¿Porqué es tan guapa María Elisa?
Ja, ja, ja. Si me considero guapa, porque si yo no me quiero no puedo
querer a nadie más. Pero tampoco es: por qué es guapa
María Elisa Parker… mis papás me hicieron con amor,
supongo.
…
No creo que sea una mujer guapa totalmente.
No diga eso por favor.
Yo creo que mis ojos son lindos y eso me hace ver guapa, pero no tengo
características de una mujer guapa.
No estoy de acuerdo.
!¿Y por qué?¡ ja, ja, ja. Qué quiere que
haga. Si tu analizás mis rasgos no son perfectos, lo que pasa
es que mis ojos son lindos, que los saqué de mi padre, of course.
¿Qué bonanzas te ha dado la belleza?
Creo que te abre muchísimas puertas, una puerta o varias por
un instante. Te abre la puerta para entrar a un lugar, pero dentro del
lugar tenés que demostrar mucho más. La belleza es cómo
un ticket de entrada, luego tenés que demostrar que sos capaz.
¿Cómo empezaste vos?
Todo el mundo conoce esa historia.
Yo no.
Desde chiquita empecé con los comerciales. Alguien de una agencia
de publicidad le dijo a mi mamá que yo comenzara a hacer comerciales
y empecé desde chiquita a modelar. Después me salió
una oportunidad, cuando tenía que grabar uno de los comerciales
en Canal 2. Daniel Rucks estaba en la grabación y me dijo que
si quería hacerme un casting para Plop y le dije que sí.
Plop, lo recuerdo.
Ya viste que te dije que sabías mi historia.
¿Soñabas con la fama cuando eras niña?
No se trata de la fama, a mi me gusta la televisión, no es por
fama ¡Me encanta!, yo disfruto. Viva la mañana ha sido
una experiencia que yo disfruto, para mí es como que estoy en
mi casa. El televidente creo que así lo ha sentido. O sea, a
mí qué me importa que mi floor manager me diga que no
me puedo tomar la taza de café. Si tengo ganas de tomarme una
taza de café me la tomo. ¿Me entendés?
Podemos decir que sos como salís en Viva la mañana.
Así soy. Súper eléctrica.
¿Y la imagen de Canal doce cuando salías seria
presentando noticias?
Nada que ver. Y para mí eso es bien controversial, porque yo
creo que eso de las noticias va cambiando poco a poco. No podés
seguir dando a la gente una seriedad solo porque es la imagen que querés
proyectar. Lógico que eso te da credibilidad, y para dar noticias
necesitás credibilidad, pero creo que el televidente va aceptando
un poquito más la frescura y la normalidad de cualquier ser humano.
O sea, el televidente no te puede seguir viendo como que si tú
sos falso todo el tiempo.
Pero…
Lo que pasa es que los formatos ya están establecidos así
y eso ya ni modo. Tu seguís un formato que sigue tu televisora.
Estábamos en Plop.
Quince años. Me llama a un casting Daniel, al día siguiente
me llama para negociar que yo ya estaba elegida. Entré a Plop
y seis meses después entró mi hermana. Así que
al final éramos el gordo Max, mi hermana y yo.
¿Y tu hermana qué se ha hecho?
Eeeh, madre con dos hijos. Ama de casa abnegada, ahí te respondo
todo. Ja,ja,ja,ja.
No son gemelas.
Pero si se vendió así en el programa, nos parecemos un
montón. Pero nos llevamos un año cinco meses, ella es
mayor que yo, lo aclaro. Después me salí de Plop y me
encontré a Mauricio Funes en un hotel capitalino donde me hace
la oferta de entrar a un noticiero, lo cual para mí era jalado
de los pelos.
¿A los 16 años comenzaste a presentar noticias?
A los 16. Mauricio dijo: yo te voy a entrenar. Y pasé seis meses
con él en una capacitación y la gente me comenzó
a ver vieja dentro de canal doce, no sé si te acordás
que la gente decía es que ella es una vieja.
Yo nunca diría eso de vos María Elisa.
Ja,ja. Pero yo tenía 16, 17, 18 años y me veía
vieja porque me crearon para verme vieja, maquillaje de vieja, ropa
bien de vieja, porque yo era una niña.
¿No era muy difícil trabajar presentando noticias
sin conocimiento de la política o realidad nacional?
