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José Domínguez, diseñador de moda
“Si la modelo es muy bonita no van a ver el vestido”
Un poco parco para hablar. Aún así , aclara algunos mitos del mundo de la moda. José Domínguez es uno de los más exitosos diseñadores de El Salvador, tiene tres tiendas en tres importantes centros comerciales Habla de clientes satisfechos, acepta que en algunos casos la moda puede llegar al ridículo si la persona parece disfrazada y recomienda a sus clientes modelos que vayan “acorde a las condiciones físicas y el entorno”.
El diseñador recomienda cómo asistir a bodas en la playa y desmitifica el mercado de la farándula salvadoreña -aquí, dice, las estrellas no compran, piden prestados a los diseñadores a cambio de mostrar la marca en televisión y anunciar eventos-.
Por Sergio Arauz/ Daniel Valencia/Edith Portillo / Fotos: Edu Ponces
cartas@elfaro.net
Publicada el 22 de octubre de 2007 - El Faro |
¿Por qué diseñador?
Comencé una carrera administrativa, egresé, pero era una carera muy común. Yo quería hacer algo diferente, algo que no lo hiciera tanta gente. Cuando comencé no había tanta gente. Ahora están surgiendo nuevos talentos. Decidí estudiar diseño de modas, acá y en Guatemala; y comencé a trabajar. Me gusta mucho el diseño de modas, crear algo diferente.
¿Siempre quisiste eso?
De niño siempre tuve la ilusión de crear, hacer algo. En mis cuadernos siempre tuve algún boceto, siempre boceteaba, dibujaba. Y tal vez porque en el país no se daba mucho lo del disk, y porque tus papás te mandaban. A mi papá me decía: ¿y para qué vas a estudiar eso? Eso no es de hombres. Todo eso como que me detenía. Cuando pude financiarme fue cuando pude hacerlo. Entré entonces al AICOTI, un instituto de diseño de modas.
¿Eran muchos alumnos?
Pocos, 12 ó 13. Era muy personalizado. Los profesores eran de diferentes países. Teníamos de Japón, Italia, que tenían buenas ideas y supuso como absorber lo que nos transmitieron.
¿Había muchos hombres?
Realmente hombres éramos dos.
¿Quién era el otro?
Fíjate que…
¿No trascendió?
Yo no lo he visto. Quizá está por ahí, haciendo algo. Cuando tuve la oportunidad comencé a trabajar. Comencé con unas amigas. Ellas no le pagaban a uno, pero lo hacía por placer, por hacer algo diferente. Mi primer vestido se lo hice a una amiga que ahora está en Italia. Creo que me dio 50 dólares, y yo creo que había gastado como 100 dólares para hacer el vestido.
¿Cómo era el vestido?
Fue un vestido aqua en una seda glaceada, muy bonito.
¿Qué se necesita para ser diseñador?
Sobre todo mucho talento. Podés ir a la mejor universidad, tener las mejores escuelas, pero si no tenés talento… podés tener todas las técnicas, las más avanzadas, pero si no tenés esa creatividad no harás mayores cosas. Te vas a encajonar en un sólo proyecto o estilo. Y no vas a pasar de ahí.
¿Cómo se hace un vestido?
Tenés que iniciar con una modelo, una persona que lo necesite o con una inspiración. Mis vestidos casi todos son a la medida, aunque en la tienda hay vestidos listos para usar. Pero cuando llega una clienta, habla conmigo, se sienta, me cuenta el tipo de evento que tiene, se analiza su figura, se mira su piel, su tez, y de acuerdo a eso se le hace una propuesta. El que me más le gusta y el que más se adapte a ella es el que escoge.
¿Cómo le harías un vestido a Edith (Portillo)?
Bueno, tiene muy bonita figura. Puede ser un vestido de una o dos piezas. Depende también para la ocasión.
Vaya (dice Edith), para mi graduación, será la otra semana.
¿De dónde te gradúas?
De la UCA, ¿eso también cuenta?
Es importante porque las graduaciones de las universidades todos los vestidos son negros. ¿En la mañana o en la tarde?
En la mañana.
De preferencia tendrías que llevar un vestido corto. Tres cuartos. Algo un poco cubierto, no puedes ir strapless porque es en la mañana. Una especie de tirantes y unas manguitas pequeñas. Eso sería. En un lino ligero y una tela caída para que tengas mucho movimiento y no te vaya a quedar tostado y te veas muy light, o muy de día. Por ser de día es muy difícil. Tenés que conseguir una buena tela para el evento y un buen corte.
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¿Cómo aprendiste a hacer esas evaluaciones? ¿Lo dice el sentido común o la escuela?
