí, puedo decir que fui un precandidato. En aquella época todavía la decisión del partido se hacía sobre la base de consultas con las distintas estructuras del partido, y una decisión que se tomaba por el COENA en el momento como parte de una propuesta que llevaba a la Asamblea General. Después, en la elección ya del Presidente Saca vino esta otra modalidad de irse a ejercicios de primaria, llamémosles incipientes. Entendía yo que no sólo del Presidente Cristiani. Podía haber gozado de la aceptación de muchos sectores del partido. Pero lamentablemente al final vino una decisión ya conocida. Quien mayormente influyó para la elección del presidente Flores fue el presidente Calderón Sol. 

Calderón Sol nos ha dicho que él se autoimpuso como candidato presidencial, y algunos han dicho que ahí le dobló el brazo a Cristiani porque Cristiani quería a Óscar Santamaría…
Pero jugando dentro de las reglas vigentes. Pero usted sabe la influencia que puede tener el presidente de la República, sobre todo en la base de la organización partidista. Eso puede ser factor que incline la balanza, y eso creo que ocurrió. Porque yo sí creo que hubo una decisión al interior del COENA sobre la base de decidir quién de los dos podía ser quién finalmente optara.

Le preguntaba por la elección anterior, cuando Cristiani lo quería llevar y ganó Calderón Sol
De esa no me acuerdo mucho, porque yo estaba en un proceso importante de hacer realidad lo que habíamos firmado en Chapultepec. Ese era mi punto principal de honor, no fallarle al país en una etapa en la que yo había sido protagónico. Fui el jefe del equipo de negociación y el Ministro responsable de la ejecución de los acuerdos como Ministro de la Presidencia. Aunque algunas personas y encuestas en el periodo del presidente Cristiani me incorporaron como personaje reconocido de la vida política y aparecí en algunas encuestas de opinión como personaje protagónico, no estuvo mucho en mi mente aspirar en la búsqueda de eso.

Pero entendemos que en la mente de Cristiani sí.
Ah, esa fue la segunda vez que yo fui miembro del COENA, a partir del año 97, cuando dejo todos los cargos de la administración pública y dejo mis funciones en la OEA. Al nomás regresar de la OEA me ofrece el partido ser parte del COENA, y cuando acepto me dicen que el presidente Cristiani también iba a estar ahí. Y dije bueno, la historia nos vuelve a reunir. Yo era el segundo al mando del partido, después del presidente que era él. Y ahí vuelvo al trabajo proselitista y se crea una ola a mi favor entre las estructuras del partido de ser una opción a futuro, para el 99.

¿Y usted quería ser presidente?
Mmmhhhh… Yo sí siempre creí estar capacitado para poderlo ser.

Usted se quejó de que Francisco Flores dijo que usted no era el mejor candidato de ARENA.
Bueno, es que él dijo que yo debería decir que él era el mejor, jajajajajajajajaja.

Jajajajajajaja. Vé qué vivo, jajajaja
Y bueno, no me atreví a decirlo, jajajajajaja.

¿Cómo era su relación con Francisco Flores?
Después mejoró y pasamos ese capítulo, lo saludé ya en otras condiciones. Debo reconocer que su gobierno me nominó candidato para ocupar la Secretaría General del SICA. Él me propuso personalmente a los otros gobiernos centroamericanos.

¿Y no lo sintió como premio de consolación?
Bueno, creo que podía haber sido una forma de reconocerle los méritos a alguien en un terreno diferente, me tocó trabajar directamente con todos los presidentes de Centroamérica porque eran mis jefes.

Pero no es lo mismo
Ehhh quizás no era lo mismo conducir los destinos del país a ser parte de una agenda regional.

¿Y todavía quiere ser presidente? Por ahí lo comienzan a mencionar.
Bueno, yo ya dije que si las circunstancias del país propiciaran el que pueda de nuevo ser parte de una opción y si las realidades del país, que son muchas, así lo demandan, yo estaría dispuesto a dar mi aporte al país como ya lo demostré en el pasado, que cumplí las misiones que me encomendó el país y me puedo sentir satisfecho de que una de las grandes conquistas fue la paz.

¿Pero le gusta la idea de ser candidato?
No voy a ir a buscar ni luchas fratricidas con mis amigos que puedan estar aspirando a ello.

¿Quiénes son sus amigos que están aspirando a ello?
No sé cuántos puedan surgir, porque se habla de que el partido dé una apertura a manera de que surjan figuras que puedan aspirar al cargo. Me disculpan si no menciono nombres, pero sí sé que hay muchos que con méritos podrían optar al cargo.