Lo que pasa es que me encantaba, y a mí no se me hizo tan difícil
porque tenía a la par a uno de los mejores. (Mauricio Funes).
Como que tenía el backup de él.
¿Cómo fue el entreno que te dio Mauricio?
Toda una capacitación que te dan en noticias, leer el prompter
no es todo, hay que aprender a improvisar. Me hacía leer mucho.
Fue tu sensei y vos su pequeño saltamontes.
Total. Total. Se lo agradezco porque le apostó por una niña,
no es difícil que te den una oportunidad cuando vos ya tenés…
yo pasé en el Canal Doce seis años. Que te den una oportunidad
después es más fácil. Él apostó por
mi cuando yo no tenía nada de experiencia.
¿Cómo?
Es que yo llegaba con lonchera al canal, era una estudiante de colegio.
De las clases a presentar noticias.
Al revés, daba noticias y después me iba a clases. Pasaba
al aire de seis de la mañana a seis y treinta. Después
me iba al colegio donde entraba a las siete.
Y los demás…
Para ellos era increíble, no cualquier niño de colegio
puede presentar noticias. Ya luego fue una juventud universitaria, pero
vaya, mi juventud fue creciendo dentro del Doce.
Ahora estás en una revista matutina y presentás
noticias…
¿Cómo se manejan las dos cosas?
No, esa va después. Ser presentadora no es sólo
leer prompter decías, pero ¿vos te considerás periodista?
Yo me considero presentadora. O sea, el periodista es el que recopila
la información en la calle y yo no puedo hacer eso, nunca lo
he hecho.
¿Tampoco lo harías?
No sé, tendría que probar.
No te gustaría creo.
Nooo, si es que tendría que probar. Lo que pasa es soy bien desubicada
y creo que me perdería en las calles. Lo respeto mucho, y creo
que es muy, muy difícil, te arriesgás muchísimo,
creo que no se le da el lugar que tiene que dársele al periodista.
Hace muchísimo trabajo y como que luego el periodista cree que
le quitan su trabajo porque es el presentador el que presenta la nota.
Puede ser.
Yo no creo eso. Es un trabajo en conjunto, es un trabajo en equipo,
detrás de lo que yo hago hay millones de personas. Mi trabajo
y el trabajo de ellos lo reflejo al aire.
No te preocupa que alguien diga: ella está ahí
porque tiene una cara bonita y todavía se cree periodista.
Yo soy presentadora, no soy una periodista. No recopilo la información,
trato de trasladarle la información al ciudadano como siento
la noticia. Veo la nota del periodista, así como escribiste la
nota así se la quiero transmitir a la gente.
Pero vos siempre salís bien seria.
No podés transmitir llorando. Lo que pasa es que vos tenés
que ir dando cierta entonación a las palabras. Si la nota es
triste, hay ciertas entonaciones que hago para transmitirla.
¿Y qué pasa cuando se te apaga el prompter?
Improviso o me voy a guión. Cómo hacen todas las presentadoras.
¿Ya te ha pasado?
Si se apaga el prompter, empiezo a decir la nota de lo que yo me acuerdo
que leí, con mis palabras. Y si no, tenés la posibilidad
de un guión impreso al que siempre te vas.
¿Siempre andás tu guión?
Antes se usaba mucho el guión impreso, cuando aparecía
sentada, hoy como aparecemos parados, yo personalmente trato siempre
de tenerlo, pero ahora como que de repente no le gusta al televidente
que pasés media hora parada y con el papel en la mano. No tiene
ningún sentido.
¿Y por qué no dar sentada las noticias?
No sé, es para hacer más frescos los noticieros. Si tenés
un solo tiro de cámara, como que aburre estar viendo lo mismo.
Es para poner un poco de dinamismo en el noticiero.
Un ejemplo de un error garrafal en el que te hayas quedado en
blanco…
Nunca me he quedado en blanco niño, ¡ni lo diga! si no
ya me hubieran echado. Si me han pasado cosas, como que se me ha caído
un arito y ha rebotado como 300 veces mientras estoy leyendo. Y se oye,
placa-placa-placa. Se me paró una mosca en la nariz. En serio.
Jajajaja
Siii. Mauricio me había dicho que yo no me podía espantar
con nada. Estoy leyendo el prompter y veía la mosca aquí
(señala la nariz) y Ja-Ja-Ja. Voló hasta que terminé
de dar la nota. Así aparecí con la mosca durante toda
la nota.
