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Plática Rubén Rochi, ministro de Turismo
“Nos han estigmatizado… no somos más violentos que Iraq”
Sergio Arauz, Edith Portillo y Daniel Valencia / Fotos: Edu Ponces
cartas@elfaro.net
Publicada el 05 de noviembre de 2007 - El Faro |
Cómo lidia un ministro de Turismo con una cifra de 10, 11, 12 muertos diarios, con reportajes como el de National Geographic…
Le cuento algo que ya sucedió. No recuerdo cuando salió. Decía “Macabro día”, 10 muertos ayer… al día siguiente fueron tres muertos. Y la nota decía: “tres muertos en tres horas”.
Igual son muchos muertos.
Uno es mucho, aquí y en cualquier país del mundo. Y nos han estigmatizado. No somos el país más violento del mundo. No somos más violentos que Iraq…
Ministro…
… y como un montón de lugares que tienen conflictos serios. Hay un etiquetamiento que no nos ayuda en el exterior. ¿Cómo lo manejo? Con la verdad. Es un tema lamentable que las autoridades competentes están haciendo lo que les corresponde; y lo que les acabo de decir, en materia de turismo, al igual que todas las ciudades del mundo, hay lugares donde van los turistas y hay lugares donde no van.
Lonely Planet dice que casi no hay que visitar El Salvador, porque es muy violento.
El último no.
¿Lo cambiaron?
Sí. Lo acabo de recibir. Hace un mes lo traje. A todo dar. Y pone como una anécdota de alguien que regresa a los Estados Unidos. Y dice: ¿Y qué anduviste haciendo ahí, si es peligroso? Y responde: es más peligroso ir a Guatemala, a México… menciona como a tres países. Ese estigma que tiene El Salvador no es cierto.
¿Y cómo logró que lo cambiaran?
…
Jajaja
Con el trabajo, el esfuerzo. Mi trabajo es ese, tratar de limpiar un poco la imagen del país. Tratar de desetiquetar (sic).
Hay quienes bromean que el eslogan El Salvador Impresionante se refiere a que acá se hace un turismo extremo, por causa de la violencia.
Mire, el salvadoreño siempre se caracteriza por ver más bonito el jardín del vecino que el propio, hablamos del morbo. A mi me pasa. A mi sólo me hablan cosas negativas; y me encuentro con gente del exterior y sólo me hablan de maravillas. Tenemos que hacer un esfuerzo por levantar la autoestima del país también.
¿A qué lugar que promociona el país ha ido?
A muchos, pero no puedo decirle: he recorrido los 21 mil kilómetros cuadrados del país.
¿Al Tunco ha ido?
Claro, recientemente. ¿Ustedes ya fueron al parque ecológico de Cinquera?
No.
¿Ya fueron a ver los tatus de la Montañona?
Nos está haciendo quedar mal jajaja
Me faltan algunos lugares que ver, pero aparto unos dos días a la semana para hacer visitas técnicas.
¿Su familia hace turismo?
Sí, tratamos de aprovechar los fines de semana.
¿Y adónde le gusta más ir a turistear?
Sería injusto decir que me gusta más un lugar que otro, pero yo soy más a playa que a montaña. De hecho, toda mi vida he preferido ir más a playa que a montaña. Pero hay montañas impresionantes, toda la zona norte de Chalatenango es extraordinaria. El Pital, San Ignacio, La Montañona…
Con las playas, ¿no le afecta al turismo que muchas sean privadas?
En efecto es un problema. Qué diera yo por tener un pedazo de tierra grande para poder hacer un desarrollo integralmente planificado. Estamos buscando esa posibilidad, de hecho hay una extensión de tierra grande (no puedo mencionar nombre porque son conversaciones), pero resulta muy difícil. Vamos a seguir intentando, no tengo garantías de nada, en donde quisiéramos que los propietarios de esta tierra se sumaran en una figura jurídica, para lograr un control de tierra grande, para poder hacer un plan maestro de desarrollo. Pero mientras no existan extensiones grandes de terreno para poder trabajar proyectos planificados, difícilmente se logrará un orden. Sólo así se puede delinear un master plan donde sepamos adónde irán las calles, la infraestructura básica, los hoteles, las casas de la gente que trabajará ahí. Aquí no es sólo cuestión de hoteles, en los proyectos integralmente planificados se delinea todo eso.
¿Y cómo lidia con los pequeños empresarios que no fueron beneficiados con exención de impuestos?