Ya surgieron dos.
Yo conozco al Ministro Figueroa y la señora Vicepresidenta, me merecen todo el respeto y gozo de la amistad y el aprecio de ellos. Pero ellos han entrado a una competencia donde las posibilidades para poder salir electos pueden estar extendidas a otras personas y desde ahí habrá que considerar méritos  y créditos de cada uno de los aspirantes. Sí debo decir una cosa, y no porque yo ya lleve canas y años en esto, pero los temas del país requieren de mucha experiencia en el momento actual, de un conocimiento del proceso nuestro, no de los últimos cinco años, sino el proceso que hemos vivido en los últimos quince o 20 años requieren un manejo muy sensato para poder generar credibilidad y confianza a los diferentes actores de la vida política y social del país, y eso se gana logrando identificarse con estas personalidades. Estamos en una etapa distinta del país, ya pasó la etapa de exclusión política y hoy la competencia es para todos. No nos debemos de asustar de que tengamos competencia de otras corrientes ideológicas, porque esos fueron los acuerdos. Tenemos que bregar con realidades.

Le preguntamos tan directamente porque Calderón Sol dice que un requisito para ser presidente es querer ser presidente. ¿Usted quiere?
(Guarda silencio nueve segundos)…Mire, de querer serlo quise, y ya se lo dije que en la oportunidad anterior no lo fui. Ahí demostré que podía haber aspiraciones en mi persona.

¿Que todavía alberga? ¿Si hay condiciones quisiera hacerlo?
Sí, sin entrar a un encuentro de confrontaciones, no no no.

O sea que usted quiere ir de consenso…
Me defino ahora como un activo combatiente, pero combatiente por la paz, y en eso ando ahora en mi trabajo. Ando por varias partes del mundo hablando de este tema. Como Colombia, he estado en España y en Estados Unidos hablando de este tema, en Sudamérica…

¿Ya se le acercaron a sugerirle la candidatura?
No, jajaja. Me hablaron tres o cuatro amigos un día y me dijeron mira, qué interesante lo que está pasando, y al final me dijeron que si me animaba o no a partir de lo que estamos viendo.

¿Y ese amigo era Cristiani?
No, no, no, jajaja. Son buenos amigos que hicimos en el partido, que también ven con mucha preocupación la consolidación de una candidatura que le dé las posibilidades al partido de salir exitosamente.

Y usted les dijo: “No, miren, yo no me quiero pelear con Bobby”.
No, jajaja, no. No, yo no estoy en ninguna condición de ir a disputar con nadie ni confrontar con nadie. Si las circunstancias el día de mañana lo facilitan, pues bueno…

¿Y qué circunstancias serían esas?
Bueno, usted sabe, en el debate interno yo creo que debe evaluarse todo, hacerse un análisis serio y profundo de cómo articular un proyecto que goce no sólo de la confianza al interior de la organización sino que especialmente afuera.

¿Y no cree que ninguno de los dos precandidatos pueden?
No no, yo no quiero desautorizarlos de ninguna manera.

Pues dijo que se necesita gente con mucha experiencia, con canas, no con cinco años…
Yo sólo agrego otro elemento, que es importante, un elemento que sumo al análisis y la discusión, que es la experiencia. En otra oportunidad hablaban unos amigos de cuánta gente joven está ahora accediendo al poder, y es cierto, es un fenómeno que se ha venido dando en el continente nuestro, pero ahora ocurre al revés. Se habla de llevar al poder a la gente que ya lleva buenos años de bregar en la parte política y de generar una serie de aportes a la misma causa del buen gobierno y la gobernabilidad. Pero esa es mi opinión, no es que yo esté trasladando lo que otras personas puedan estar pensando. El candidato debe de generar conexión con otros sectores e identificación de los puntos prioritarios de una agenda de nación. Yo tengo claro eso, si usted se recuerda yo en enero estuve trabajando en un proyecto orientado en esa dirección.

Claro, el documento de acuerdo interpartidario que usted redactó con Samayoa. ¿Qué pasó ahí? Le frustraron su texto.
No, ahí no estaba sólo yo, estaban todos los partidos políticos, y nos pidieron a mí y a Salvador Samayoa que fuéramos colaboradores y receptores del debate y que hiciéramos una propuesta que pudiera estar sobre la base de lo que ellos pudieran evaluar y por supuesto modificar o enriquecer que así fue al final, y desde ahí poder hablar de acuerdos de segunda generación con motivo de los quince años que celebrábamos en ese momento. Creo que logramos plantearlo, pero en la parte última, la del consenso final, no se logró el éxito. Que se interpusieron alguno que otro problema, algunos otros intereses de una u otra parte….

¿Cómo cuáles?
Yo no sé todavía por qué no se logró. Mire, ¿y de qué están hablando los amigos que fueron a Toledo? De eso mismo fueron a hablar.

Pero el que se echó para atrás a última hora fue su partido.
Yo no creo que sólo haya estado de una parte. Me parece que estuvo en un entorno que no facilitaba la decisión en el conjunto. Si le comentara los problemas que vivimos con los acuerdos de paz… Es muy fácil echarle a uno la culpa, pero al final todos son héroes y parte de ese éxito.

A ver, pero usted estuvo en Madrid para el festejo de los quince años, y allá todo era paz y armonía. Aquí fue otra cosa.
Sí, es que habíamos caminado muy bien, y esperábamos la transcripción final, porque era un buen momento. Estábamos al final entendiendo que la historia nos autorizaba para poder decir de nuevo hay que darle esta oportunidad que la paz tiene de poderse manifestar en esta otra etapa en que la temática del país está. Yo se lo dije a alguien, era un punto de partida para discutir los grandes temas del país, no eran acuerdos.