¿Y qué hiciste?
Nada, terminé de leer. Te entrenan con alguien que te hace burla
para que no te podás reír.
El entrenamiento de un presentador pasa porque alguien le cuente
chistes mientras trabaja…
Siii. Se hace, en el Doce lo hacía.
¿Vos cómo has reaccionado?
Me quedo sentada, gracias a Dios. Nadie lo ve, pero quizá yo
tengo metidas mis uñas debajo de la mesa. Ja-ja-ja. Una vez,
me pusieron a un chavo en el techo y comenzó a samaquiarme las
luces y como eso es lo que pasa cuando tiembla en el canal. Yo estaba
al aire y habían colgado al chavo para ver cómo reaccionaba
en un temblor. Así sucede.
Hoy va la pregunta de hace unos minutos. ¿Cómo
cuadrás salir en una revista matinal donde salís como
decís que sos y luego en un noticiero?
Mirá, separo mucho los proyectos, la parte administrativa de
cada uno es totalmente diferente. Lo tengo súper separado, lógico
que soy María Elisa en Viva la mañana y en el Noticiero.
Exacto.
Lo que pasa es que a mí me han conocido durante ocho años
presentando noticias y cuando me dijeron lo del proyecto Viva la mañana
fue como: apostémosle a que la gente conozca un poco más
de lo que sos. Realmente le he mostrado al televidente quién
soy, dentro de Viva la mañana. Claro que no voy a salir bailando
en el noticiero como lo hago en Viva la Mañana, aunque un presentador
baila, y quien crea que no es así está equivocado.
No esperemos que bailes en el noticiero.
No, pero tampoco ser presentador de noticias quiere decir yo no bailo,
yo no lloro, es mentira, sos un ser humano. En mi trabajo prevalece
el ser humano. María Elisa es María Elisa más que
cualquier otro cargo que te den de trabajo.
Pero no en vivo.
No en el Noticiero, y yo acepto que el formato es así, pero no
puedo mentirle a la gente y decirle yo no me carcajeo.
¿Cómo aparecés en la competencia luego
de irte de Canal Doce?
Muchas cosas, me estaba graduando en esa época, en los últimos
ciclos de universidad, y no sé si ustedes saben, pero la (Universidad)
Matías (Delgado) te obliga a llevar ciclos en la noche cuando
vas en lo último de tu carrera. Estaba en la edición estelar
en esa época y me chocaba con todas mis clases, en ese momento
como que tenía que tomar la decisión: terminar con mi
carrera o me quedo con mi trabajo. Así es como salgo de Canal
Doce. TCS me llama un mes después para ofrecerme trabajo en el
Noticiero de canal seis.
¿No tenía nada que ver con una mejor oferta de
dinero?
No, no tenía que ver con una oferta mejor.
¿?
Se acomodaron a mis necesidades totales, yo tenía un problema
de horario y lo alargué hasta donde pude. Hubo ciclos donde los
profesores si me lo permitían, y otros que no.
Vos te saliste del Doce, estabas sin trabajo.
Ajá.
Cómo fue.
Fui a una fiesta donde me los encontré a ellos (TCS) y me dijeron:
no te interesa entrar a Telecorporación Salvadoreña. Platiquémoslo,
dije, y así fue, me senté como ocho veces a platicar con
ellos. No fue tan fácil así, como decís. La oferta
era para el noticiero, edición del mediodía, la primera
edición.
¿Trabajas mucho?
Sí pero sí me permite ver a mis hijos. Trato de verlos
en la tarde. Hay ciertas épocas que sí me toca pesado,
las elecciones fueron pesadas, viene verano y eso para Viva la mañana
es pesado.
¿Por qué?
Porque se hacen reportajes de verano. No es lo mismo de siempre. “Mira
que vamos a hacer un reportaje a esta playa o grabar una competencia
de esto”.
¿Te queda tiempo para algo más que trabajo y
familia?
No. Y creo que ya llegué al punto en que no puedo hacer nada
más. He tenido ofertas de otras cosas…
¿Por ejemplo?
…yo misma he dicho no puedo hacerlo porque quedaría mal
si lo hago. O sea, si quiero darle calidad a mi familia… si yo
no tuviera esposo, no tuviera hijos entonces ahí sí, pasaría
hasta las tres de la mañana trabajando.
¿Pero qué ofertas?
¡Ay! eso es….jajajaja
¿De qué?
