Leer las declaraciones de los Señores Presidente y Ministro del MARN en las respectivas notas de El Faro y la Prensa Gráfica (15 de marzo) sobre las áreas protegidas (APs) no deja más que una sensación de desesperanza e impotencia al no ver avances significativos sobre el trabajo que técnicos dedicados realizan desde hace más de 20 años. EL Sr. Presidente promete investigar 'a fondo' las anormalidades respecto al manejo de las APs por el ISTA, mientras que el Sr. ministro, fortalecer y proteger las APs. Permítame mencionar algunos puntos en los que baso mi comentario:
El Ministro del MARN ha pedido una investigación a sus gerencias de APs y Legales sobre el estado de las 118 APs (léase aquí áreas propuestas para protección) en manos del ISTA. Han habido al menos 3 equipos de técnicos gubernamentales capaces y dedicados que han trabajado en los últimos 20 años en la identificación, delimitación, legalización e intento de traspaso de esas 118 APs, liderados en diferentes tiempos por la Licda. María Luisa Reyna, Lic. Alfonso Sermeño y Licda. Zulma de Mendoza, respectivamente. Existen al menos unas 69 áreas del ISTA que ya pudieran ser traspasadas al MARN y declararlas APs ya sea por decretos ejecutivos o legislativos.
Los presidentes de la República y correspondientes ministros de ambiente durante los 20 años pasados han tenido el mismo discurso: no hay suficientes fondos y esperamos fondos internacionales. Esto significa dos cosas: que las APs no son prioridad para asignarles presupuesto nacional, y que dependemos que la comunidad internacional considere nuestras APs de interés mundial para que las financie. Los criterios para la inversión en conservación de la biodiversidad de los organismos internacionales (UICN, TNC, CI, WCS, etc) descalifican a El Salvador pues nuestro estado de deterioro es tal que la relación costo-beneficio por hectárea protegida es muy baja. O sea, esperar, inversión internacional significativa en El Salvador es irreal.
Desde al menos el 2001, técnicos del MARN han estado trabajando en un esquema de cobro y pago por servicios ambientales que generaría fondos para invertir en las APs. El esquema original consideraba un préstamo de $10 millones de Banco Mundial, complementado con una donación de $5 millones, dólares ambos, del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés). El proyecto ha sido cuidadosamente elaborado y consultado. Es muy novedoso y autosostenible, pero aún espera ser aprobado, si es que aún es una opción real, ya que las declaraciones del Sr. Ministro sólo mencionan $5 millones de donación del BM. Por otro lado, la habilidad de los técnicos mencionados y otros ha logrado rascar algunos fondos internacionales para mantener el trabajo realizado hasta la fecha. Por ejemplo, BM y GEF bajo la iniciativa Corredor Biológico Mesoamericano financiaron desde 1996 varios esfuerzos para llegar a esas 69 áreas listas para ser traspasadas.
El Estado concluyó un Plan de Ordenamiento y Desarrollo Territorial en el 2003, bajo un préstamo de BID de varios millones de dólares que, entre otras cosas, proponía un esquema de áreas de conservación y sus criterios para delimitarlas y desarrollarlas. Si bien ha servido de base interna para la Gerencia de APs, es otro producto más bien engavetado que nadie más habla de él.
Aunque no dudo que las intenciones y capacidades del Presidente Tony Saca y del Ministro Lic. Carlos Guerrero sean buenas, deja mucha duda el hecho de que nunca se nombra ministro de ambiente a una persona con un perfil profesional consecuente. Todos los ministros de ambiente que ha tenido El Salvador se han formado en el tema ambiental a partir de sus puestos de gobierno, cuando hay un número amplio de personas capaces por su experiencia y formación académica DENTRO del MARN o de las instituciones previas correspondientes (SEMA, MAG) que pudieran ejercer el cargo con preparación y conocimiento de causa.
Igual duda deja sobre las intenciones gubernamentales sobre las APs el hecho que el Sr. Miguel Tomás López, actual director ejecutivo del partido gobernante en los últimos 19 años, y continuo Presidente del ISTA durante varios períodos gubernamentales, esté siendo hasta ahora cuestionado por incumplir algo establecido en la Ley del ISTA desde 1986 (traspasar al estado las áreas boscosas y con vocación forestal en las tierras intervenidas), además de otras anomalías (parcelación de APs) ya rumoradas en desde hace varios ministros de ambiente.
Aferrándose a la eterna inmortalidad de la esperanza, no queda más que esperar que las promesas de estos funcionarios electos sí sean ahora cumplidas.
* Ex-enlace del proyecto Corredor Biológico Mesoamericano, actualmente terminando un doctorado en ecología política en la Universidad de Florida, EEUU.