La promesa de Ávila: reducir a la mitad los homicidios
El nuevo director de la PNC comenzó sus funciones con una meta
bastante clara: reducir el índice de homicidios que se registran
a diario en el país. Sin más presupuesto y con su plan de
cinco partes promete cumplir su propósito.
Rodrigo Ávila asumió formalmente la dirección
de la PNC con la promesa de reducir a la mitad el índice homicidios
que se cometen a diario en país. Su plan lo resumió en
cinco componentes que lo diferencian de la administración que
dejó Ricardo Menesses, quien estuvo a cargo de la Policía
desde 2000 hasta diciembre del año pasado.
A diferencia de Menesses, quién promovió una política
de capturas masivas, Ávila afirma que mejorará la preparación
de policías con técnicas de investigación y que
reorganizará la institución para enfocar el trabajo en
los lugares más violentos.
Las cinco partes de su plan son: énfasis en la investigación,
la creación unidades especializadas, incentivos a los policías,
trabajo coordinado con la Fiscalía y la promesa de mejorar la
recolección de pruebas. Ávila explicó que “en
un plazo de tres años, que conjuga una serie de cosas que tiene
que ver con la operatividad de la institución en general”,
puede reducir a 6 la cifra de homicidios que se registran a diario en
el país.
El nuevo director asumirá el cargo con un presupuesto similar
al que usó su antecesor. “Trabajaremos con lo que tenemos”,
se excusó al preguntarle cómo hará para cumplir
su plan de trabajo si no hay un aumento sustancial en los recursos que
invierte el gobierno para las PNC.
El jueves 5 de enero, el día de su juramentación oficial,
Ávila comenzó a entrevistarse con los sectores con los
que trabajará. Un día después, se reunió
con las transportistas y anunció la creación de una unidad
antiextorsiones que pretende utilizar policías vestidos de civil
que no capturarán pero que sí identificarán a los
pandilleros que se dedican a extorsionar.
Según información registrada por la PNC, los transportistas
de las rutas 29, 41, 140 y 148 son los más afectados por las
extorsiones. Los reportes de prensa revelaron que más de un centenar
de cobradores y motoristas fueron asesinados el año pasado.
El énfasis en la investigación del delito se pretende
concretar con cambios en la preparación que reciben los agentes
que ingresan a la Academia Nacional de Seguridad Pública, dirigida
a partir de este año por Benjamín Cestoni. Para ello,
Ávila propone una reforma al código procesal para que
se aclare qué es lo que un juez puede descalificar como prueba
en un juicio.
Para asegurar una coordinación con la Fiscalía anunció
que se reunirá semanalmente con el Fiscal General en funciones,
Romeo Barahona.
El año pasado se registraron 3 mil 395 homicidios, 633 más
que los reportados por la PNC en 2004. Hasta la fecha, ni el “Plan
Mano Dura”, impulsado por el ex presidente Francisco Flores, ni
el “Súper Mano Dura” de Antonio Saca, han logrado
reducir los índices de violencia que ponen al país como
uno de los más violentos de la región.
Según los cálculos del nuevo director, su meta de reducir
a la mitad los homicidios la conseguirá si enfoca el trabajo
de la Policía en los 20 municipios que registran el 70% de las
muertes violentas.
Según Sociedad Sin Violencia, organización adscrita al
PNUD, el 85% de los homicidios son cometidos con armas de fuego. Sin
embargo, Ávila estima que no será necesaria reformar la
ley de armas modificada la semana pasada. Este valora que las armas
usadas para cometer delitos no son legales y por ello no es necesario
reformar la ley.