De radio.
¿Y no te interesa?
Me encantaría probar. Nunca lo he hecho. Si me gustaría
no un turno y esa ha sido la controversia. Me quieren todos los días
ahí. Quisiera un programa específico dos veces a la semana.
¿De qué hablarías en ese programa?
Ahhhh! Creo que me encantaría algo enfocado más a la mujer
pero no la típica entrevista de un experto y que hablemos de
un tema. Como más un foro abierto, súper juvenil, un foro
abierto en donde opinemos de lo que pasa ese día y que se valga
de todo.
¿Más o menos como el programa de Luciana?
No. Luciana tiene un programa enfocado a la mujer pero es más
como más candentón. Es algo fuerte, temas fuertes, que
se manejan con dos expertos.
¿Y si un hombre pide consejos?
Jejeje Los dos jajaja Es como dice Luciana, el programa de ella está
enfocado a la mujer pero “me escuchan hombres”. No podés
dejar de lado a esa audiencia.
¿Estás consciente de que tu público mayoritario
es de hombres?
No creo que sea mi público mayoritario, creo que muchas mujeres
me ven.
En Viva la mañana veo a una María Elisa Parker
ufanándose de todos los mensajes que recibe…
Jajaja
Exacto, así cómo ahora.
Aja, ¡es cierto! Eso es cierto.
¿Te gusta eso?
A mi me encanta el contacto con la gente. Pero igual siento que tengo
muchísimas señoras, mujeres, creo.
Yo no.
Jajajaja muchísima. Mucha gente que me escribe son mujeres.
¿Qué te escriben?
Vaya, ayer recibí una invitación para ir a una piñata
porque una niña, su sueño de su cumpleaños, es
que yo este ahí.
¿Fuiste?
Es el otro viernes. Soy tan abierta con mi público que de pronto
el canal me dice: no seas tan abierta. Hay límites, de repente
te pueden hacer algo y yo soy demasiado confiada con la gente. Llega
gente al canal a pedir un autógrafo y yo digo que pasen y les
firmo el autógrafo.
¿?
Sí. Y me llevan ramos de flores, regalos, he recibido cosas fascinantes.
Por ejemplo.
Tengo una colección bellísima de todo lo que me regalan:
cuadros de pintores que me regala la gente, no el pintor…
¿Hombres en su mayoría?
La mayoría, jajaja Pero si mujeres me mandan globos, chocolates,
rosas, peluches. Por eso te digo que sí tengo un público
fuerte de mujeres.
¿Qué piensa tu esposo sobre todos tus admiradores
hombres?
Él es bien abierto. Dice que lo que más le ha costado
es que sus mismos cheros le dicen “mira, púchica, te la
súperpiropean”. Eso le cuesta, contestarles a sus amigos
cómo lo maneja, pero hacerlo no.
¿Cuál es el trabajo de tu esposo?
Publicista. Tenemos seis años de casados. Y nunca me ha dicho
no hagas esto. Nunca me ha dicho no podés estar en este trabajo.
¿A qué edad te casaste?
19.
Un año después de la mayoría de edad.
¿El primer hijo?
No me casé con panza, todo mundo piensa eso. A los 21.
¿Querías un…?
No fue planeado, pero súper bienvenido.
¿Pero soñabas con eso?
Soñaba con casarme. Toda la vida soñé con casarme
joven.
¿No has perdido algo por haber empezado tan temprano?
Al contrario, gano mucho. Tengo 25 años y tengo un hijo de cuatro.
Es fabuloso. He conocido cosas que hay gente de treinta que no conoce.
¿Eres conservadora? Se casa, tiene hijos…
Sí.
Uno de tus mayores temores.
Temores, quizá que un hijo se me muera. Jamás lo pudiera
soportar, no lo pudiera tolerar, me hundo. Lo demás no.
¿Vos sos la enojada de la casa?
Soy la bruja para mis hijos. Mi esposo es alcahuete y yo la disciplinada.
Y logramos balancearnos un poco, porque si no a esta hora mi casa estuviera
pintada de plumón.
La vida de madre es por la tarde.
Si, y los fines de semana. Si no estuviera aquí con ustedes,
estuviera en el mar con ellos, haciendo castillitos de arena.
Eso sonó a reclamo.
No, pero después de aquí voy para allá. Siempre
me voy al mar, todos los fines de semana que no trabajo me voy al mar.