Es un tema que los medios de comunicación han desdibujado. El 90% de la empresa turística del país –y casi en el resto del mundo- son PYMES. Y aquí no metamos a la micro. Aquí es PYME. Los negocios de las PYMES difícilmente cuestan menos de 50 mil dólares. La mayoría de aquellas personas que están por debajo de inversiones de 50 mil dólares son informales, y tampoco se formalizaría para entrar a un paquete de incentivos fiscales. No estarían dispuestos a ceder la libertad fiscal que tiene para que esté el Ministerio de Hacienda monitoreando el tema fiscal. No digo que el 100%, pero me atrevería a asegurar que la gran mayoría, el 98% de PYMES, difícilmente harían inversiones apegadas a los incentivos fiscales por debajo de los 50 mil dólares.
Pero que una PYME haga una inversión de más de 50 mil tampoco es tan normal.
El costo de una habitación de un hotel de dos, tres estrellas, costo promedio, no baja de los 20, 25 mil dólares. Y no hablo de cuatro paredes, sino del proyecto tal dividido entre el número de habitaciones. Y la ley habla de asociatividad. ¿Usted no puede con los 50 mil? Se permite la asociatividad. ¿Por qué se puso los 50 mil? Porque sería muy difícil para hacienda fiscalizar micro inversiones sujetas a incentivos fiscales. El costo de administrarlas es altísimo.
(El ministro reclama, entre risas, que la entrevista ya no se hizo tan Light. Cambia el tono y nos cuenta de su familia, su esposa, sus hijos y del tiempo que le quita el cargo para atenderlos. “En una ocasión, llegué temprano a la casa, como a las 5:30, todavía había luz. Mi hijo estaba sentado en la computadora y me dice: ¿y qué estás haciendo aquí? ¡Si aquí vivo yo jajaja!” ).
¿Tiene alguna afición?
Troto todos los mediodías. Si me piden entrevista los mediodías trato de no aceptarlas. Bloqueo mis mediodías.
¿Dónde trota?
Me han permitido trotar alrededor del campo de golf del Campestre. Al principio trotaba en la calle, al final de la Escalón, y me pidieron (por seguridad) que no trotara en la calle. El lugar más cercano a mi casa es el campo de golf. Entonces le doy dos vueltas al perímetro del campo de golf y bien bonito porque es al aire libre. Son más o menos como cuatro kilómetros aproximadamente.
¿Y cree que podrá hacer más kilometraje allá adentro?
¿Que si podría hacer más?
Pue sí, como lo piensan ampliar.
Ahh no sé.
Jajaja
… y jugaba tenis los sábados en la mañana. Hoy lo he dejado. Y desde que era chiquito, con mi papá, éramos cazadores. Hoy de vez en cuando salgo a cazar. Soy cazador de plumas. En la jerga de la cacería hay cazadores de pelos y cazadores de plumas. Yo soy cazador de plumas.
¿Cómo así?
Caza de pichón, de patos, palomas, codornices.
¿Adónde se caza aquí?
Hay áreas. De hecho está regulado por Medio Ambiente. Hay que adquirir una licencia.
¿Tiene carné?
Sí. Tengo mi licencia de caza. Esa se saca una vez cada año.
¿Y hay muchos cazadores aquí?
No sé si habrá registrados. Habemos varios grupos. Yo tengo dos grupos con los que salgo a cazar.
¿Tiene perro?
De infancia tuve un German Pointer. ¡Cazar con perro es una belleza, un espectáculo! Entrené un perro cuando era joven, allá por los setentas, ochentas. Y precioso. Por que la codorniz va adelante y el perro la busca. Y cuando las ve apunta, las vuelve a ver, espera que uno le dé señal y se tira para que salgan volando.
¿Usted es militante de ARENA?
No estoy registrado.
¿Pero simpatiza?
Digamos que simpatizo con la filosofía de libertades y de libre empresa. Eso no lo puedo negar.
Bueno, igual le preguntaba porque le quería pedir que nos diera un tutorial de análisis de marketing de los partidos políticos del país…
No me quisiera meter en eso.
Jajaja
Además, el tema de marketing político es un tema muy especializado, y no me quisiera meter en un tema que desconozco jajaja.
¿Lamentó la salida de Eduardo Zablah?
Sí. Además de que hay amistad, trabajábamos muy bien. Esto no quiere decir que con el nuevo secretario técnico no. Pero siempre hay un grado de afecto que viene de muchísimos años atrás y su capacidad profesional también. No lo puedo negar.
¿Usted vio alguna vez la lucha libre mexicana?
Fui a la arena metropolitana cuando era niño. Era apasionado de la lucha libre.
¿Y de quién era fan, de los rudos o de los técnicos?
Había un luchador que se llamaba The Tempest. Usaba una máscara blanca. Ustedes estaban muy cipotes para eso.
¿Este qué era?
No era de los rudos, era de los buenos.
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