La escuela te da la técnica, pero mucho depende el sentido común. Y todos los días debes leer algo diferente, irte cultivando. Porque la moda todos los días cambia. Internacionalmente hay dos temporadas muy marcadas en el año. Aquí tratamos de adaptarlas a nuestro sistema de vida. Aquí invierno o verano igual hace calor. De repente, acá algunas tiendas tienen como abrigos, pullover. En el caso de ella, anda un suéter que no todos usan. Porque no todos sienten la misma temperatura. Aquí mucha gente en verano o invierno igual usa jacket. Estamos tropicalizados y nos podemos adaptar a cualquier tipo de vestimenta. No es el hecho de hacerlo sólo por sentido común sino que también adaptarlo a nuestro ambiente.
¿En tus tiendas no hay ropa hecha?
Hay algunos diseños ya elaborados. Yo diseño según lo que se me ocurre, lo que me gusta. Pero no todas las personas tendrán el mismo gusto. Tengo clientas que llegan con su idea de lo que quieren. Y de repente te dicen: “No, esto no lo quiero, no me gusta, o este me gusta, pero ¿le podés hacer algo diferente?” Hay diseños que son como muy pequeños y el cuerpo medio de los salvadoreños es bastante grueso.
¿Gordo?
Gordito.
¿Para hombres tan bien diseñas?
Sí, bastante.
¿A Sergio (Arauz) que le recomendás?
Él es así como un poco desenfadado. ¿Así te vestís regularmente?
Sí.
Jajaja.
Hoy va elegante.
Jajaja. Creo que lo más importante es tratar de utilizar la ropa como más a tu medida. Esa camisa es demasiado grande para tu talla. Una talla menos. En El Salvador eso tendemos a hacer, ponernos ropa muy grande. Tú realmente no eres gordo, pero la ropa te hace ver gordo. Te hace ver más chiquito y más gordito.
Pero hay gente que se viste bien socadita.
Es que los extremos no son buenos. Siempre hay un punto intermedio. Lo más importante es utilizar la ropa a tu medida. Mucha gente confunde lo tallado de lo apretado. Una ropa tallada es una que te queda a tu medida.
¿Edu (Ponces) no anda muy apretado?
No, está muy bien, es tallado. También él anda con una camisa a su medida. No le queda muy grande ni muy pequeña. Le queda muy bien.
(Miramos a Daniel y la evaluación es colegiada: ya está casado y por eso se viste combinado y tallado)
¿Nunca han llegado a pedirte algo descabellado?
Hay de todo. Los jóvenes, adolescentes. Que unos son Punk, otros Dark. Y llevan sus ideas, que quieren su vestido de 15 años con negros, más detalles negros que otro color.
¿Y se los haces?
Si la mamá lo permite se les hace.
Es vestido de 15 años Punk. ¿Cómo es eso?
Lleva detalles negros, cintas, metales… mucho tul suelto, que sale.
¿Eso es ridículo? ¿Se puede llamar así?
Sí, pero como el grupo de amigos de ella son como del mismo ambiente, ella se siente cómoda, bonita.
Cuando la moda llega al ridículo, ¿qué pasa?
Es como todo. Los seres humanos siempre tratamos de vernos diferentes. Y por vernos diferentes caemos en ridículo. ¿Cuándo no caemos en ridículo? Cuando utilizamos ropa que va de acuerdo a tu forma de vida. Tú ves a los rockeros, muchas hebillas. En el grupo de ellos andan bien puestos, a la moda, según su género. La gente debe vestir de acuerdo ala ocasión y el lugar. Cada quien tiene el estilo de su diario vivir. Tú te vestís así de diario, imagino…
Sí.
Si vas de repente a un evento, debes ir de acuerdo a ese evento.
¿Cómo voy a una boda en la playa?
Para una boda en la playa, la camisa que andás está muy bien. El pantalón también podría pasar. Tal vez podrías ajustar un poco más la camisa a tu medida.
¿No hay que llevar saco?
No. A menos que sea una boda bien formal podés llevar un saco. Pero tiene que ser de lino y de mezclilla. No vayas a llevar un saco de casimir o de lana.
¿Por qué?
Porque es demasiado caliente y vas a caer en ridículo y te vas a ver muy mal. Igual no vas a vestir de negro para ir a una boda en la playa. Para la boda en la playa los colores son más pasteles, más ligeros.
¿Cuál es el perfil de clientes que tenés?
Es normal, común y corriente. De todo. Mucha gente piensa que sólo llega gente con mucho dinero. Realmente no. Llega gente que tiene un evento especial, se prepara, ahorra…
¿Ya te ha llegado algún funcionario?
Sí. En la elección pasada tuve a una candidata.
¿A alcaldesa?
Jajaja.
Jajaja.
Llega de todo. Cipotas, gente de los medios políticos, de televisión.
Tu tienda es una de las más grandes, junto a la de Carlos Herrera.
Tengo tres tiendas. Una en Multiplaza, mi taller en la Escalón y una en San Miguel. Y ahorita está el proyecto de abrir una en Honduras y Costa Rica.
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