¿Te sentís famosa, te sentís una diva?
Yo no me siento diva pero me siento llena con la gente. Aprecio que
la gente pueda pasar cinco horas asoleándose para pedirte una
firma. Eso no cualquiera lo hace. He tenido gente que con solo verte
en la televisión ha sido muy buena conmigo. Eso dice mucho de
la gente. Yo no me creo diva. La belleza pasa… me voy a hacer
gorda, me voy a hacer tuchuda, va a llegar un momento que voy a estar
arrugada...
¡No, no, por favor!
No soy igual a como era antes de tener mis dos hijos. Claro que hay
cosas de mi cuerpo que ya no son iguales y así va a ser. Y estoy
dispuesta a aceptarlo si sé que no soy una diva. Le puedo dar
mucho más a la gente que sólo mi físico. Claro,
el físico cuenta mucho, pero quiero darle mucho más a
la gente. Animo a la gente, soy alegre, súper dinámica,
bailo, soy bromista, soy súpernatural. Me caí de una silla
un día de estos pero no me achico. ¿Quién no se
cae de una silla?
¿Y ustedes hacen competencia, a ver quién recibe
más chuleadas?
No. Eso es lo perfecto de la combinación de Viva la mañana.
Yo perjuraba que todo fue planeado pero nunca fue planeado, todos fuimos
saliendo de la nada. Las tres mujeres somos totalmente diferentes. Entonces,
cada quien tiene su mercado.
¿Cuál es la diferencia?
Luciana es súper sexy, es bien cuero; yo soy una bichita que
pasa relajeando ahí, María Fernanda como que ya es más
seria. Es una combinación diferente y el televidente elige a
quien quiere de las tres.
¿Cómo se llevan?
Súper bien entre todos.
En televisión uno podría imaginar que hay una
fuerte competencia, sobre todo entre mujeres.
Generalmente en televisión si se da, pero en Viva la mañana
no, gracias a Dios.
¿Cómo se da esa competencia en televisión?
No quisiera hablar mucho de ese tema... pero no sé, que no te
hablen en el pasillo o de repente he visto nuevas mujeres en televisión
que son ignoradas por cierto grupo, puede suceder. Yo en lo personal
nunca he tenido esa experiencia. En el 12 nunca la tuve, en TCS nunca
la he tenido. Uno nunca sabe, no es monedita de oro para todo el mundo.
El mundillo de la farándula es bastante nuevo...
Nuevo no, nuevo para los medios que lo tomen como farándula.
Sí existían los talentos.
Ahora, la prensa le ha dado un realce. Luciana, María
Fernanda, han creado este estilillo en donde los periodistas los siguen
y les preguntan cosas...
No, no, no, no, no.
Es decir...
Nosotros no hemos creado ese “estilillo”.
No...
Periodistas como tú nos lo han creado jaja.
Yo no soy periodista de espectáculos.
Pero sos periodista... Y aquí estás conmigo, así
que podés hacer un periodismo de espectáculo.
¡Qué ahuevada!.
Jajaja. Dele dele.
Lo que quiero decir a que hay un auge, se está desarrollando
la prensa rosa, ya hay famosos en El Salvador. No entiendo cómo
se conciben ustedes mismos. ¿Cómo perciben eso? ¿Se
creen famosos?
No, no creo que nos creamos famosos, vos.
No me malinterpretes, no es peyorativo.
Pero somos imagen pública y entonces, lógico, que la prensa
va hablar de qué fea fuiste vestida.
Eso, precisamente.
Lo cual es un stress. “¿De cuál diseñador
es su vestido?”. O sea, lo compré en una tienda.
Por ejemplo, de Luciana Sandoval publican que se va a casar...
¿a vos no te molestaría que digan que María Elisa
Parker está a punto de tener su hijo y te esperen para tomarte
fotos en el parto?
Dentro el parto sí. O sea, sí, son celebraciones íntimas.
Pero es que mirá, tenés que compartir cosas con tu público.
Tampoco tu intimidad, que de repente te vas a divorciar y tenés
que dar declaraciones de por qué lo haces. Hay un límite.
¿Qué pasa con la competencia, con Hola El Salvador?
¿Que pasa de qué? Ahí salen en canal 12.
¿No están pendientes de quién saca más
raiting o cosas por el estilo?
Para nada, quizá la gente de producción, pero en cuestiones
muy de producción. No sé. Ya adentro no. Nunca vemos ni
nos importa la competencia. Está ahí pues, pero no hay
nada más.