Pero a quién se le ocurre meter en ese texto dos temas que parecen tabúes para este gobierno, como la reforma fiscal, que ya le costó la cabeza a un ministro, y la reforma electoral que tampoco quieren tocar.
Yo creo que sí se han tocado. Se trata de poder generar los espacios para ponernos de acuerdo. Cuando alguien cierra los espacios entonces sí estos temas pueden naufragar. Habíamos logrado abrir los espacios y estábamos siendo congruentes con lo que habíamos dicho, conmemoremos también los acuerdos en sus quince años con otra demostración del espíritu de Chapultepec, generando los niveles de consenso que deben de haber y con una agenda sobre la cual podemos discutir. Era el momento de poder facilitar la discusión de estos temas en un orden de poder aplicar una metodología y establecer un orden de los temas que considerábamos los más trascendentales del país. Eso era todo. Usted me dice el tema fiscal, pero ahora se discute en toda América Latina y es parte de la agenda del BID y del Banco Mundial y del Fondo Monetario, que son los que vienen a meter la reforma fiscal sin que usted se dé cuenta, jajajajaja.

Jajajajaja.
Yo no lo veía como algo que pudiera representar tabú o peligro. Ni el tema electoral, que está alrededor de la modernización del sistema. La gran reforma de Chapultepec fue la modernización de la institucionalidad. Es lo mismo con la reforma electoral, tanta discusión en el seno de la OEA sobre reforma electoral, y es parte de su agenda hemisférica. ¿Y cuándo lo van a discutir aquellos países que tengan interés de modernizar su sistema? Para eso hay que ver primero los déficits que tiene el sistema para ver si requiere de legislación nueva o reformas a la ley vigente. La reforma electoral es garantía para la ciudadanía, para legitimar y transparentar los resultados y generar credibilidad y confianza. Cando decíamos que eso estaba para llevarlo a discusión, los partidos políticos lo siguen discutiendo, hay hasta una comisión que se llama de reforma electoral…

Pero hay que ver cómo funciona
Jajaja. Sí.
                        

¿Usted cree que se necesita una nueva generación de acuerdos?
Se dice que las sociedades son dinámicas, y los procesos también. A mí me parece que la búsqueda de acuerdos y consensos en el país debe ser una tarea a realizar a la base de incorporar en la agenda del país decisiones que deben de ser sinónimo de políticas de Estado, es decir de políticas que deben permanecer estables en el tiempo. No es la política del gobierno de turno, sino la política del país y ahí me parece que no hemos logrado todavía coincidir. Si lográramos alcanzar esos acuerdos, que yo les llamo agenda mínima y otros le llaman agenda de nación, eso sería lo ideal para mí. Sobre la base de acuerdos políticos entre los diferentes actores de la agenda política, y no me refiero a uno ni al otro, pero eso le daría las posibilidades al país de ir más allá de donde hemos llegado pero sobre todo de lograr la estabilidad político social que el país requiere y que las futuras generaciones están esperando de sus actuales líderes.

Cuéntenos cómo entró al gobierno en 1989.
Hay una historia previa, porque tenía unos amigos que habían estado también desde los inicios en que el partido (ARENA) se funda. Éramos bastante amigos y, en alguna medida, en todo ese periodo hay reuniones para conocer la problemática del país y surge entonces la organización en una actividad que se realiza en Guatemala.

Entonces usted fue de los fundadores.
No. Después de que se va dando cuenta uno de que va avanzando la acción partidista y que van incorporando nuevos miembros, yo quiero mencionar que en todo mi periodo de los años finales de los setentas a principios de los noventas trabajé con el sector empresarial privado. Fui abogado de la Asociación Salvadoreña de Industriales, asesor de la Cámara de Industria y Comercio, y posteriormente pasé como director ejecutivo de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP). Y eso lo combinaba con mi práctica profesional, tenía mi despacho de abogado para llevar la tutela de algunos clientes.

       
Enviar Imprimir  
 
 
Google

 
 
  + NOTICIAS
FMLN corona a Funes
Carlos Dada y Sergio Arauz
Adidas reclama al gobierno por no ayudar a ex trabajadoras de maquila
Edith Portillo
Cuatro bancos obligados a devolver $2 millones por cobros indebidos
Daniel Valencia
Astor Escalante llegó a las barras show… con periodistas
Daniel Valencia
Impuesto al cemento CESSA se debate en comunicados
Daniel Valencia
EDESAL se desliga de Salazar Romero
Daniel Valencia
Plática con Óscar Santamaría
 
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Bulevar del Hipódromo, Edificio 237, Cuarta Planta,
Zona Rosa, Colonia San Benito, San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfono:(503) 22 45 64 69, Teléfono-Fax:(503) 22 98 04 80
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2006
Fundado el 25 de Abril de 1998