¿Si te encontrás un día con Luisa Manga
platicas con ella?
Con Luisa fui compañera de Universidad. Por supuesto que sí.
¿No hay rivalidad?
Para nada. No sé si de parte de ella pues, pero de mí
no, jamás. La Celina Chanta llegó a mi casa una vez a
entrevistarme cuando iba a salir Viva la Mañana, como en ese
tiempo no se sabía si yo entraba, que no sé qué
y no sé cuánto. Y yo me mataba de la risa. Y ella apagó
su cámara y después entró a la casa y fue así
que “¿qué ondas Celina, cómo estás?”.
No hay rivalidad.
¿Qué pensás del movimiento feminista,
de todo este auge de la teoría de género?
Yo abogo mucho por las mujeres pero no estoy de acuerdo con eso. Soy
muy independiente con mis finanzas, empecemos por ahí. A mi me
costaría decirle a mi esposo “necesito dinero para comprarme
una camisa”. Claro, él es el hombre de la casa, mantiene
la casa y toda la cosa, y si me quiere dar una camisa de regalo yo la
acepto. Jajaja. Pero... ¡Ay! Yo creo que las mujeres deberían
de dejar de perder el tiempo, de quejarse tanto y empezar a ver qué
se hace con la vida. Que si tú quieres ser productiva sé
productiva; si quieres quedarte en tu casa, quédate en tu casa.
La opción es muy abierta para cada uno dependiendo de su estilo
de vida. Y es muy respetable porque el trabajo de la casa es igual al
de una oficina, o más pesado.
¿Cómo así?
No estoy de acuerdo con el hombre que le dice a su mujer quédese
en casa. Es una opción de cada quien.
No estás de acuerdo con el lenguaje de género,
imagino.
Mira...
Te pueden odiar muchas mujeres...
¡Que me odien! Definitivamente no somos iguales. La gente que
diga: “la mujer y el hombre son iguales” es mentira.
¿Por qué?
¡Mírate físicamente!
¿Fuera de lo físico?
Yo sí creo que hay cosas que le corresponden al hombre y otras
que les corresponden a las mujeres.
¿Cuáles?
Que yo no puedo jugar fútbol, no. Jeje. He jugado fútbol.
…
Creo que la responsabilidad de manejar una casa es de un hombre. Manejar
una casa económicamente hablando, o sea, las finanzas de la casa,
la responsabilidad de darle educación a los hijos es del hombre.
Pero un matrimonio es un equipo. Si llega a haber un problema en la
casa de que uno perdió un empleo, ahí se unen fuerzas.
¿Pero por qué es el papel del hombre manejar
la casa?
No sé, en lo personal, no veo a un hombre limpiando, sacudiendo
y cuidando a los niños mientras la mujer sale a trabajar y a
conseguir dinero. Los dos pueden llevar el dinero pero la madre es la
madre. Y el trabajo de madre no lo puede hacer el esposo. Por eso creo
que él haga el resto, que vaya a trabajar y toda la cosa, y tú
que te encargues de toda la parte emocional. No me refiero a limpiar
a cocinar ni nada, más a la parte emocional.
Ajá.
Ese es problema de muchas mujeres que cuando se obsesionan con el feminismo
creen que la vida es… como que se liberaron como mujeres, se olvidan
de esa parte que tenés como mujer. Ser una mujer feminista y
que la mujer puede jugar un mejor papel en la sociedad yo lo acepto
siempre y cuando no perdás de vista tus obligaciones y tu obligación
como madre es estar ahí. La mujer a la hora de liberarse quiere
venir y decir: ahí que vea este a los niños, y este se
encargue porque yo hice esto por tantos años y esto y lo otro.
Eso no es ser feminista, eso es desligarse de un montón de cosas
de tu vida, y depende de ti ese arbolito que está creciendo,
tus hijos dependen de ti.
Bien.
Y el hombre lleva un rol. Tiene parte emocional, pero como que es más
general como pasa trabajando, pasa ocupado, y llega y juega con los
niños y todo. Pero la que se da cuenta qué le pasa al
niño, si tiene problemas, una deficiencia en el colegio. Sos
vos como mamá, vos y nadie más. Si mi mamá sabía
cuando yo estaba llorando porque me dejaba un novio en el colegio.
¿Sos religiosa, devota?
No soy extremista, devota si porque si no, no tuviera religión.
Voy los domingos a la iglesia, me confieso. Todo ese tipo de cosas si
las hago, pero no soy de las que está en el grupo de cánticos,
ni en otros grupos de no sé qué.
¿Cuando fue la última vez que te confesaste?
Jajaja. Con Dios me confieso todos los días. Con un padre, uy,
en diciembre, no he pecado tanto.
Ya, cada domingo va María Elisa, su esposo y sus hijos
a misa.
Si, pero cuando hay un padre muy regañón no me confieso.
Ja-ja-ja.
No es que tengás una parroquia particular y un padre.
No, la verdad que no, yo no soy muy extremista.
Sos católica practicante se podría decir.
Si, por eso tengo dos hijos. Ja-ja-ja-
Estábamos hablando de la belleza, es importante ser
guapa.
Si, pero no lo es todo.
¿Te cuesta mantener tu cuerpo?
Que vergüenza, debería de ser un ejemplo para todas las
mujeres, pero no lo soy. No voy al gimnasio, no hago ejercicio. Me cuesta
ir al salón, porque mis hijos me absorben la mayoría del
tiempo.
En tu programa tenés un equipo entero.
En TCS tengo a todo lo de salón, pero a mi me cuesta poder dedicar
tres horas para irme al salón.
Comes lo que querés.
Como mucho. Demasiado.
No te creo.
Como un montón.
¿Alcohol?
Soy tomadora de una o dos copitas de vino con mi esposo. Muy de vez
en cuando. No soy tomadora de cerveza, porque me empanza, tres tragos
y ya estoy empanzada, soy bien piqui para algo que me voy a tomar.
Cuál es tu plan perfecto de una noche romántica.
¿Mi cita perfecta?
Si, queremos impresionar a María Elisa Parker.
Hay muchas formas de impresionar a María Elisa Parker. Pero por
ejemplo mi esposo me llena de velas una terraza que está en medio
de un bosque.
Buen hombre.
Ese tipo de cosas. Y como vivo en el bosque, la casa se presta para
ese tipo de cosas. Pero cualquier cosa me puede impresionar, te voy
a decir porqué, porque la mujer es mucho oído, mucho oído.
Decime algo bonito y me impresionás. Eso es. Creo que a la mujer
la enamoras por el oído.
Así que por el oído.
Por el oído. Mirá cómo se aguanta esa risa. ¡Por
lo que te digan, cómo te hablan, las cosas bonitas!
Ya. Gracias.
Ja-ja-ja.
¿Sueñas con algo?
Creo que he realizado todo lo que he soñado. Me siento satisfecha,
no puedo pedir más. Con 25 años tengo mi familia, mi esposo,
dos hijos maravillosos, una revista que no es un trabajo, es mi casa,
tengo mi noticiero, mis papás, mis hermanos, soy súper
unida con ellos, tengo salud, mis hijos nacieron con buena salud. ¿Qué
más puedo pedirle a la vida?
No sé.
No puedo pedirle más.
Uno tiene planes, se mira haciendo cosas.
Voy a sacar mi maestría, me miro siendo una mamá súper
espectacular y que mis hijos digan: “puchica, qué guapa
mi mamá”. Que valga la pena que quedé embarazada
tan joven y que me digan que me ven guapa! Jajajaja. Me miro como una
mujer...
Todavía no concibo que no tengas un proyecto.
Hay un plan, pero no sé si se los puedo decir...
Ajá.
Lanzó un producto en mayo jajaja. Mi propia empresa y me convierto
en empresaria. Ya había sido empresaria antes, tuve una agencia
de modelos, me fue muy bien, y la cerré cuando me casé
porque era muy sacrificado. Ahora lanzo un proyecto junto a mi esposo.
¿Y de qué?
¡Porque no ha salido en ningún lado!... Es una revista.
No puedo decir el nombre.
¿Y de qué va?
Es un life style magazine. Como una revista de estilos de vida.
¿Como Blur?
No. Blur no es un estilo de vida, Blur es véanme salir a discotequear.
Jajaja.
Es un life style magazine. Hay mucho contenido pero más enfocado...
como hablamos ahorita. Nada rebuscado. En mayo tendrás todos
los detalles. Lo que sí te puedo decir es que es una revista
muy buena.... publicidad para mi jejeje. ¡Salgo yo en la primera
portada!